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Blog sobre viajes

Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad. Jose Maria Vicente

Archive for noviembre 2018

Madrigal de las Altas Torres, cuna de Isabel la Católica


La localidad que hoy visitamos, Madrigal de las Altas Torres, se encuentra ubicada en la provincia de Ávila, limitando con las provincias de Valladolid y Salamanca. EL origen histórico de esta villa se sitúa en el siglo XV, teniendo como acontecimiento más significativo de dicha época, el nacimiento de la Reina Isabel la Católica, además de haber sido residencia de la Corte.

Salimos de Valladolid en dirección a Madrigal de las Altas Torres, para después de 80 Km. y una hora de viaje, llegar a nuestro destino. Comenzamos nuestra ruta con una parada en el Convento Agustino, situado extramuros de la villa. De las enormes proporciones que tuvo en su época, solo ha perdurado una pequeña parte, aunque nos dan la idea del esplendor que debió tener, lo que le llego a ser conocido como “El Escorial de Castilla”. El Convento, fue prestigiosa cátedra universitaria, lo que explica la presencia de Fray Luis de León, cuya muerte le sorprendió entre sus muros a los 64 años. También fue testigo de avatares políticos, como lugar de refugio de la Infanta Isabel, escondiéndose a su regreso de Ocaña huyendo de su matrimonio concertado por su hermano, el Rey. Nos conformamos con la visita de los exteriores  de lo que hoy día aun queda en pie.
Atravesando la Puerta de Peñaranda, uno de los accesos a la villa, llegamos a la principal plaza de la localidad, la plaza del Cristo, lugar en donde se sitúa el Real Hospital de la Purísima Concepción (siglo XV), fue construido para albergar pobres y enfermos desamparados a instancias de Doña María de Aragón, primera esposa del rey Juan II. El edificio llama la atención por su simplicidad y belleza, consta de un soportal y una galería renacentista con balaustrada y esbeltas columnas de granito. 
En su interior, conserva un bello patio renacentista, que para subir al piso superior, utiliza una amplia escalera con una cubierta bellamente rematada por un escudo real. 
Por otra puerta de la fachada, accedemos a  la capilla, en donde podemos ver la imagen del Santísimo Cristo de las Injurias, de gran devoción en la localidad. Hoy día el edificio alberga la Oficina de Turismo, el Museo del humanista Vasco de Quiroga, precursor de los derechos humanos y el centro de interpretación de la naturaleza. (Estos dos últimos recintos solo son visitables si hay un grupo mínimo de personas, como no los había en ese momento, no lo pudimos visitar).
Nuestra siguiente parada es para visitar el antiguo Palacio de Juan II, padre de la reina Isabel, actualmente integrado en el edificio del Convento de Nuestra Señora de Gracia, cedido por el Emperador Carlos V a las monjas agustinas, que lo destinaron a la vida monacal hasta el día de hoy, en donde residen una pequeña comunidad de monjas. 
La visita guiada por Jenifer, una de las monjas de la congregación, transcurre entre interesantes y amenas explicaciones, comenzando por el Claustro que data del siglo XV, en donde es de resaltar un bello escudo en piedra, que representa el corazon agustiniano, para continuar hasta el Salón de Cortes o Sala Capitular
En esta ultima sala se reunieron las Cortes de Castilla y Leon en 1438, tras la proclamación de Isabel como Reina de Castilla y en la misma sala es de destacar un magnifico artesonado, junto a un bello libro cantoral del siglo XVI y una talla de una bella Inmaculada, atribuida a Alonso Cano, junto a una destacada pintura del Cristo de la Humildad
El refectorio, en su momento Sala de recepción de Embajadores, conserva las rusticas mesas, asi como el banco corrido a lo largo del muro, utilizado por las monjas durante siglos.
Nos detenemos ahora en la Capilla Real, a la que se accede por el claustro. De su interior quiero destacar la hermosa talla de la Virgen del Mar, que data del siglo XV, situada a la izquierda del retablo mayor, junto a un bello tapiz gótico, bordado en oro, en el lado derecho. También es de resaltar  en el centro de la capilla, un panteón renacentista, lugar de enterramiento de miembros de la realeza, con el escudo de los Reyes Católicos y cuatro medallones en alabastro en los laterales, sobresaliendo por su interes el relieve de San Jeronimo, con un minucioso estudio anatomico, tanto de su figura, como del crucifico que porta entre sus manos. 
No quiero dejar de mencionar un interesante órgano barroco del siglo XVIII, aun en funcionamiento y un bello Calvario, atribuido a Juan de Juni.

A la planta superior del edificio, se accede por una  escalera del siglo XV, que posee un bello artesonado mudéjar y es donde se encuentran las habitaciones reales, en una de ellas fue donde nació Isabel I Castilla. En la antesala de esta  ultima habitación, destacar un retrato de los Reyes Católicos el día de su boda y un cuadro de la Sagrada Familia del siglo XVI, que representa la imagen poco habitual del Niño Jesús en brazos de San Jose. También en este recinto quiero resaltar una bella talla de la Virgen de Gracia, del siglo. XV.
(Horario de visitas de martes a sábado: Mañanas: a las 11,30h. Tardes: a las 16,00h y a las 17,00h. Domingos y festivos: Mañanas: a las 11,45h y Tardes: a las 16,00h y a las 17,00h. Lunes cerrado. La entrada son 4 €).

Nos dirigimos ahora a visitar la Bodega los Frailes. Cuando los frailes del Convento de San Agustín Extramuros, acometen la construcción, lo hacen partiendo de una bodega ya existente, en 1732, utilizando para la elaboración del vino la variedad de uva "verdejo". La bodega consta de tres cañones horadados en el subsuelo, destacando uno de ellos llamado “El Gótico”, que se encuentra construido con un arco ojival. (La visita guiada, a las 13 y 18 horas, se concierta previamente en la Oficina de Turismo y el precio de la entrada son 2 €, con la degustación de un vino blanco verdejo “Ysabel”, denominación origen Rueda).
Llegada la hora de comer, la localidad no dispone de mucha oferta gastronómica. Paramos en Restaurante Casa Lucio, donde tomamos un menú muy normalito y mejorable.

Terminada la comida, nos dirigimos a la plaza de San Nicolás, lugar donde se ubica el Ayuntamiento, antigua Carcel Real y en un costado la iglesia de San Nicolás de Bari, que data del siglo XIII, que luce la torre más elevada de toda la provincia, con 65 metros de altitud. 
En esta Iglesia se produjeron dos hechos históricos: las segundas nupcias del rey Juan II e Isabel de Portugal, padres de la futura Reina de Castilla y el bautismo de la infanta Isabel, del que se conserva la pila bautismal. Llama la atención nada más acceder al interior de la iglesia, el impresionante artesonado mudéjar, que te dejara envelasado mirandolo.
El sotocoro y la sillería procedente del convento agustino extramuros en ruinas,  ha sido acreedor del Premio “Europa Nostra” en 2008, por su lograda restauración.
Es también  de resaltar la bella cúpula del presbiterio.

Junto a esta última Iglesia, tenemos la iglesia Santa María del Castillo. Actualmente se encuentra bastante deteriorada y en obras, así que solo pudimos ver el exterior. Según nos comentaron en Turismo, en el proceso de rehabilitación han emergido pinturas románicas en la zona del altar mayor y el presbiterio, que pronto podrán contemplarse en todo su esplendor. 
 
En la misma plaza en donde nos encontramos, se sitúa la estatua de un personaje ilustre local, el Obispo Vasco de Quiroga, gran defensor de los indígenas en el nuevo mundo, frente a los desmanes de los conquistadores.
Nos dirigimos hacia la calle de El Oro, lugar en donde se encuentra el “Arco de piedra” o Palacio Soto de Vergara, un bello edificio plateresco del que solo se conserva la fachada a modo de un gran retablo. Fue la casa de Nicolás de Soto, uno de los médicos personales de Isabel la Católica.
Dejamos este bonito Arco, para continuar caminando a lo largo de las murallas medievales de estilo mudéjar, que datan del siglo XIII, de las que en la actualidad solo se conservan 23 de los 80 torreones que tuvo en su momento, varios tramos de muralla, algunos en no buen estado y cuatro puertas, que se abren a los cuatro puntos cardinales: Arévalo, Medina, Peñaranda y Cantalapiedra, esta última para mí la más interesante y mejor conservada.
Caminando por la calle Mayor en direccion a esta ultima Puerta, justo antes de llegar vale la pena detenerse ante una casona de ladrillo, que segun cuentan fue lugar donde en su dia hubo una Sinagoga judia. Actualmente es ocupada por un establecimiento hotelero

Ponemos fin a esta interesante ruta y rumbo a Valladolid.

Otras sugerencias y curiosidades.

* Nos ha llamado la atención, la importancia histórica de esta Villa y lo desconocida que es a nivel turístico. Quiero destacar el enorme esfuerzo que ponen los voluntarios locales para enseñar y dar a conocer la riqueza monumental de esta localidad. También sería importante, que por parte de los Organismo Oficiales, se dotara de mayores ayudas económicas que permitieran restaurar o rehabilitar alguno de los monumentos citados anteriormente, especialmente su muralla.

* El recinto original de la muralla, tenía forma de círculo, alcanzaba los 2.300 metros de perímetro, que lo equiparaban a las murallas de Ávila.

* Madrigal, dista 26 km de Arévalo, 26 km de Medina del Campo, lugar en donde murió Isabel La Católica y 78 km de la capital, Ávila.

José María Vicente





Enoturismo por la D.O. Toro


La monumental ciudad de Toro se encuentra en el interior de la provincia de Zamora, rodeada por una rica vega regada por el río Duero, ha sido testigo de importantes acontecimientos en la historia de Castilla y León. Es también cuna de vinos de alta calidad, amparados en la Denominación de Origen Toro.

Comenzamos nuestra ruta por uno de los monumentos de mayor simbolismo en Toro, la Torre del Reloj, levantada sobre la antigua Puerta del Mercado y vestigio del antiguo recinto amurallado que protegía la ciudad. Esta edificación tiene una curiosa leyenda, que cuenta que para su construcción, los toresanos decidieron utilizar vino, liquido mas abundante y barato que el agua, para realizar la argamasa, dadas las  dificultades que tenían para subir el agua desde el Duero hasta esta zona, que era la parte más alta de la ciudad.
Accedemos a la peatonal calle Mayor por el arco de la Torre, caminamos entre numerosas tiendas de dulces y centenarios soportales, llegando hasta la Plaza Mayor, centro neurálgico de la localidad. En la misma Plaza se encuentra el Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII, obra de uno de los arquitectos más famosos de la época, Ventura Rodríguez y la Iglesia del Santo Sepulcro, que conserva de su primitiva construcción mudéjar, la torre, la fachada y la cabecera con sus tres ábsides. De su interior, destacar el Cristo de la Expiración, en estilo barroco y varios de los principales pasos de la Semana Santa toresana.
Continuando nuestro recorrido por la calle Mayor, llegamos hasta la Colegiata de Santa María la Mayor, considerada como uno de los monumentos medievales más importantes de España, cuya construcción se inicio en el siglo XII en una mezcla de estilos románico y gótico. La joya de la Colegiata es sin duda su portada occidental, también llamada de la Majestad, deberemos admirarla con detenimiento, observando cada detalle, ya que su iconografia y policromía  es de una gran belleza. 
En la actualidad, se encuentra protegida por un pórtico y una capilla, pero en su día estuvo a la intemperie. El tímpano, describe la coronación de la Virgen por Cristo, sobre un fondo azul que nos indica que la escena transcurre en el cielo, sentada en posición orante, es coronada por su hijo que lleva una corona y un libro en la mano. El tímpano está rodeado por siete arquivoltas decoradas con diversos personajes, pero la más interesante de todas es la séptima, que nos relata el Juicio Final, se inicia con la procesión de los justos con los resucitados saliendo de los sepulcros, para seguir con escenas de enorme expresividad en relación a los tormentos que son infringidos a los pecadores: una mujer boca abajo colgada de un gancho de la vagina que representa la fornicación; un hombre ahorcado, que representa un ladrón; un hombre colgado de los testículos, símbolo de actos impuros; un blasfemo colgado de la lengua.
La última escena, muestra como el diablo introduce a los pecadores en un caldero hirviendo. 
Dentro del templo, cabe destacar la imagen de una Virgen embarazada que data del siglo XII y un órgano barroco. En el Museo situado en la  Sacristía, encontramos algunas de las piezas más valiosas del templo: la “Virgen de la mosca”, una tabla al oleo de autor anónimo flamenco y que recibe su nombre porque este insecto está posado en el manto rojo que apoya sobre la rodilla izquierda de María.
Por ultimo resaltar un Calvario de marfil con carey, que data del siglo XVII, de una espectacular belleza. 
El cimborrio de esta Colegiata, es otra de sus señas de identidad, ya que junto a la Catedral de Zamora, las Catedrales viejas de Salamanca y de Plasencia, forman un conjunto de cúpulas de influencia bizantina, denominados “Los cimborrios del Duero”.

Detrás de la Colegiata se encuentran unos pequeños jardines, desde donde comienza el Paseo de El Espolón hasta los muros del Alcázar, de cuyo edificio primitivo solo subsisten sus muros exteriores. Realizamos este agradable paseo y pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas de la vega de Toro y el puente “romano”, que aunque llamado de esta manera, es en realidad románico del siglo XII.
Nos dirigimos a visitar y comer a la Bodega Divina Proporción (Camino del Cristo, s/n, T: 678 730 760). Se trata de una bodega pequeña, en donde la visita, de unos 30 minutos de duración, transcurre entre las explicaciones de la guía, comentando la historia de la bodega y como elaboran sus vinos, para lo que utilizan la variedad de uva autóctona, "Tinta de Toro", una evolución de la clásica uva tempranillo. Terminada la visita, fuimos al comedor, donde nos sirvieron un menú de elaboración casera: patatas a la importancia, arroz a la zamorana, huevos fritos y patatas, carrilleras asadas y rabo de ternera, para finalizar, un trozo de tarta (lo único mejorable del menú), todo ello regado con dos buenos vinos: “24 mozas” (nombre de una canción tradicional de Toro y que como curiosidad, su texto aparece escrito en el corcho de la botella) y “Madre mía”, sin olvidar el café y el chupito. Todo esto, visita y comida, por tan sólo 20 euros. Solamente por las dos botellas de vino que te ponen en la comida, ya merece la pena la visita.
Terminada la comida, nos acercamos a visitar uno de los múltiples conventos toresanos, el Monasterio de Sancti Spíritus, situado en la calle Canto. Durante la visita, que transcurre entre las interesantes explicaciones de una de las monjas Dominicas que habitan este convento, recorrimos: el coro, en donde se encuentran varios sepulcros en alabastro, destacando de entre ellos el de Beatriz de Portugal, segunda esposa de Don Juan I de Castilla, de una gran riqueza y elegancia; un sencillo claustro, con un olivo en su parte central; la iglesia, con un bello artesonado mudéjar y el retablo mayor de estilo Churrigueresco; la sala capitular, la parte más antigua del Monasterio, en donde son de resaltar dos espectaculares tapices de gran tamaño con representación de la Pasión de Cristo: La Crucifixión y la Caída; el refectorio, con un destacado artesonado y cinco enormes tapices con escenas de la Pasión. 
No sólo el convento es lugar de arte, las monjitas tienen un obrador donde elaboran ricos dulces, de los que recomiendo los bollos de almendra y los bocaditos de Ángel.
Continuando por la calle Canto y pasando la plaza de la Magdalena llegamos hasta la Iglesia de San Salvador de los Caballeros, construida completamente en ladrillo, data del siglo XIII, debe su nombre a los Caballeros Templarios aquí establecidos en su día y actualmente es la sede del Museo Sacro. Resaltar de las numerosas obras de arte que podemos ver en su interior: Un Cristo policromado románico procedente de la iglesia de Nuestra Señora del Canto y  una talla de la Virgen de la Vega, del siglo XIII procedente de la Ermita de la Vega.
Ponemos rumbo a la Plaza Mayor, para después tomar la calle San Lorenzo el Real, que nos lleva a la iglesia del mismo nombre. Construida en estilo mudéjar, data del siglo XII, en su interior podemos admirar: un bello retablo gótico del siglo XV, el espectacular sepulcro de los hijos bastardos de Pedro I el Cruel, un destacable coro policromado del siglo XVI y un bello retablo gótico con 24 pinturas.
A la salida de la iglesia,  caminando por la calle Rejadorada, pasaremos por delante del Palacio Rejadorada, para continuar hasta  la Plaza de San Francisco, lugar en donde se encuentra la plaza de Toros, una de las más antiguas de España, por detrás de la de Béjar y que en este 2018, cumple 190 años desde su inauguración en 1828. Desde la calle, a simple vista, el coso pasa inadvertido, por lo que desde el exterior, solo se contempla una estrecha fachada con dos puertas. Su interior, de singular belleza, conserva las estructuras y materiales originales de madera y adobe.   
Vuelta para Valladolid y fin de esta interesante ruta.


Otras sugerencias y curiosidades

* La Denominación de Origen Toro, data de 1987, incluye doce municipios de la provincia de Zamora y tres de la de Valladolid (Villafranca de Duero, San Román de Hornija y Pedrosa del Rey). Utilizan principalmente para la elaboración del vino, una uva autóctona llamada “Tinta de Toro” y es un vino que en nada se parece al de los primeros años, que se decía que había que tomar con “cuchillo y tenedor”. La sede de la Denominación de Origen, se encuentra en otro de los edificios civiles destacables de Toro: El Palacio de los Condes de Requena, que data del siglo XV y que únicamente conserva original, su patio interior.
* Otra visita interesante relacionada con el mundo del vino, es el Museo del Vino de Pagos del Rey, ubicado en Morales de Toro, que se encuentra a 8 kilómetros antes de llegar a Toro. Resaltar de la visita las vistas que se tienen desde un mirador de la gran sala de barricas. En el inmenso jardín llama la atención la presencia de una camioneta “Chevrolet” de 1935, utilizada en la época para repartir las botellas de vino.
* Como curiosidad saber que el Alcázar de Toro, fue el último refugio por estas tierras de Juana la Beltraneja , aquí pierde su corona frente a su tía Isabel la Católica.

* Colegiata o Catedral: “Colegiata” es un templo católico, que sin ser Catedral, posee un cabildo de canónigos presidido por un Deán.

* Además de sus iglesias, podemos visitar alguno de los 10 palacios con los que cuenta la ciudad, lo que da idea del esplendor nobiliario del que disfruto Toro en épocas pasadas. Ademas de los Palacios mencionados anteriormente, recomiendo pasar por el  de Rejadorada, situado en la calle del mismo nombre, data del siglo XV y en el mismo podemos ver el homenaje que los Reyes Católicos hicieron a la toresana Antona García, líder de la revuelta a favor de Isabel la Católica contra el ejército portugués que apoyaba a Juana la Beltraneja; en una reja de este Palacio, fue colgado el cadáver de Antona por los afines a la Beltraneja y en el momento que Isabel llegó al trono, mandó pintarla de color dorado como acto de desagravio y en recuerdo de su fidelidad y heroísmo, otorgo a todos sus descendientes la exención de pagar tributos. Actualmente, es un Hotel de singular encanto.
* Si dispones de más tiempo, recomiendo pasarte por alguna de estas dos iglesias:  San  Sebastián de los Caballeros, ubicada en la Plaza de la Paja, que aloja en su interior un Museo con interesantes pinturas murales procedentes del Convento de Santa Clara. San Julián de los Caballeros, una de las más antiguas de la ciudad, data del siglo XVI y su diseño se debe al famoso arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón; en su interior, destacar el retablo mayor en estilo renacentista, un púlpito del siglo XVI y varias tumbas de hijos ilustres de la ciudad, como el de Antona García, heroína de la causa de Isabel la Católica contra los seguidores de La Beltraneja (Esta iglesia solo esta abierta en horario de culto).

* Otra Bodega interesante, que nosotros ya visitamos en otra ocasión, es la de Valdigal. Se trata de la bodega más pequeña de la D.O. Toro, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII y es la única bodega subterránea que se encuentra en explotación actualmente. La visita transcurre entre las explicaciones de su propietario, Leonardo, que de manera muy amena te cuenta todo el proceso de elaboración del vino y la historia de la bodega. Finaliza la interesante visita, con la degustación de un vino, acompañado de queso y chorizo. (Sábados, domingos y festivos a las 13:00 h y 18:00 h, coste 6 €.Teléfono contacto: 629 11 39 92 ó 617 35 63 25).
 
 
* Si ere amante del chocolate, te recomiendo una visita a La Superlativa, una fábrica con 150 años de historia y una de las más antiguas España. Ubicada en el centro de Toro (Av. Ronda de Corredera, 30), elaboran chocolates artesanos, cuyo principal ingrediente, el cacao, procede principalmente de Costa de Marfil y Venezuela. Teodoro Rodríguez, actual dueño de empresa y representante de la quinta generación, nos indica que mantienen las mismas fórmulas y técnicas de elaboración de toda la vida, con la particularidad de no utilizar grasas vegetales, ni animales. 
* Por si fuera de interés, dejo los horarios y precios para visitar las iglesias de Toro, los cuales me facilitaron amablemente en la Oficina de Información y Turismo.

Por último, si crees que hay otros rincones o lugares interesantes que merece la pena visitar en esta ruta, deja tu comentario,  será de ayuda y utilidad para los viajeros que nos leen.

Jose Maria Vicente

Jose Maria Vicente

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