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Archive for marzo 2025
Geoparque de Costa Quebrada
La Costa Quebrada, en Cantabria, recientemente
incorporada en 2024 a la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO, ha pasado a
integrarse entre los 213 territorios, 18 de ellos en España, de 48 países que
combinan conservación y desarrollo sostenible, involucrando a sus poblaciones
locales en este objetivo. Si te gustan las costas escarpadas, las playas
tranquilas y la naturaleza, este tramo de costa te va a encantar. Encontraras
espectaculares acantilados, playas de gran belleza y formaciones rocosas que cuentan
la historia de cómo la tierra y el mar han esculpido este paisaje durante
millones de años. Su historia geológica se remonta hasta hace 125 millones de
años y es que esta costa está compuesta de estratificaciones de fósiles de
dicha época.
El Geoparque de Costa Quebrada, es un
extenso litoral de 20 km que van desde la península de La Magdalena, en
Santander, hasta la playa de Cuchía, en Miengo. Es este uno de esos lugares que
recordaras para siempre, que nos muestra cómo la naturaleza crea verdaderas
obras de arte al resistir la roca la erosión de la acción del mar.
Tomaremos como lugar de partida de esta ruta la
costa más pegada a Santander, para ir alejándonos poco a poco. Dejo una
relación de las playas y rincones más significativos:
Playa de San Juan de la Canal.
Se accede por la carretera CA-231 hasta
Soto de la Marina y desde el cruce en 1 km llegaras a la playa. Dispone de
parking para estacionamiento de vehículos.
Se trata de una playa semiurbana en la
localidad de Soto de la Marina. Tiene una longitud de 200 metros de arena
dorada y con oleaje moderado, por lo que es una de las mejores de la zona para
ir con niños y a diferencia de otras playas de la Costa Quebrada, sí que cuenta
con socorristas. En las inmediaciones de la playa hay una pequeña
senda para caminar entre acantilados y tener una visión diferente de la playa.
A pie de la playa, encontramos el Restaurante “El Peñón”, que cuenta con una gran terraza
en la que se puede disfrutar tanto de las vistas, como de la mejor gastronomía,
con variedad de raciones como las rabas o chipirones a la plancha.
Playa de Covachos.
Se encuentra situada en Soto de la Marina, en el
municipio de Santa Cruz de Bezana. El acceso no es fácil ya que hay un tramo
con pequeñas escaleras en la roca, que al final del último tramo desaparecen,
teniendo que terminar bajando con la ayuda de una cuerda. Para acceder,
lo mejor es aparcar en la playa contigua de la Arnía y desde este lugar,
solo hay que seguir un sendero al lado derecho por encima del acantilado que
bordea la costa, para en unos 10 minutos llegar hasta esta playa.
Esta playa es famosa por su “tómbolo”,
que te permite durante la bajamar llegar andando por un camino de arena hasta
un islote rocoso, el Castro de Covachos, un fenómeno natural que se ha
convertido en la seña de identidad de esta playa. Cruzar caminando puede ser
una experiencia interesante, pero cuidado con las mareas, como te despistes
puedes encontrarte rodeado de agua.
En sus 50 metros de longitud nos espera
una playa de arena fina dividida en dos partes por una zona rocosa, sin embargo
cuando la marea sube desaparece la playa, por eso
es importante consultar el horario de las mareas antes de emprender la visita.
La pendiente de acceso al agua es bastante pronunciada por lo que es
aconsejable la prudencia en el baño. Otro de los encantos de esta playa se
sitúa entre los acantilados, pues alberga varias cuevas que hay entre las
rocas, resultado de la erosión del mar. Esta playa es frecuentada por nudistas.
Playa de la Arnía.
Se encuentra en el municipio de Pielagos. Si
vienes desde Santander deberás ir hasta Soto de la Marina, una vez pasado el
pueblo encontraras la señalización de la playa, toma la bifurcación a la
derecha y continua todo recto por la calle de la Arnía hasta el Restaurante el
Cazurro, donde deberás dejar el coche. Una vez aparcado el coche, el
acceso a la playa es sencillo, apenas te llevara caminando unos minutos por un
camino asfaltado, aunque una cuenta con bastante desnivel. También se puede
acceder desde Liencres por la CA-231.
No es una playa grande, apenas llega a los 200
metros de longitud, pero precisamente eso la hace especial y en donde lo
verdaderamente interesante está en su entorno natural, sin duda su rincón más
fotogénico.
Lo primero que descubriremos a la izquierda de la
playa es un espectacular paisaje conformado por enormes formaciones rocosas que
emergen del mar donde se alternan estratos duros (calizas y areniscas) y
blandos (arcillas), mismo patrón que veremos en la playa de Somocuevas pero con
formas más llamativas.
La espectacular plataforma de abrasión que ves
aquí, tienen una historia geológica que se remonta millones de años, que te
hace recordar si los has visitado a los Flysch de Zumaia. Una de las
características de la Playa de Arnía son sus piscinas naturales
formadas por la erosión de las rocas a lo largo de los años, estas zonas de
agua son ideales para explorar, especialmente durante la marea baja.
Justo enfrente, se sitúan los Urros de
Liencres. En Cantabria se denomina “urros” a pequeños islotes calizos que
constituyen una alineación de formaciones rocosa que dejan estrechos canales
entre ellas y la costa, que son otro de los símbolos de la Costa Quebrada.
Si tienes ocasión disfruta de algo tan especial
como puede ser una maravillosa puesta de sol bajo el cielo
rojizo y morado de las aguas de la Arnía.
Desde el aparcamiento de esta playa, verás un
camino que lleva a lo alto del acantilado y que podrás recorrer
durante 6 Km, es una senda donde las vistas a lo largo de todo el trayecto son
un verdadero regalo de la naturaleza. En este recorrido podrás observar la
playa de la Arnía y los Urros, Bufón de Liencres, Urros
del Manzano, playa de Portío, playa de Cerrías, Playa de Somocuevas y playa
del Madero o de Pedruquías.
Dos rincones gastronómicos
recomendables: Restaurante
Cazurro, lugar donde
hemos dejado aparcado el coche, cuenta con un menú de lo más sabroso, pero las
vistas desde sus diferentes salones y terraza son realmente espectaculares, lo
único mejorable es la atención al cliente. Otra buena opción es el Restaurante PauSau, (La Arnia, 8), donde puedes
disfrutar de su espectacular terraza al aire libre con vistas al mar Cantábrico
o, si prefieres, puedes hacerlo desde la galería cubierta con las mismas
vistas. Cocina casera y carta de picoteo.
Playa de Portio.
Situada a 1 Km Liencres en el municipio de
Pielagos. El acceso a esta playa semiurbana es bastante sencillo, se puede
acceder a ella fácilmente a pie y por tanto, no hay que coger ningún tipo
de transporte. No es muy grande, tiene apenas 150 metros. El fondo está lleno
de piedrecillas y hay que ir con mucho cuidado para no hacerse daño en los
pies.
Por el sendero antes comentado, a medio camino
entre la Playa de la Arnia y la playa de Portio encontraras
el Bufón de Liencres. Un fenómeno natural donde, en días de
fuerte oleaje, el mar impulsa el agua a través de grietas en las rocas, creando
chorros de agua que pueden alcanzar varios metros de altura.
Así mismo podrás ver el el espectacular
“urro” llamado Canto del Diablo o Manzano, conocido como «La puerta
del Cantábrico» debido al arco natural que forman sus rocas.
Desde esta playa sale un sendero para bicicletas
que te llevara hasta la playa de Valdearenas.
A nivel gastronómico: Restaurante Bellota y Garnacha (Bº Sorribe, 6, frente a la
Iglesia), es un buen lugar para comer o tomar unas raciones de calidad.
En Burdo
Gastrobar (Bº
Salas, 6), ponen un pincho de tortilla buenísimo. Los dos locales en Liencres.
Playa de Cerrias.
Justo enfrente de la Playa de Portio se encuentra
esta otra bella playa de la Costa Quebrada.
Para llegar a ella en coche se debe tomar un
desvío a la altura de la carretera CA-231. Tras sobrepasar la zona
residencial del barrio de las Cerrias, solo queda aparcar y descender por una
escalera de madera hasta llegar a la arena.
Se trata de una pequeña playa semiurbana, de
arena fina y dorada, protegida por las grandes rocas que la rodean, a pesar de
lo cual tiene fuertes vientos.
Playa de Somocuevas.
Se encuentra a 1 Km de Liencres y su acceso es a
través de una escalera de madera que desciende desde un acantilado situado al
oeste de la playa. A esta escalera se llega por un estrecho sendero que
proviene de la zona de aparcamiento situado a unos cien metros de las
escaleras.
Tiene una longitud de 100 metros. Está dividida
en dos partes: la oriental, muy pequeña y rocosa y la occidental, algo más
grande y arenosa. Esta playa es una de las preferidas por los nudistas.
Si caminas por el lado izquierdo por el sendero
del acantilado llegaras hasta la Playa el Madero.
Playa de Canallave.
Se localiza en Liencres, dentro del Parque
Natural de las Dunas de Liencres. Este arenal se encuentra unido en marea
baja con la playa de Valdearenas y desaparece con cada pleamar separada por un
promontorio rocoso denominado las “Peñuescas”.
Llegar hasta Canallave es fácil. Tan sólo tenemos
que llegar hasta el aparcamiento de la playa de Valdearenas, y desde allí andar
hacia la parte derecha de la costa, para encontrarnos con esta playa de arena
dorada de 250 metros de longitud. Playa de mar abierto, ventosa y con fuertes
corrientes, lo que hace que sea bastante peligrosa. Es muy frecuentada por
surfistas.
Playa de Valdearenas.
Situada cerca de Liencres, en el municipio de
Pielagos, es la más extensa de todas las playas de la Costa Quebrada.
Desde Liencres por la CA-231, tomar el desvío a
la derecha que indica a la Playa de Valdearenas, hasta llegar a un aparcamiento
a pie de playa junto al pinar por el que se accede a ella.
Cuenta con casi 3 kilómetros de longitud, donde
además de ofrecer un extenso arenal, está rodeada por el Parque Natural
de las Dunas de Liencres donde los vientos del Cantábrico se han
encargado de conformar uno de los ecosistemas más importantes de España. En la
parte más oriental de la playa encontraréis una zona llena de acantilados y
formaciones rocosas, mientras que, en su parte occidental, solo encontraréis
arena y la desembocadura del Río Pas. Al otro lado del río, sobre los
acantilados, veremos el pequeño pueblo de Miengo.
Así que aquí no solo disfrutarás del mar y la
playa, sino que te permitirá también realizar un gran número de rutas de
senderismo por este precioso entorno. Hay una bonita senda costera
que arranca en la playa Canallave y une las otras playas de Liencres. El primer
tramo de tres kilómetros, pasa por la playa de Pedruquios (más conocida como el
Madero) y concluye en la de Somocuevas. Los que se animen pueden descender a
esta última playa por los 140 peldaños de la escalera que lleva a sus pies y
darse un baño en sus aguas. Desde Somocuevas, hay otros tres kilómetros que
discurren entre paisajes espectaculares para llegar hasta la playa de la Arnia.
La ría de Mogro o Abra del Pas, es
un estuario ubicando entre los municipios cántabros de Miengo y Piélagos, que
culmina con la desembocadura del río Pas al mar Cantábrico. Para
disfrutar de esta maravilla natural, os sugiero parar en el Mirador de
Abra del Pas que nos ofrece unas vistas privilegiadas de esta
desembocadura.
Para llegar a su localización, desde la Playa de
Valdearenas tenemos que salir por la CA-231 y dejar Liencres atrás, para
aproximadamente en 1 Km encontrar el mirador a mano derecha. Realmente
espectacular.
Donde no recomiendo acercarte es al Bar Restaurante Cota Zero, situado a pie de playa de
Valdearenas. Precios abusivos, comida de baja calidad y mala atención al
cliente.
Playa de Usil
Se encuentra en una zona urbana, en la localidad
de Mogro justo enfrente del Hotel Milagros Golf, junto a la desembocadura
del Rio Pas Con 250 metros de longitud cuenta con todos los servicios alrededor
para pasar un buen día de playa, especialmente si vas con niños dado su mar en
calma (se trata de una ría). Se encuentra frente a las Dunas de Liencres,
lo cual acrecienta su riqueza paisajística, siendo posible en marea baja el
acceso a pie a esta zona.
Avril en la Ría. es un local con unas vistas únicas, donde preparan unos desayunos y
brunch que merece la pena. Es también un buen lugar para tomar una cerveza
a pie de la playa.
Playa de Cuchía.
Si has empezado en Santander, el recorrido por la
Costa Quebrada termina en esta playa, en la localidad de Cuchia, a 2 Km del
municipio de Miengo. También llamada de Marzán, esta playa se
encuentra situada en la margen derecha de la desembocadura de la Ría de San
Martín de la Arena y al otro lado, la localidad de Suances.
La playa de 300 metros de longitud está
formada por arena fina y dorada y las aguas están protegidas por un muro que lo
protege de los embates del mar, siendo esta una playa especialmente tranquila.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Muy cerca de Santander en dirección a la Costa
Quebrada en la localidad de San Román de la Lanilla se encuentra la Ermita
de la Virgen del Mar. Este templo, situado en la isla del mismo nombre
guarda en su interior a la patrona de Santander una talla gótica del siglo
XIII. Lo que realmente es bonito es el entorno natural donde
la iglesia esta ubicada en una isla accesible por un puente desde donde tienes
unas buenas vistas de la Costa Quebrada. Al cruzar el puente se puede ver una
playa que desaparece con la marea alta.
Jose Maria Vicente
Fiordos leoneses (Actualizado 30-06-26)
He decidido escribir este post después de quedar impresionado por la triste historia de Riaño, un municipio marcado por la catástrofe medioambiental que supuso la construcción del embalse que lleva su nombre. Se trata de una de las zonas naturales mas increíbles y desconocidas de España, donde nos esperan numerosos atractivos turísticos y paisajísticos, rodeados de montañas que en algunos casos superan los 2.000 metros de altitud, presidido por un enorme embalse.
Salimos de Valladolid en dirección a Riaño, de donde nos separan 181 Km.
En plena Cordillera Cantábrica, dentro de una zona perteneciente a la Montaña del norte de León y limítrofe con Asturias y Cantabria, así como con la provincia palentina, la mitad de la parte antigua de Riaño, junto con otros ocho pueblos, están ahora mismo debajo del embalse que se inauguró en 1987. Bajo sus aguas procedentes de los ríos Esla y Yuso, desaparecieron valles frondosos y la historia de 9 pueblos (Siete localidades completamente sumergidas y 2 de ellas desaparecidas parcialmente), trasladándose piedra a piedra, los edificios más singulares de los pueblos afectados Creo que es justo recordar los nombres de todos ellos: Anciles, Escaro, Burón, La Puerta, Huelde, Pedrosa, Riaño, La Vegacerneja y Salio.
Después de cruzar el viaducto que te da la bienvenida a Riaño, encontrarás a mano derecha un aparcamiento. Desde aquí, subirás unos escalones y llegarás hasta un hórreo típico leones, uno de los pocos que se pudieron salvar de los aproximadamente 80 con los que contaba la comarca.
Si sigues subiendo, te encontrarás con una escultura vanguardista, con unas campanas conocida como “El silencio de las campanas”, formado por varias campanas que cuelgan de una estructura de hierro, donde cada una de ellas viene de las iglesias de los pueblos que quedaron sumergidos bajo las aguas del embalse.
Justo al lado del monumento anterior se sitúa la Ermita de Nuestra Señora del Rosario. Esta iglesia románica del siglo XIII fue uno de los monumentos trasladados piedra a piedra desde el municipio de La Puerta, su lugar original, para que no quedara anegado por las aguas del embalse. En el interior del templo, si tienes la suerte de verlo abierto, resaltar el ábside decorado con unos frescos medievales en excelente estado de conservación, del mismo cuelgan las campanas de la antigua iglesia de Riaño, destruida con la construcción del embalse.
Junto a la ermita, se encuentra el llamado banco más bonito de León. Merece la pena sentarte y disfrutar del paisaje natural que se abre ante nuestros ojos con unas vista privilegiadas del pantano, rodeado de los picos Gilbo y Yordas.
A continuación, nos encaminamos por el llamado Paseo del Recuerdo, un paseo empedrado de casi un kilómetro de extensión que bordea la orilla del embalse. Lo bonito de este camino, además de las vistas, es que podemos detenernos ante paneles donde se informa de las características y costumbres de cada una de las localidades sumergidas en el pantano. El paseo finaliza junto al embarcadero de Riaño, uno de los mejores puntos desde donde observar la imagen panorámica de la Iglesia Parroquial de Riaño.
De regreso al pueblo, no debemos dejar de acercarnos hasta la Iglesia de Santa Águeda, ubicada en la plaza de Cimadevilla. Este templo, al igual que ocurrió con el de Nuestra Señora del Rosario, fue traslado piedra a piedra desde la localidad de Pedrosa del Rey. Lo distinguiréis por su torre del siglo XVI y su pórtico románico, que es una réplica, ya que la original se devolvió a Siero de la Reina. En su interior conserva una imaginería destacable, como la Virgen de Quintanilla, una bella talla románica con el Niño sobre su rodilla o la talla de Santa Águeda, que porta en su mano derecha un plato con los pechos que le fueron cortados cuando fue martirizada. Es patrona de las enfermeras y protectora de las mujeres.
En la misma plaza se encuentra el Museo Etnográfico de Riaño. Aquí podréis ver estelas funerarias de la Edad Media, trajes típicos o escenas que representan la vida y costumbres de esta zona, así como varios oficios de la época. (Solo abierto los meses de Julio y Agosto).
Además de la iglesia, también podemos encontrar otros elementos de la arquitectura tradicional de la montaña leonesa. Allí puede verse un típico hórreo leonés, un potro de herrar (una estructura de madera, que servía para poner herradura a las vacas y bueyes) y un chozo (típica vivienda del pastor en la montaña de Riaño).
Muy cerca de esta Plaza, en la Avenida de Valcayo, se encuentra la Oficina de Turismo, donde podréis conseguir un plano y más información de los puntos de interés de la localidad.
La zona está llena de miradores que ofrecen unas vistas espectaculares sobre el embalse y a picos tan emblemáticos como el Gilbo o el Yordas. Los mejores miradores que ver en Riaño se encuentran a las afueras del pueblo: el Mirador de Valcayo y el Mirador de Las Hazas, desde donde se tienen las panorámicas espectaculares.
Cerca de este último mirador se encuentra el columpio de Riaño, tiene 8 metros de altura y está ubicado a más de 1.200 metros de altitud. Tuvo el mérito de ser el columpio gigante más grande de España, un título perdido por el columpio de Toreno (León) con 9 metros de altura, lo que no le resta espectacularidad.
El embalse de Riaño es el más grande de la cuenca del Duero, tiene unos 100 kilómetros de costa, con este dato es sencillo entender la envergadura de la obra. Una de las actividades estrella es el crucero turístico por el embalse, conocido popularmente como los Fiordos leoneses. La expresión no es exacta desde el punto de vista geológico, dado que los fiordos son valles glaciares inundados por el mar y lo de Riaño es un embalse.
La travesía comienza en el Puerto Deportivo de Riaño, navegado bajo el gran viaducto para adentrarnos en el valle de Anciles, un enclave de gran belleza natural. Desde el barco se puede contemplar en todo su esplendor la cadena montañosa que rodea a Riaño, con el Pico Yordas con cerca de 2.000 metros de altitud, el macizo mas conocido de la comarca. Este paseo de 1 hora de duración es una actividad que encantará tanto a niños como a mayores y que os permitirá disfrutar del preciso paisaje de la montaña leonesa. Al final del trayecto te obsequian con unas ricas galletas de mantequilla de una panadería de Boca de Huergano, que te recomiendo visitar en el camino de vuelta.
Para comer dos recomendaciones: El Mesón, un restaurante con vistas al embalse, con una carta variada y de calidad. Buenas las croquetas de chipirones, el bacalao y la ensalada de cecina. Venta Eslonza, es otra buena opción para comer. Se encuentra a 8 Km de Riaño. Excelente comida y mejor atención. Merece la pena visitarlo, aunque tengas que desviarte un poco. En la ultima ocasión que pasamos por Riaño hemos parado a comer en Hostal Sainz, dado que el Mesón estaba cerrado por descanso Restaurante familiar con menú del día y de la carta, probamos unas buenas las croquetas de cecina y un cachopo. Resaltar la amabilidad de su propietario Alberto y las vistas al embalse Sin lugar a dudas las dos primeras opciones, son las recomendables para comer bien.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Ermita de Quintanilla. Esta ermita del siglo XVII se encuentra a sólo 3 kilómetros del centro de la localidad, sólo hay que salvar el gran viaducto sobre la presa y seguir las indicaciones (Presta atención, ya que el acceso está a la izquierda y a veces no se ve muy bien. Tiene un aparcamiento un poco más abajo). Está ubicada en un enclave espectacular en la otra orilla del embalse, junto a un área recreativa, en su caso, no fue necesario cambiarla de sitio para salvarla de las aguas, aunque sí se elevó unos metros. Cuenta una leyenda que la virgen se le apareció a un pastor para pedirle que le levantaran una ermita junto a esos prados, a cambio, la Señora intercedería por los riañeses y los protegería.
* Un ruta recomendable, especialmente si vas con niños es la Ruta de los Osines. Se trata de una ruta de 6 Km entre la ida y la vuelta, de dificultad baja. Se comienza al inicio del viaducto, viniendo de Leon girando a mano izquierda. A 1,5 Km aparece una bifurcación, deberás tomar el camino central. La ruta transcurre por el Hayedo de Viescas, adentrándonos en un pequeño bosque donde aparece la primera figura de bronce, un pequeño oso, desde donde podemos ver el embalse y el Pico Yordas.
Continuando por la senda, llegaremos a los restos de una antigua mina de arsénico, de la cual perdura el lavadero, una explotación de la década de los 50 del siglo pasado. Al final del camino, los pequeños estarán ansiosos por descubrir las figuras de los osos Cierzo y Cueto.
* A 23 Km. de Riaño está Lois. Es un pueblo pequeñito, al que se accede por una estrecha carretera a través del desfiladero del río Dueñas, que obliga a conducir con precaución durante los últimos 9 km del trayecto. Cuenta con un templo de enormes dimensiones y gran riqueza artística, conocido como la “Catedral de la Montaña”, levantada por Fabián de Cabezas, maestro mayor de obras de la Catedral de Toledo. Este templo, del siglo XVIII, se construyó en mármol rojizo, obtenido de una cantera cercana. En Lois también es muy llamativa la Casa del Humo, recientemente restaurada. Se trata de una especie de palloza convertida en un Centro Etnográfico en el que conocer la forma de vida en la zona. Se llama de esta forma porque su interior está recubierto por completo, paredes y techo, de hollín, dado que en la mitad de la estancia donde se situaba el hogar que hacía las veces de cocina y calefacción para la casa y la no haber chimenea el humo se acumulaba en el techo hasta acabar escapando por las rendijas del tejado. La Cátedra de Latín, fundada en 1742, convirtió a esta pequeña localidad en un referente educacional y cultural durante dos siglos, una especie de seminario menor, que era importante porque iba gente de los pueblos de alrededor a estudiar. Antes, Lois contaba ya con una Escuela de Primeras Letras, donde se aprendía a leer y a escribir, en un mundo que se antojaba lejano tras las altas montañas que rodean a esta población.
* En dirección a Maraña podemos parar en Lario y subir a su columpio. Igual no es tan espectacular como el de Riaño, pero merece la pena. Para ello, aparcaremos a las afueras del pueblo, en dirección al Puerto de Las Señales, para después coger un sendero sin dificultad que está perfecto señalizado. Tras recorrer aproximadamente 1.5 km llegaremos a nuestro destino. En esta situación privilegiada encontramos un columpio de casi 9 m de altura que nos permitirá acercarnos a las montañas y disfrutar de espectaculares vistas. Paseando por el pueblo podemos ver la iglesia del siglo XV y algunos hórreos.
* Muy cerca de Lario se encuentra Burón, a 13 minutos en coche desde Riaño, donde podemos ver el Banco más Grande de León, desde donde también hay unas buenas panorámicas de la Montaña de Riaño, con el Pico Burin como telón de fondo.
Jose Maria Vicente






























