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Córdoba en 3 días (Actualizado 4 Mayo 2026)
Córdoba, una ciudad de arte e
historia que se levanta a orillas del Guadalquivir, en donde durante siglos
convivieron judíos, cristianos y musulmanes, que posee uno de los cascos
antiguos más grandes de Europa. Perderse entre sus calles llenas de flores y
naranjos, visitar sus patios o pasear por su judería, posee un encanto
especial. Aquí os propongo una ruta para conocer los lugares más significativos
y que no deberías dejar de visitar.
Nada más llegar a Córdoba nos
adentramos en la Judería (barrio
en donde vivían los judíos en la Edad Media), entrando por la Puerta de la Luna, una de las entradas más bellas de este
barrio judío. Paseando por la calle de la Luna llegaras hasta la Plaza de Judá
Levi y justo al lado, la recoleta Plaza de Maimónides (en esta plaza se encuentra
el Hotel NH, con un bonito patio en su interior) y si seguimos callejeando
hasta la calle Judíos, frente a La Sinagoga, nos encontramos El Zoco (mercado de artesanía de
tradición árabe), aunque de pequeñas dimensiones, tiene su encanto y mucho
duende.
Parada para
comer en Bodega
"Mezquita Cespedes". (C/ Cespedes,12). En un entorno
incomparable, junto a la Mezquita, disfrutaras de la rica gastronomía
cordobesa, con el delicado uso de ingredientes como el azafrán, el ajo y por
supuesto del mejor aceita de oliva. Entre sus platos recomiendo: el flamenquín de
lomo y jamón, el salmorejo, las croquetas de rabo de toro y las berenjenas
califales rebozadas. Su rabo de toro preparado a fuego lento
con verduras y vino de la tierra es también digno de mención. Buena la relación
calidad/precio y destacable la atención de su personal.
A la tarde,
nada mejor que comenzar con la visita a la Mezquita Catedral, declarada Patrimonio de la
Humanidad en 1984. Se trata del edificio de arquitectura andalusí más
importante de España junto a la Alhambra en Granada. Hasta la construcción de
la Mezquita Azul de Estambul, era la segunda mezquita más grande del mundo, solo
por detrás de la de La Meca. Un detalle curioso es que no esta
orientada hacia la Meca, ya que todos los lugares islámicos deben estar
orientados hacia este lugar, el mas sagrado para la religión musulmana.
Entrando por
la Puerta del Perdón, tendrás la estampa más bella del patio de los
Naranjos. Comenzamos la visita por la parte árabe, la cual se comenzó a
construir en el año 786 sobre una basílica visigótica y a la que se accede por
la Puerta de las Palmas. Nada más acceder a su interior, te
sorprende la oscuridad de la inmensa sala con la que te encuentras y tu vista
se recrea en un bosque de columnas con sus arcos de herradura y sus
típicas dovelas blancas de piedra y rojas, de ladrillo. Las capillas
cristianas que podemos ver a los lados, fueron encargadas por Fernando III el
Santo en 1236, con la idea de dañar lo menos posible la Mezquita. Al fondo, nos
encontramos la zona más suntuosa y la joya de la Mezquita, el mihrab, desde donde el imán dirigía las
oraciones. Fue en 1523 cuando se iniciaron las obras de la Catedral para pasar
al culto cristiano, que quedo incrustada en las naves centrales de la Mezquita,
de cuyo donde destaca la bella sillería barroca del coro y dos púlpitos de
caoba, mármoles y jaspe. En la capilla del Cardenal, destaca una monumental
Custodia de Arfe y un bello Cristo barroco de marfil.
Al exterior,
el minarete esta englobado en la torre barroca del siglo XVII y justo al lado,
se abre la Puerta del Perdón, mudéjar del siglo XIV. En el muro norte, se
encuentra un pequeño altar dedicado a la Virgen de los Faroles, muy
venerada en la ciudad.
El horario es:
Lunes a sábado: 10 h-19 h y Domingos y festivos: 9 h- 10.30 h // 14 h- 18 h.
(Si quieres ahorrarte el coste de la entrada, tendrás que aprovechar las
mañanas de 8h30 a 9h30, de lunes a sábado).
Justo al lado
de la Mezquita, se encuentra la Calleja de las Flores, sin duda uno de los rincones más
fotografiados y bellos de la judería. Tampoco dejes de pasar por la Calle de la
Hoguera y la Calle del Pañuelo. ¡Tienen todas ellas un encanto especial!
Nos vamos
ahora en dirección al Puente Romano, también conocido como ‘El Puente
Viejo’, construido a principios del siglo I a. C. Recomiendo cruzar el
puente hasta la Torre de Calahorra, a donde merece la pena subir para disfrutar
de unas excelentes vistas del casco histórico. Desde este puente, tendrás una
bella panorámica de Córdoba, especialmente si lo haces al atardecer, con la
puesta de sol detrás de la Mezquita.
Una vez
terminadas estas visitas, seguro que tienes hambre, vuelve entonces hasta la
Mezquita para ir a tomar un pincho de tortilla en la Taberna Santos, en la esquina entre las calles
Francisco Palacios Bayón y Magistral González Francés. Este pequeño bar, es
parada obligada y sirve desde hace medio siglo una de las tortillas mas famosas
de España, tortillas de 20 huevos y 5 Kg. de patatas. ¡Son
enormes! Como el bar es muy pequeñito, te recomiendo pedir tu tapa y
tomarla en la calle.
Damos por
terminado el día y nos vamos a descansar al Hotel "Don Paula", situado en una pequeña plaza
cerca de la iglesia de la Trinidad. Con sus dos estrellas, pero con la
dedicación y las ganas de hacer las cosas bien de la familia propietaria, es
este el sitio donde mejor puedes disfrutar de una estancia tranquila y relajada.
Para comenzar
el segundo día, nada mejor que un buen desayuno en el Kiosco Santos Mártires ubicado en el Campo Santo,
junto al Alcázar, donde preparan desde décadas los afamados "tejeringos",
una forma artesanal de hacer churros. Otra churrería interesante se encuentra
en el N.º 5 de la Plaza de la Corredera: Churrería Mari Paz.
El Alcázar de los Reyes Cristianos, situado cerca de la Mezquita, es
una edificación militar que Alfonso X "El Sabio" mandó reconstruir y
cuyas obras fueron terminadas durante el reinado de Alfonso XI. Fue la
residencia durante 8 años de los Reyes Católicos y desde donde dirigieron la
campaña contra el Reino musulmán de Granada. En este mismo edificio, fue donde
Cristóbal Colón, pidió fondos a Isabel y Fernando para su viaje a América. La
verdad es que nos sorprendió el contraste de la sobriedad exterior y su
gran belleza interior, con sus vistosos jardines, con palmeras, naranjos y
limoneros en donde el agua se convierte en protagonista. De su interior,
destacar el Salón de los Mosaicos, en donde podemos ver alguno de
los encontrados en la Plaza de la Corredera y que formaban parte del antiguo
Circo romano.
De esta zona
también destaca la Sinagoga,
que fue construida en el siglo XIV. Se trata de una de las tres que aún se
conservan en España de aquella época. Las otras dos están en Toledo. Sirvió de
templo hebreo hasta la expulsión de los judíos en 1492.
Parada a comer
en Taberna
"El Capricho" (C/
Velázquez Bosco 8). Pequeño negocio familiar cien por cien cordobés,
en donde preparan un laureado guiso de rabo de toro, que
cuenta con numerosos premios. Ofrece otros platos tradicionales, entre sus
especialidades se encuentra el bacalao con tomate o el crujiente
cochifrito. Buena relación calidad-precio.
Al salir del
Alcázar a mano izquierda encontrarás las Caballerizas Reales y junto a
ellas, el Barrio del Alcázar viejo, que es famoso por sus "patios populares". Te animo a perderte por las calles de este
precioso barrio y visitar alguno de sus patios que están abiertos todo el año,
el primero que visitamos está ubicado en la calle San Basilio 14.
¡Estoy seguro que te gustará! Si sigues caminando por esta calle, puedes
llegar hasta la Puerta de Sevilla,
otra de las puertas de la muralla que defendía la antigua ciudad.
Para
descansar, si dispones de tiempo recomiendo ir a una sesión de baños árabes,
con masaje de 15 minutos incluido. Los baños árabes de “Hammam Al Ándalus”, a poca distancia de la Mezquita,
es un lugar encantador, donde se respira paz en todas las salas, poca luz y
silencio. Entre baño y masaje, puedes seguir relajándote mientras saboreas la
bebida tradicional árabe, hecha con una suave y aromática mezcla de té verde
con menta. El único pero es por el vestuario, muy pequeño.
Para tapear en
la zona mi recomendación es pasar por Taberna "La Viuda" (Calle San Basilio 52), donde
ofrecen una fusión perfecta entre la cocina tradicional y toques innovadores,
con opciones de tapa , media ración o ración. Destacar su mítico "Potaje
de la Viuda", una receta centenaria que mezcla de legumbres como
garbanzos, alubias y lentejas, con chorizo de corzo, carne de jabalí, romero,
laurel y caldo de verduras.
Buenas también
las berenjenas abuñueladas y el flamenquín de lomo, que puedes acompañar de una
buena cerveza artesana, elaborada en barrica de roble y
azahar. o unos vinos de Montilla-Moriles. Buena relación calidad/precio.
Olvidaba
comentar el postre, "pastel cordobés", elaborada a base
de tocino de cielo con crema de yogur y helado de chocolate, reamente
exquisito.
Son varios los
patios que encontramos por toda la zona, pero uno de los mas destacables es el
situado en San Basilio N.º 50, justo al lado de esta
ultima Taberna.
En esta misma
calle, en el N.º 19 se sitúa el Mesón "San Basilio", otra buena opción para comer y en
donde vale la pena el rabo de toro que ha cosechado varios
premios desde su apertura en 1982. Ofrece otros platos típicos como la
carrillera ibérica o la ensalada de naranja con bacalao, todo ello en un
ambiente con decoración que evoca el típico patio cordobés.
En estos dos
días ya hemos visitado los lugares de mayor interés, pero todavía hay algunos
reservados para este tercer día.
Nuestro
siguiente destino es el Palacio de Viana, una casa señorial y doce
preciosos patios, repletos de plantas, flores y fuentes, lo que hace que se le
conozca como el Museo de los Patios. (Se puede comprar una entrada
para visitar únicamente los patios o bien comprar una entrada conjunta con
acceso a la casa). Este edificio data del siglo XIV y está declarado “Monumento
Histórico Artístico Nacional y Jardín Artístico”. Entre sus numerosas estancias
destaca la galería de los cueros, que contiene magníficos cordobanes (Pieles de
cabra) de los siglos XV al XVIII. Resaltar también el Salón de Tapices, donde
alguno de ellos se encuentran tejidos sobre cartones de Goya.
Terminada esta
visita, nos dirigimos a la Plaza de la Corredera, uno de los lugares más
emblemáticos de la ciudad. Esta amplia y enorme plaza rectangular, una de las
pocas que podemos ver en Andalucía, con sus pórticos del siglo XVII, que nos
puede recordar a la Plaza Mayor de Madrid. En esta plaza se encuentra
el Mercado de Sánchez Peña, lugar que anteriormente fue cárcel
y el edificio consistorial de la ciudad.
Para comer en
esta zona recomiendo La
Cazuela de la Espartería (C/ Rodriguez
Marín 16), una taberna moderna y clásica a la vez. De lo que probamos, buenas
las berenjenas con Salmon, las alcachofas con rabo de toro y los flamenquines.
Como aún
disponemos de tiempo aprovechamos para visitar alguna de las iglesias fernandinas existentes en la ciudad, son
unos templos que mandó construir Fernando III "El Santo", tras la
Reconquista en el siglo XIII. Muchas de estas iglesias se construyeron sobre
mezquitas de la época califal. Visitamos una de ellas, la de San Pablo , del interior destacar el
artesonado mudéjar que cubre la nave central y en el ábside de la
izquierda, el grupo escultórico de Nuestra Señora de las Angustias,
obra de Juan de Mesa en el año 1627, una de las esculturas más sobresalientes
de la semana santa cordobesa. (Como curiosidad su carrillón de 32 campanas
suena varias veces al día y con melodías diferentes).
Otras
sugerencias y curiosidades.
* En la Plaza
de Capuchinos, podemos ver la impresionante imagen del crucificado Cristo
de los Faroles, la estampa mas característica de la Semana Santa
Cordobesa
* Al salir del
Alcázar a mano izquierda encontrarás las Caballerizas Reales, construidas en una parte del
solar del Alcázar Real en 1570 por orden del monarca Felipe II, a quien le
encantaban los caballos. En su interior disfrutaras de un bonito
y recomendable espectáculo ecuestre. (Miércoles, viernes, sábado y
domingo a las 9 y 12 horas).
* Otro
de los locales que no debes perderte es la Taberna Salinas, muy cerca de la Plaza Corredera
en la calle Tundidores 3. Se trata de una típica taberna cordobesa que conserva
el estilo con el que se estreno en 1924, con varios ambientes en donde destaca
el patio central. Buenas las berenjenas fritas con miel de caña y la
original ensalada de naranja con bacalao. La Bodega Campos es otro de los locales
interesantes, en donde debes probar su emblemático arroz meloso con
rabo de toro.
* La lista
de tabernas seria larga, dejo otras de las mas interesantes,
repartidas por toda la ciudad: Sociedad de Plateros (1872), Góngora (1978), Montillana (1948), Casa
Bravo (1919), Pepe el de la Judería (1928), La
Fuenseca (1850), Casa El Pisto (1880), Rincon
de las Beatillas.
* Con vistas
privilegiadas al Templo Romano, la calle Claudio Marcelo es un buen
lugar para el tapeo en el centro de Córdova, cerca de la Plaza de las
Tendillas. Taberna
El Gallo (N.º 2),
donde sus gambas rebozadas son unas de las mas reconocidas de la ciudad.
También es interesante su plato de puntas solomillo con patatas y las pavías de
bacalao. Taberna
La Revira (N.º 1),
con ambiente cofrade, es recomendable probar su montadito de pringa. Bar La Gloria (N.º 15), no te puedes
marchar sin probar sus croquetas de rabo de toro y su estupendo flamenquín con
patatas fritas.
Fin de la
interesante ruta y vuelta para Valladolid.
Jose Maria
Vicente





