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Blog sobre viajes
Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
Ruta de los tres Templos en Guipúzcoa
Los tres templos emblemáticos que
constituyen esta ruta de unos 40 kilómetros por el interior de Guipúzcoa, esconden todo un mundo de bellos espacios naturales, con los Montes Vascos y el río Urola como compañeros de viaje.
Salimos de Valladolid y después de
recorrer 305 kilómetros llegamos a nuestro primer destino, Azpeitia, localidad vasca situada a los pies del macizo de
Izarraitz.
La primera parada que realizamos nada mas llegar a Azpeitia es para visitar el Museo del Ferrocarril, situado en la
antigua Estación de Azpeitia y que atesora una de las mejores colecciones de
España de locomotoras y vagones, además nos resulto sumamente interesante la
maquinaria y herramientas utilizadas en la época, así como la colección de uniformes
ferroviarios. Como complemento a la visita del museo realizamos un paseo de
unos cinco kilómetros en una locomotora de vapor, hasta la cercana Estación de Lasao,
lo que te permite trasladarte y recordar épocas pasadas. Una experiencia totalmente
recomendable, tanto para adultos, como para niños. (El
viaje dura 45 minutos y cuesta 6 €. Solo funcionan los sábados a las 12,30 y 18
horas y los domingos a las 12,30 H.).
Nos dirigimos a comer al Restaurante Jai-Alai, muy cerca del Santuario
de Loyola, en la carretera dirección Urestilla. Se trata de un sitio muy acogedor sobre todo
si hace bueno, ya que te permite comer en la terraza. Buen servicio y una relación
calidad-precio: genial!
Nuestro siguiente destino es el Santuario
de Loyola, situado en el valle del rio Urola, construido entre los
siglos XVII y XVIII en honor a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía
de Jesús, conocida popularmente como los Jesuitas. Aquí se conserva la
casa-torre de la familia de los Loyola, que se encuentra integrada en el
conjunto monumental del Santuario; está compuesta de cuatro plantas, la mitad
inferior de la casa es de piedra, evocando su pasado de fortaleza y la mitad
superior, de ladrillo lo que le da un estilo
mudéjar. La visita a la casa resulto muy interesante, dado que mantiene muchos
elementos originales y como punto mejorable, el informativo, dado que carece
de guías o audioguías (solo disponibles para grupos), la visita debes hacerla
guiado por un folleto de difícil lectura.
La Basílica de Loyola, fue diseñada a
modo de un pequeño Vaticano, por el arquitecto italiano Carlo Maria Fontana,
discípulo de Bernini, en su construcción se utilizaron grandes bloques de
mármol extraídos del monte Izarraitz. Su fachada principal tiene una longitud
de 150 metros y en el interior, llama la atención la impresionante cúpula de 65
metros de altura y 20 de diámetro, en donde destacan los escudos de los
Austrias y Borbones.
También es de resaltar el retablo mayor en estilo
churriguresco, en donde destaca una escultura de San Ignacio de Loyola
realizada en plata situada en la parte superior. Por su calidad y buen estado
de conservación, no quiero dejar de mencionar, el magnífico órgano de 1889, con
3 teclados y 2172 tubos. (Visitas de Lunes a domingo: 10:00-13:00 y 15:30-19:00.
La entrada a la Basílica es gratuita y a la Casa Museo, cuesta 2 €).
Ponemos rumbo
a Zumárraga, localidad situada a unos 20 kilómetros de Azpeitia, en esta localidad visitamos el segundo monumento
principal de esta ruta, la Ermita de Santa María La Antigua,
también conocida como “la Catedral de las ermitas vascas”. Frente a un exterior
austero, te sorprenderás en su interior con una extraordinaria cubierta formada
por un artesonado de madera de roble, con un complejo entramado de vigas que
sostiene la cubierta del templo (lo que te recuerda el casco de un barco al
revés). La imagen de la Antigua que se venera en la actualidad junto al Altar
Mayor, no es la primitiva ya que desapareció hace muchos años. Numerosas leyendas adornan la historia de La
Antigua, una de ellas dice que los gentiles veían cómo los cristianos
intentaban construir esta iglesia sobre un fuerte defensivo, a sabiendas de que
eso podía suponer su fin, lanzaban piedras gigantes desde la sierra de Aizkorri
para poder destruirla, pero no consiguieron su objetivo y los lugareños
emplearon esas piedras para terminar la iglesia. (Visitas de martes a
domingo de 11.30 a 13.30 y de 16.30 a 19.30, lunes cerrado, de Semana Santa a
31 de Octubre, resto del año, solo abierto en fin de semana. Entrada gratuita).
Para terminar este primer día, ponemos rumbo a Oñati, situada a 17 kilómetros de Zumarraga. A las afueras de esta
localidad nos alojamos en la Casa
Rural Arregui, un antiguo caserío bajo el monte Aloña, que posee unas
instalaciones acogedoras, con un servicio correcto y muy cercano.
Este segundo día lo
dedicaremos a conocer la villa de Oñati, una de las más monumentales y bellas de
Euskadi, situada a los pies del monte Aloña. Antes de comenzar el recorrido por
el casco histórico, nos acercamos hasta la Oficina de Turismo, al objeto de
recabar información y poder ver en funcionamiento un antiguo molino medieval.
Nos
dirigimos ahora hasta la Universidad de
Sancti Spiritus, una de las joyas de la arquitectura civil del renacimiento
vasco y que fue durante siglos la única sede universitaria del País Vasco; nada
más entrar al interior se encuentra una interesante capilla con un bello retablo
plateresco, en donde destaca la figura de San Miguel, patrono de la localidad;
también es interesante el claustro de dos pisos, en donde son de resaltar los
medallones de personajes ilustres situados sobre los arcos.
Nuestra siguiente parada es la iglesia de San Miguel, un templo que se
ha ido construyendo a lo largo de varios siglos, añadiendo elementos de
diferentes estilos. En su interior destaca el órgano situado en el
primer piso, el bello retablo plateresco de la Capilla de la Piedad y la cripta
bajo el retablo mayor,con el mausoleo en alabastro de los Condes de Oñati;
pero lo más singular de esta iglesia y que la hace única en España, se localiza
en el claustro del siglo XVI, que
tiene la particularidad de que se asienta justo encima del río Ubao. ¡Realmente
interesante¡
Continuamos caminando por la
imponente Plaza de los Fueros, presidida por la fachada barroca del Ayuntamiento,
para seguir caminando hasta la Plaza de Santa Marina, en cuyo entorno se
encuentran tres bellos Palacios del
siglo XVIII: Antia, Madinabeitia y Baruena. Un poco más adelante nos detenemos en la Casa Otadui-Jausoro, un palacio del
siglo XVII que destaca por su bello balcón en esquina.
Dejamos Oñati para tomar la sinuosa
carretera GI-3591 que nos llevara recorriendo nueve kilómetros hasta el Santuario de Arantzazu. Justo al lado
del Santuario paramos a comer en Restaurante
Zelai-Zabal, un caserío centenario y familiar, en donde pudimos disfrutar
de platos elaborados con gusto y maestría. Quiero destacar las impresionantes
vistas desde sus ventanales, el buen arroz meloso con setas y el pastel de
manzana caramelizado. Buena relación calidad precio.
El
Santuario de Arantzazu, tercer monumento principal de nuestra ruta, se
encuentra situado al borde de un precipicio y rodeado de vegetación. Son de
resaltar en los exteriores las impresionantes torres revestidas con picos, así
como las puertas de acceso a la basílica, obra de uno de los mejores
arquitectos vascos contemporáneos, Eduardo Chillida y las atípicas esculturas
de “14 Apóstoles” en el friso de la fachada principal, obra de Jorge Oteiza,
todo un ejemplo de escultura vanguardista.
Su interior destaca por la
luminosidad de sus vidrieras, con un espectacular retablo de más de 600 metros
cuadrados, en donde se sitúa la Virgen de Arantzazu, patrona de Guipúzcoa, una
pequeña talla de piedra de de 36 cm de altura y 9 kg de peso; en la cripta, nos
encontramos con pinturas de 18 murales, obra de Nestor Basterretxea, en donde
nos muestra en los nueve primeros la representación del ser humano antes de su creación y en los
nueve restantes, al ser humano desde la resurrección de Cristo.(Se puede visitar
de 9 a 20 horas de manera libre y con visita guiada a las 12,30 y 17 horas, coste
2,5 €).
Según cuenta la leyenda, a un pastor se
le apareció la imagen de la Virgen sobre un espino y éste, sorprendido, le
preguntó en vasco: Arantzan zu? (¿Tú, en un espino?). A partir de entonces, el lugar
se convirtió en punto de devoción y la orden de los Franciscanos decidió
construir en 1553 una primera iglesia en honor a la Virgen, para posteriormente comenzar a construir un segundo Santuario en 1950 con mayor capacidad, después de múltiples problemas y de paralizaciones de obras, pudo terminarse por parte de Oteiza en 1968 y de Basterretxea en 1984.
Ponemos rumbo a Valladolid y fin a esta
interesante ruta
Otras sugerencias y curiosidades
En Oñati se encuentra el Centro de
Interpretación del Chocolate en la antigua sede de la Chocolatería Orbea. Si
eres amante del chocolate recomiendo esta visita, en donde podrás ver
chocolateras antiguas, moldes o piedras con que molían el cacao, junto a
documentos de la época como carteles o anuncios publicitarios relacionados con
el cacao o el chocolate.
Si dispones de más tiempo, aconsejo acercarte a Zumaya (situada a 12 Km.
de Azpeitia). En esta villa marinera es posible ver un fenómeno único llamado
"Flysch” nombre que recibe una formación de capas rocosas de origen
sedimentario donde se alternan capas de rocas duras (calizas, pizarras o
areniscas) con capas de materiales blandos (margas y arcillas) de
modo que la erosión desgasta más fácilmente las capas blandas y deja expuestas
las capas duras (ver entrada del Blog: “Geoparque de la Costa Vasca”).
En la localidad cercana de Azkoitia, podremos
visitar la iglesia de Santa María la Real de estilo renacentista, en donde
su mayor tesoro es el último órgano fabricado por Cavaillé-Coll de 1898, una
verdadera obra de arte debido a su excepcional sonoridad.
Entre Zumárraga y Oñate se encuentra la
localidad de Legazpi, lugar en donde se sitúa la Ferrería de Mirandaola que
data del siglo XV y es la única que se conserva de las siete que existían en
Legazpi. Si dispones de tiempo, es una visita que no debes perderte, en ella se
ofrece un espectáculo único: se inicia la visita pasando primero por el Museo del Hierro, para seguir por la sala de los fuelles,
donde se les pone en marcha por medio de un molino de agua, a continuación, se pasa a la zona de trabajo, donde los "ferrones", vestidos
como en el siglo XV realizan una demostración de forja, complementada
con las explicaciones del guía, lo que más sorprende de la visita es ver como
el agua mueve los gigantescos fuelles y martillo con el que golpean el hierro
al rojo vivo. Junto a la ferrería se encuentra la Capilla de Mirandaola, que alberga unas pinturas que
describen el hecho milagroso acaecido en esta ferrería el 3 de mayo de 1580: Cuenta
la leyenda que los ferrones se acercaron hasta Mirandaola y al salir de misa, trabajaron
duro durante el resto del día, no respetando el descanso dominical que preceptúa
la religión cristiana, por lo que a pesar de que utilizaron grandes cantidades de mineral, solo consiguieron muy poco hierro: una pequeña pieza con forma de cruz
(actualmente se guarda en la parroquia de la localidad). El arzobispo de
Pamplona declaró este suceso como milagro en 1633. Se termina la visita degustando un pincho de chistorra preparado sobre las brasas de la fragua. (Se puede ver en
funcionamiento la Ferreria el primer domingo de cada mes de otoño e invierno y
todos los domingos a partir de abril, a las 12 y 13 horas, esta ultima visita es en castellano.Cuesta 7 €).
Junto al Santuario de Arantzazu, podemos también
comer en Restaurante Goco-Benta, una
antigua venta en donde puedes
disfrutar de una comida casera con platos tradicionales, junto a toques
innovadores. El precio es correcto en relación a la calidad de los productos que ofrecen.
También tiene una interesante Casa Rural,
cuyas dependencias se han renovado por completo en lo que se refiere a las
habitaciones, conservando alguna zona de la casa como antiguamente era; como
detalle curioso en esta Venta estuvo alojado Jorge
Oteiza, durante el tiempo que pasó en Arantzazu para esculpir sus 14 apóstoles.
Si quieres tomar como punto base Azpeitia, recomiendo el Hotel
Larrañaga, a 3
kilómetros de Azpeitia y a 4 del Santuario de Loyola, es un hotel
familiar emplazado en un edificio de interés histórico y artístico. Está
rodeado del precioso paisaje, lo que te hace la estancia más agradable.
En Zerain, junto a Zumarraga, se
encuentra la Sidrería Oiharte, que además
es casa Rural. Ofrecen una
sidra natural de cosecha propia y un menú de sidrería típico: Tortilla de
bacalao, tacos de bacalao, chuleta y de postre, queso Idiazábal, membrillo y
nueces (32 €).
La localidad alavesa de Salvatierra, con
un interesante patrimonio artístico, se encuentra a 14 kilómetros de Oñate.
Salamanca,cultura e historia
Dedicaremos esta ruta a conocer a lo largo de dos días la universitaria ciudad de Salamanca , en donde recorreremos los rincones más significativos, dejando otros lugares también interesantes para el caso de disponer de más tiempo. (ver “Curiosidades y sugerencias”).
Nuestro punto de partida en este primer
día se sitúa en la Plaza Mayor, una de las más bellas de España y
con cierta similitud con la Plaza Mayor de Madrid. Sus muros están construidos
con la famosa piedra de la localidad salmantina de Villamayor, piedra arenisca silícea
de color ocre amarillento, lo que explica el que se la conozca como “la plaza dorada”
(el casco antiguo de la ciudad está lleno de edificios con esta piedra amarilla). Construida en el siglo XVIII, es de estilo
churrigueresco, una variante del barroco.
Cada uno de los lados de la plaza (llamados pabellones) tiene una altura de tres pisos y la misma apariencia, exceptuando la fachada del Ayuntamiento que tiene una espadaña con tres campanas en lo alto; la plaza consta de 11 entradas, 247 balcones y 88 arcos, en cuyas enjutas se sitúan numerosos medallones labrados con diferentes efigies: si nos situamos mirando al Ayuntamiento, en el pabellón derecho se encuentran los de reyes y reinas de España y en el pabellón izquierdo, aparecen representados personalidades ilustres, como Miguel de Cervantes, Fray Luis de León o Santa Teresa de Jesús).
Dos curiosidades, la planta de la plaza, aunque lo parezca, no es cuadrada, puesto que sus lados no tienen la misma longitud y de los 247 balcones, verás que algunas de sus ventanas nunca se abren, dado que son ornamentales y su función es la de mantener la armonía de la plaza.
Cada uno de los lados de la plaza (llamados pabellones) tiene una altura de tres pisos y la misma apariencia, exceptuando la fachada del Ayuntamiento que tiene una espadaña con tres campanas en lo alto; la plaza consta de 11 entradas, 247 balcones y 88 arcos, en cuyas enjutas se sitúan numerosos medallones labrados con diferentes efigies: si nos situamos mirando al Ayuntamiento, en el pabellón derecho se encuentran los de reyes y reinas de España y en el pabellón izquierdo, aparecen representados personalidades ilustres, como Miguel de Cervantes, Fray Luis de León o Santa Teresa de Jesús).
Dos curiosidades, la planta de la plaza, aunque lo parezca, no es cuadrada, puesto que sus lados no tienen la misma longitud y de los 247 balcones, verás que algunas de sus ventanas nunca se abren, dado que son ornamentales y su función es la de mantener la armonía de la plaza.
A continuación, salimos por el arco que va a la Plaza del Corrillo, lugar
en donde se sitúa la Iglesia de
San Martín, en donde destaca su bella portada románica policromada y de cuyo interior es de resaltar el coro y el retablo
mayor, obra de Churriguera.
Si sigues caminando un poco más adelante llegaras a la Rúa Mayor, una de las calles más famosas de Salamanca, dejaremos a la derecha la Casa de las Conchas, que visitaremos por la tarde y al fondo, en una amplia plaza nos encontramos con las Catedrales y el Palacio de Anaya justo enfrente.
Si sigues caminando un poco más adelante llegaras a la Rúa Mayor, una de las calles más famosas de Salamanca, dejaremos a la derecha la Casa de las Conchas, que visitaremos por la tarde y al fondo, en una amplia plaza nos encontramos con las Catedrales y el Palacio de Anaya justo enfrente.
La Catedral Nueva de la
Asunción de la Virgen, es una de las más grandes de España, construida a
partir del siglo XVI, combina el estilo gótico, renacentista y barroco. Antes
de entrar, vale la pena detenerse ante los relieves de su fachada principal y la Puerta de Ramos, situada en la bonita Plaza de Anaya, donde destaca la representación de la entrada de Jesús en Jerusalén.
Dos detalles curiosos que podemos ver esculpidos en el lateral izquierdo de su fachada, la figura de un astronauta que se incorporo en una restauración realizada el año 1992 y un poco más abajo, un dragón comiendo un helado.
Una vez dentro de la Catedral, destacar la impresionante sillería del el coro, estructurada en dos alturas y con una bella reja que lo cierra; los dos magníficos órganos ( renacentista el de la izquierda y barroco el de la derecha); de entre las dieciocho capillas que circundan la iglesia, son de resaltar: La Capilla Mayor, con una impresionante bóveda policromada y dorada; la Capilla del Cristo de la Batallas, que alberga la imagen románica de un Cristo de color negro que data del siglo XII y que se encuentra situado en un bello retablo de Churriguera; la Capilla de la Virgen de los Dolores, con una hermosa talla de La Piedad del siglo XVIII,del imaginero vallisoletano Luis Salvador Carmona, la cual se procesiona durante la Semana Santa salmantina; la Capilla Dorada, recibe su nombre por la decoración de color dorado que recubren sus muros, en donde se sitúan 110 estatuas y cuyo retablo está presidido por un magnifico Calvario; Altar del Cristo de la Agonía, con un bello Crucificado del siglo XV que destaca por su realismo.
Dos detalles curiosos que podemos ver esculpidos en el lateral izquierdo de su fachada, la figura de un astronauta que se incorporo en una restauración realizada el año 1992 y un poco más abajo, un dragón comiendo un helado.
Una vez dentro de la Catedral, destacar la impresionante sillería del el coro, estructurada en dos alturas y con una bella reja que lo cierra; los dos magníficos órganos ( renacentista el de la izquierda y barroco el de la derecha); de entre las dieciocho capillas que circundan la iglesia, son de resaltar: La Capilla Mayor, con una impresionante bóveda policromada y dorada; la Capilla del Cristo de la Batallas, que alberga la imagen románica de un Cristo de color negro que data del siglo XII y que se encuentra situado en un bello retablo de Churriguera; la Capilla de la Virgen de los Dolores, con una hermosa talla de La Piedad del siglo XVIII,del imaginero vallisoletano Luis Salvador Carmona, la cual se procesiona durante la Semana Santa salmantina; la Capilla Dorada, recibe su nombre por la decoración de color dorado que recubren sus muros, en donde se sitúan 110 estatuas y cuyo retablo está presidido por un magnifico Calvario; Altar del Cristo de la Agonía, con un bello Crucificado del siglo XV que destaca por su realismo.
Como curiosidad: En 1755 el terremoto de Lisboa dañó gravemente la
torre de las campanas, por lo que el campanero tuvo que escalar hasta el
campanario para ver el estado de la torre y las campanas. Hoy en día esa
tradición continúa y cada 31 de octubre, un personaje ataviado con el típico
traje charro, llamado popularmente “Mariquelo”, sube hasta el campanario y toca el
tamboril.
Para llegar a nuestro siguiente destino no hace falta salir de la
Catedral Nueva, se accede a la Catedral Vieja por su interior. Salamanca es con
Vitoria, Zaragoza, Lérida, Cádiz y Plasencia una de las seis
ciudades españolas, que puede presumir
de tener dos catedrales. Esta primera catedral se construyó entre los siglos
XII y XIII, combinando el estilo románico con el gótico. Lo que más destaca
de su interior es el maravilloso retablo mayor, presidido por una bella
talla de la Virgen de la Vega y que reúne 53 tablas que narran la vida de la
Virgen y Jesús.
El claustro, se encuentra rodeado de capillas: La capilla Talavera, con un bello retablo atribuido a Pedro Beruguete; la capilla de Santa Barbará, que cuenta con la curiosa leyenda de haber sido utilizada para realizar los exámenes de obtener el doctorado de la Universidad, dado que la Catedral era el lugar en donde se impartían en su momento las clases al no existir en la ciudad ningún edificio preparado para ello. En esta sala, el estudiante se pasaba toda la noche previa a ser examinado, si el estudiante aprobaba, salía por la puerta principal de la Catedral, escribiendo sobre la pared en tonos rojizos un anagrama de la palabra “VITOR”, acompañado de la fecha y nombre del estudiante recién doctorado, tradición esta que continua al día de hoy ( antiguamente esta grabación se realizaba con sangre de toro mezclada con pigmentos minerales) y en el caso de suspender, salían por una puerta situada en el Claustro llamada de los Carros; la capilla de Santa Catalina, ocupada por el Museo Diocesano, en donde sobresale un tríptico de San Miguel; la capilla de Anaya, con un interesante sepulcro en alabastro de un obispo salmantino y un órgano del siglo XV, de los más antiguos de España; la Capilla de San Martín, conocida también como la Capilla del Aceite, porque aquí se guardaban en su día las tinajas del aceite que era utilizado para las lámparas de la Catedral.(Horario, todos los días: 10:00 a 20:00 h . Entrada: 5 €).
El claustro, se encuentra rodeado de capillas: La capilla Talavera, con un bello retablo atribuido a Pedro Beruguete; la capilla de Santa Barbará, que cuenta con la curiosa leyenda de haber sido utilizada para realizar los exámenes de obtener el doctorado de la Universidad, dado que la Catedral era el lugar en donde se impartían en su momento las clases al no existir en la ciudad ningún edificio preparado para ello. En esta sala, el estudiante se pasaba toda la noche previa a ser examinado, si el estudiante aprobaba, salía por la puerta principal de la Catedral, escribiendo sobre la pared en tonos rojizos un anagrama de la palabra “VITOR”, acompañado de la fecha y nombre del estudiante recién doctorado, tradición esta que continua al día de hoy ( antiguamente esta grabación se realizaba con sangre de toro mezclada con pigmentos minerales) y en el caso de suspender, salían por una puerta situada en el Claustro llamada de los Carros; la capilla de Santa Catalina, ocupada por el Museo Diocesano, en donde sobresale un tríptico de San Miguel; la capilla de Anaya, con un interesante sepulcro en alabastro de un obispo salmantino y un órgano del siglo XV, de los más antiguos de España; la Capilla de San Martín, conocida también como la Capilla del Aceite, porque aquí se guardaban en su día las tinajas del aceite que era utilizado para las lámparas de la Catedral.(Horario, todos los días: 10:00 a 20:00 h . Entrada: 5 €).
Bajo la denominación de “Ieronimus” se encuentra una de las experiencias más interesantes y recomendables
de la visita a la ciudad: recorrer ambas catedrales por las alturas y
conocerlas desde otra perspectiva, paseando por las terrazas exteriores, entre
gárgolas, pináculos y campanas, así como tener otra visión del conjunto
catedralicio, asomándote al interior de los templos a través de sus balaustradas
y pasillos interiores. Para las personas con problemas de movilidad, hay que
tener en cuenta que hay muchos escalones y escaleras, las últimas son de
caracol. (Entrada por puerta de la Torre, Plaza Juan XXIII. Coste: 3,75 €.
Todos los días: 10:00 a 20:00 horas, última
entrada a 19:00 horas).
Justo enfrente de las catedrales se sitúa el Palacio de Anaya, un impresionante palacio con una portada de
estilo “neoclásicao” y que alberga la Facultad de Filología. Merece la pena
visitar el claustro,con una bella escalinata presidida por un busto de Miguel de Unamuno, realizado por el escultor palentino Victorio Macho y los sótanos, lugar donde se encuentran las antiguas caballerizas, hoy reconvertidas en
una recomendable y curiosa cafetería.
Llegada la hora de comer y al objeto de no movemos
de esta zona paramos en el Restaurante El Bardo (Calle Compañía 25),
tomamos un menú con calidad/precio aceptable y con un servicio mejorable.
En la misma calle del
restaurante nos encontraremos con la Casa de las Conchas, un edificio
señorial de la época de los Reyes Católicos construido en el siglo XV. Debe su
nombre a las más de 300 conchas de Santiago que decoran su fachada, en donde
también son de resaltar sus elegantes ventanas y rejería. Aunque lo más
destacado del edificio sea la fachada, vale la pena pasar a su interior en
donde se encuentra un patio gótico de singular belleza que cuenta con un pozo
en la parte central y como sugerencia, recomiendo subir al piso superior,
desde donde se tiene una vista privilegiada de las Torres de la iglesia de la
Clerecía y que te permite sacar unas bellas fotografías. En la actualidad, la Casa de
las Conchas alberga una Biblioteca Pública. (Horario de Lunes a viernes: 9:00 a
21:00 h Sábados: 9:00 a 15:00h / 16:00 a 19:00h Domingos y festivos: 10:00 a
14:00 / 16:00 a 19:00 Entrada gratuita).
Justo enfrente de la Casa de las Conchas visitamos la Universidad
Pontificia, en su origen Real Colegio del Espíritu Santo de la Compañía de
Jesús, formando un grandioso conjunto arquitectónico conocido como la Clerecía. La iglesia posee
una impresionante fachada barroca, con dos torres laterales que fueron
diseñadas en principio para ser colocadas en el Ayuntamiento de la Plaza Mayor;
de su interior resaltar la enorme cúpula de 50 metros de altura y el retablo
barroco presidido por una representación de la Virgen y San Ignacio de Loyola,
fundador de la Compañía de Jesús.
Junto a la iglesia se encuentra el Real Colegio, con un inmenso claustro de tres pisos; la Escalera de Honor o Escalera Noble, en cuyas paredes se pueden observar los vítores que recuerdan a obispos que han estudiado en la Universidad Pontificia; en la primera planta del claustro es muy interesante la serie iconográfica “Vita Ignatii”, veintiocho lienzos encargados por la Compañía de Jesús al pintor napolitano Sebastiano Conca, que narran la vida de San Ignacio de Loyola. (Horario de Lunes a Viernes: 10:30 a 12:45h / 17:00 a 18:30 h Sábados, Domingos y festivos: 10:30 a 13:30 h / 17:00 a 19:15 h. Entrada a Clerecía, Universidad pontificia y Torres: 6 €).
Junto a la iglesia se encuentra el Real Colegio, con un inmenso claustro de tres pisos; la Escalera de Honor o Escalera Noble, en cuyas paredes se pueden observar los vítores que recuerdan a obispos que han estudiado en la Universidad Pontificia; en la primera planta del claustro es muy interesante la serie iconográfica “Vita Ignatii”, veintiocho lienzos encargados por la Compañía de Jesús al pintor napolitano Sebastiano Conca, que narran la vida de San Ignacio de Loyola. (Horario de Lunes a Viernes: 10:30 a 12:45h / 17:00 a 18:30 h Sábados, Domingos y festivos: 10:30 a 13:30 h / 17:00 a 19:15 h. Entrada a Clerecía, Universidad pontificia y Torres: 6 €).
Es de sumo interés el subir hasta las torres de la iglesia de la Clerecía,
aunque nosotros en esta ocasión no lo hicimos al tener el tiempo limitado por
ser esta una ruta de dos días. Scala Coeli, como así se llama la subida a las torres, es una singular Escalera
al Cielo, con la que puedes disfrutar de unas panorámicas espectaculares de
la ciudad. (Horario subir a las torres de marzo a noviembre de 10:00 a 20:00
horas, la última entrada será a las 19:15 horas y cuesta 3,75 €, el martes de 10:00h a 12:00h es gratis, excepto
festivos).
Nos desplazamos por la calle Libreros hasta una pequeña plaza conocida
como “Patio de las Escuelas” y en donde se sitúan algunos edificios
históricos: Patio de las Escuelas Mayores y la magnífica fachada plateresca de
la Universidad, el Hospital de Estudiantes (hoy rectorado), Patio de las
Escuelas Menores (lugar donde se estudiaba el bachiller) y en el centro de la
plaza, se alza una estatua en bronce de Fray Luis de León, uno de los más insignes profesores que ha tenido la Universidad.
La Universidad de Salamanca,
la más antigua de España, data del 1218, por lo que este año cumple 800 años de
historia. Resaltar del exterior su maravillosa fachada plateresca
tallada en piedra, destacando en el
primer cuerpo, la imagen de los Reyes Católicos dentro de un medallón, acompañado
del texto en griego "Los Reyes a la Universidad y la Universidad a los
Reyes".
Pero la figura más famosa y la que todo el mundo busca, es la rana, dedicar unos minutos a ver si la encontráis. (Una pequeña pista, se encuentra esculpida sobre una calavera en la pilastra de la derecha y a media altura).
En su interior, tras el vestíbulo, se encuentra el patio de las “escuelas mayores”; la galería del primer piso da acceso a las diferentes aulas, como la de Fray Luis de León, en donde impartía sus clases de teología; en la misma planta podemos ver el paraninfo (lugar donde se celebran los actos académicos de mayor importancia) y la Capilla; la maravillosa escalera que comunica los pisos alto y bajo, es una autentica joya del renacimiento y cada uno de sus tres tramos están decorados con escenas que representan la juventud, madurez y senectud del ser humano.
En la última planta, destacar el rico artesonado y la Biblioteca, a la que se accede por una bella puerta y reja gótica, disponen de más de 40.000 ejemplares en una bonita sala barroca. (Horario de Lunes a sábado: 10:00 a 20:00 h. última entrada 19:30 h. de Domingos y festivos: 10.00 a 14:00 h. última entrada 13.30 h. Entrada: 10 €).
El patio de las “escuelas menores”, al que se accede a través de una estrecha puerta situada en una de las esquinas del Patio de Escuelas, esconde en una de sus aulas un tesoro que no debéis dejar de visitar: El Cielo de Salamanca, se trata de una pintura de Fernando Gallego en donde podemos ver algunos signos del Zodiaco y otros elementos que aparecen rodeados de estrellas, este fresco adornaba la bóveda de la antigua biblioteca de la Universidad y tras un incendio en el siglo XVIII solamente se pudo recuperar una parte de dicha bóveda, que es lo que se puede contemplar en estos momentos. (Horario de Lunes a sábado: 10:00 a 14:00 h / 16:00 a 20:00 h Domingos y festivos: Cerrado. Entrada gratuita).
Pero la figura más famosa y la que todo el mundo busca, es la rana, dedicar unos minutos a ver si la encontráis. (Una pequeña pista, se encuentra esculpida sobre una calavera en la pilastra de la derecha y a media altura).
En su interior, tras el vestíbulo, se encuentra el patio de las “escuelas mayores”; la galería del primer piso da acceso a las diferentes aulas, como la de Fray Luis de León, en donde impartía sus clases de teología; en la misma planta podemos ver el paraninfo (lugar donde se celebran los actos académicos de mayor importancia) y la Capilla; la maravillosa escalera que comunica los pisos alto y bajo, es una autentica joya del renacimiento y cada uno de sus tres tramos están decorados con escenas que representan la juventud, madurez y senectud del ser humano.
En la última planta, destacar el rico artesonado y la Biblioteca, a la que se accede por una bella puerta y reja gótica, disponen de más de 40.000 ejemplares en una bonita sala barroca. (Horario de Lunes a sábado: 10:00 a 20:00 h. última entrada 19:30 h. de Domingos y festivos: 10.00 a 14:00 h. última entrada 13.30 h. Entrada: 10 €).
El patio de las “escuelas menores”, al que se accede a través de una estrecha puerta situada en una de las esquinas del Patio de Escuelas, esconde en una de sus aulas un tesoro que no debéis dejar de visitar: El Cielo de Salamanca, se trata de una pintura de Fernando Gallego en donde podemos ver algunos signos del Zodiaco y otros elementos que aparecen rodeados de estrellas, este fresco adornaba la bóveda de la antigua biblioteca de la Universidad y tras un incendio en el siglo XVIII solamente se pudo recuperar una parte de dicha bóveda, que es lo que se puede contemplar en estos momentos. (Horario de Lunes a sábado: 10:00 a 14:00 h / 16:00 a 20:00 h Domingos y festivos: Cerrado. Entrada gratuita).
Para terminar el día realizamos una ruta por varios bares de tapas. Dos son las zonas más concurridas: Plaza Mayor y alrededores y la zona
conocida como Van Dyck, posteriormente haré una breve reseña de alguno de los
bares por los que pasamos.
Para descansar el Hotel elegido: NH Puerta de la Catedral, situado
en un edificio histórico, tiene una excelente ubicación junto a la Catedral;
las habitaciones son modernas y confortables.
Comenzamos este segundo día con la visita del Convento de San Esteban, fundado en el siglo XVI y perteneciente a la Orden de los Dominicos. La fachada de su iglesia es uno de los más bellos ejemplos del plateresco español y en ella es de destacar la representación del Martirio de San Esteban en su parte central y un Calvario justo encima.
Del interior del
Convento, es de resaltar: El retablo mayor de la Iglesia, obra de José
de Churriguera y la Capilla de Rosario, al lado izquierdo del retablo mayor, con un magnífico fresco sobre el arco de la capilla,que representa la Coronación de la Virgen; el coro, que se encuentra
en la parte superior de la iglesia, con una bella pintura
"El Triunfo de la Iglesia".
El Claustro posee dos plantas, la inferior
utilizada para la celebración de procesiones, tiene 20 grandes arcos y una fabulosa bóveda de crucería y
la superior, para uso privado de los frailes, tiene 40 arcos de medio punto.
La bella Escalera de Soto, que une los dos pisos del claustro, llama la atención por su técnica constructiva, en donde el tramo inferior sujeta todo el conjunto y sólo se apoya en los muros, creando un espacio diáfano que parece sostenerla milagrosamente.
La bella Escalera de Soto, que une los dos pisos del claustro, llama la atención por su técnica constructiva, en donde el tramo inferior sujeta todo el conjunto y sólo se apoya en los muros, creando un espacio diáfano que parece sostenerla milagrosamente.
Cuenta con dos Salas
capitulares, utilizadas para las reuniones de los frailes: el Capítulo
Antiguo, que se utilizó desde la construcción del convento hasta 1634 y el
Capítulo Nuevo, que se usó a partir de esa fecha. Como curiosidad señalar
que dentro del Convento, en la Sala Profundis, Cristóbal Colón expuso a los
dominicos la idea de llegar a las "indias" por una nueva ruta y con
este respaldo de los dominicos fue más sencillo que los Reyes Católicos
aprobasen el proyecto de Colón. (Horario, todos los días: 10 a 14h y de /16 a 20h. Entrada: 3.50 €).
Justo al lado del Convento de San Esteban, nos detenemos a visitar el Convento de las Dueñas ,en donde destaca el bello claustro renacentista de dos pisos, que curiosamente tiene forma pentagonal, son de resaltar los hermosos capiteles de las columnas del piso superior , desde donde se pueden sacar unas bonitas fotos con la Catedral como fondo.
Estas monjas Dominicas elaboran unos dulces muy ricos, recomiendo probar los amarguillos. (Horario de Lunes a Sábado: 10:30 a 12:45 y 16:30 a 19:30, días de cierre: Domingo y Festivos.Entrada: 2 €).
Una breve parada en el Convento Santa Clara, que se encuentra situado junto a los
conventos anteriores y bien merece que nos detengamos a visitarlo. Por
fuera no destaca mucho, pero de su interior es de resaltar el magnífico artesonado
policromado mudéjar del claustro, desde donde se tienen unas buenas vistas de
la Catedral. No se debe olvidar contemplar los bellos frescos del "coro bajo". (Horario
de Lunes a viernes: 9:30 a 13 y de 16:20 a 18:30 horas Sábado y domingo:
9:30 a 14:00. Entrada: 3 €).
Para comer nos
dirigimos al Restaurante Vinodiario (Plaza
de los Basilios 1), que
aunque no tienen menú del día, posee una buena relación calidad/precio y un
servicio muy atento. Totalmente recomendable.
Terminada la comida, ponemos
rumbo de nuevo a la Plaza Mayor, en
donde realizamos una breve parada para tomar un café en el centenario Café
Novelty, que abrió sus puertas en 1905 y en donde Miguel de Unamuno
mantenía sus tertulias diarias, en el interior podemos ver una escultura del profesor y literato Gonzalo
Torrente Ballester, asiduo del local.
Desde la misma Plaza, si salimos por la Calle Prior, llegaremos a la Plaza de las Agustinas, lugar en
donde nos encontramos con el Palacio de Monterrey, una
construcción civil renacentista que merece una parada ante su imponente fachada, en donde destacan su galería con arcos de medio punto y su torre (propiedad de
la Casa de Alba, su interior no es visitable en este momento).
Justo enfrente del Palacio, visitamos la Iglesia de la Purísima Concepción, posee una austera fachada, pero guarda en el centro del retablo mayor un magnífico cuadro de la Inmaculada, de José de Ribera, que solo por verle valió la pena la visita. No perderse tampoco el púlpito con incrustaciones de varios tipos de mármoles.
Justo enfrente del Palacio, visitamos la Iglesia de la Purísima Concepción, posee una austera fachada, pero guarda en el centro del retablo mayor un magnífico cuadro de la Inmaculada, de José de Ribera, que solo por verle valió la pena la visita. No perderse tampoco el púlpito con incrustaciones de varios tipos de mármoles.
Vuelta para Valladolid y fin de esta interesante ruta.
Otras sugerencias y curiosidades
* En esta ocasión no visitamos La Casa Lis, pero recomiendo no perdértelo en tu visita a
Salamanca. Alberga el Museo de Art Nouveau
y Art Déco, un singular
palacete modernista en donde destaca el colorido de las vidrieras de la fachada
sur, la que da al río y que guarda en su interior una impresionante colección
de artes decorativas de finales del siglo XIX y principios del XX, entre
las que destacan: la colección de muñecas de porcelana francesas, una de las
mejores a nivel mundial; la muestra de “criselefantinas” , pequeñas
esculturas que combinan la madera , el mármol o el bronce y el marfil en las
partes desnudas del cuerpo como la cara o las manos. Merece la pena
fotografiar la fachada sur con la iluminación nocturna, ya que la hace destacar
de una manera especial.(Horario del 1 de abril a 16 de octubre, De martes a
domingo: de 11 a 20 h. Lunes: cerrado. Entrada: 4 €).
* Cuando se dispone de más tiempo es recomendable un paseo hasta el Puente Romano del que sólo los
15 arcos próximos a la ciudad son originales, el resto datan del siglo XVIII. Es
este otro lugar donde tomar buenas fotos con la ciudad como fondo.
* El Colegio de Fonseca es también conocido
como de los irlandeses o Colegio Mayor de Santiago, se trata de un edificio plateresco con piedra de Villamayor, en el
que destaca su portada y el claustro, considerado uno de los más bellos del
renacimiento español y en donde también es de resaltar las dos majestuosas
escaleras que conducen al primer piso; a la derecha de la puerta se encuentra
la capilla gótica, en donde se puede ver un bello retablo de Alonso
Berruguete.
Actualmente se utiliza como residencia universitaria y para actos culturales. El edificio cuenta con restaurante y cafetería a disposición de los residentes y del público en general. Como curiosidad, el Colegio Mayor Fonseca acoge de manera permanente una colección de relojes populares de "1.800 a 1925", formada por 144 relojes, que contiene una amplia variedad de modelos, desde relojes murales, de sobremesa, de pie o despertadores, realizados en diferentes estilos, como el romántico, Luis XVI, isabelino o victoriano.(Horario de lunes a domingo: de 12:00 a 13:30 y de 17:00 a 19:00 horas. Entrada: 2 €).
* Una curiosidad sobre la figura del astronauta de la Catedral, ya que es junto a la rana en la Universidad, uno de los elementos escultóricos más fotografiados de la ciudad. A diferencia de la rana, el astronauta no es originario de la Catedral, fue incluido en la Portada de Ramos, en el año 1992, tras las obras de restauración del templo. En el año 2010 , después de un acto vandalico, apareció con su brazo derecho mutilado, lo que dio origen a una restauración, a mi entender poco acertada.
Actualmente se utiliza como residencia universitaria y para actos culturales. El edificio cuenta con restaurante y cafetería a disposición de los residentes y del público en general. Como curiosidad, el Colegio Mayor Fonseca acoge de manera permanente una colección de relojes populares de "1.800 a 1925", formada por 144 relojes, que contiene una amplia variedad de modelos, desde relojes murales, de sobremesa, de pie o despertadores, realizados en diferentes estilos, como el romántico, Luis XVI, isabelino o victoriano.(Horario de lunes a domingo: de 12:00 a 13:30 y de 17:00 a 19:00 horas. Entrada: 2 €).
* Una curiosidad sobre la figura del astronauta de la Catedral, ya que es junto a la rana en la Universidad, uno de los elementos escultóricos más fotografiados de la ciudad. A diferencia de la rana, el astronauta no es originario de la Catedral, fue incluido en la Portada de Ramos, en el año 1992, tras las obras de restauración del templo. En el año 2010 , después de un acto vandalico, apareció con su brazo derecho mutilado, lo que dio origen a una restauración, a mi entender poco acertada.
* El Huerto de Calixto y Melibea, es
un bonito jardín situado junto a la Catedral
que al estar en alto, tiene unas magníficas vistas del río Tormes a su paso por
la ciudad. El jardín da nombre a la obra escrita por Fernando de Rojas, posee
numerosa vegetación y además en la última vez que lo he visitado se encontraba muy cuidado.
* Un par de reseñas a tener en cuenta si te animas a dar un paseo por las peatonales
calles Zamora y Toro, las cuales parten de la Plaza Mayor y concentran una
parte importante de la vida comercial de la ciudad: Al final de la calle Zamora,
se encuentra la pequeña Iglesia
románica de San Marcos, que tiene la particularidad de ser una de las
pocas iglesias con planta circular, de su interior destacar una pequeña Virgen
románica del siglo XII.
* En la calle Toro, conocida por la gran diversidad de comercios de moda y complementos, se encuentra el antiguo convento San Antonio el Real, en donde el grupo textil “Zara” lo ha convertido en una espectacular tienda, con un enorme valor histórico. (Calle Toro Nº 58-62).
* En la calle Toro, conocida por la gran diversidad de comercios de moda y complementos, se encuentra el antiguo convento San Antonio el Real, en donde el grupo textil “Zara” lo ha convertido en una espectacular tienda, con un enorme valor histórico. (Calle Toro Nº 58-62).
* Para terminar, un espacio de leyenda: La Cueva de Salamanca, situada en los restos de la cripta de la antigua Iglesia de San Cebrián
y donde cuenta la leyenda que el diablo, bajo la apariencia de un
sacristán, impartía clases de brujería a
un grupo de siete estudiantes y al cabo de siete años, debía elegir a uno de
los estudiantes para quedarse a su servicio como pago a todas las enseñanzas recibidas. Esta leyenda viajó hasta
Hispanoamérica y es por esto que en países como Chile o Argentina llaman
"salamancas" a las cuevas donde los chamanes practican y adquieren
sus conocimientos de brujería.
* Quiero por ultimo señalar una ruta por varios bares de tapas por los que pasamos. En esta ocasión, nos
centramos en la zona de Plaza Mayor y alrededores: Cervantes (Plaza
Mayor, 15): La escalera de subida, está situada en un primer piso, requiere
ánimo para subirla por su inclinación. Con cada consumición, acompañan como es
costumbre en Salamanca de su correspondiente tapa (si no pides pincho pagarás el mismo precio que si lo pides),la especialidad son las
tortillas rellenas y a nosotros nos gusto mucho los huevos rotos con farinato. Casa
Paca (Plaza Peso, 10): A destacar
por la decoración del local, pinchos muy variados y elaborados, precios un poco
altos. Buenas las patatas revolconas que nos pusieron. Las Caballerizas (Calle
Tostado, 8): Un local singular que se remonta al siglo XVII, qie como su nombre indica son unas antiguas caballerizas, con el
techo abovedado en ladrillo y ubicadas en la Facultad de Filología, frente a la
Catedral. A resaltar entre las múltiples tapas que tienen para acompañar con la
consumición, la pulguita de jamón. Tener en cuenta que por la noche cierra
pronto, sobre las 22:00 horas y abre de lunes a viernes. Cuzco Bodega (Calle Juan del Rey, 5): Ambiente agradable, tapas
elaboradas y el precio, un poco más elevado que el resto, pero merece la pena
pagarlo por la calidad de sus tapas recién elaboradas. Destacar de lo que
pedimos la mini hamburguesa de rabo de toro y el "Cuzquito", solomillo con foia. La "Montanera" Chacitaberna. Situado en el Mercado Central, es un buen lugar donde probar los embutidos ibericos, tanto en bocadillo, como en tostada para el desayuno. Resaltar, ademas de la calidad de sus productos, la amabilidada de sus propietarios
Jose Maria Vicente
Jose Maria Vicente