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Blog sobre viajes
Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
Ubeda-Baeza cuna del renacimiento y naturaleza en la Sierra de Cazorla
Visitaremos en esta ruta dos de los cascos históricos más espectaculares del Renacimiento español: Úbeda y Baeza, cuyos bellos conjuntos monumentales les hicieron valedores de ser declarados Patrimonio de la Humanidad en el año 2003, lo que ha contribuido a dar a conocer tanto a nivel nacional, como internacional la riqueza monumental de estas dos ciudades jienenses. Así mismo, visitaremos alguno de los enclaves más significativos de la sierra de Cazorla y Segura.
Salimos de Valladolid en dirección a Úbeda, para después de 533 Km
llegar a nuestro primer destino. Este municipio, goza de una valiosa huella
renacentista, con numerosos monumentos obra del arquitecto jienense Andrés de
Vandelvira, protegido por una de las figuras más influyentes de la época
Francisco de los Cobos, secretario del Emperador Carlos V.
Lo primero que hacemos nada más llegar es dejar el equipaje en
el Hotel Don Juan, situado junto a la
Plaza de Andalucía, centro neurálgico de la ciudad. Ubicado en un Palacio
renacentista de finales del siglo XVI, convertido en un pequeño
y nuevo hotel con mucho encanto, en donde destaca la amabilidad de su personal
y el desayuno extraordinario.
Dado que es la hora de comer, nos dirigimos hasta la peatonal
calle Real, parando en Restaurante Antique. A destacar de lo que comimos en el menú: pâté de perdiz
con quinoa y el lomo de atún. Las tapas que te acompañan con la consumición,
son realmente buenas.
Terminada la comida, pasearemos sin prisa, recorriendo las
estrechas callejuelas empedradas del casco antiguo y visitaremos el gran
patrimonio arquitectónico de la ciudad, comenzando nuestra ruta por
la impresionante Plaza Vázquez de Molina.
En esta plaza se encuentran magníficos edificios, entre los que
son de resaltar: El Palacio Vazquez de
Molina, conocido popularmente como Palacio de las Cadenas, mandado construir por
Juan Vázquez de Molina, secretario de Felipe II, que al
morir paso a ser propiedad de una Comunidad de religiosas Dominicas
llamadas “Madre de Dios de las Cadenas“, que en la actualidad es el Ayuntamiento de
Úbeda.
En los jardines centrales de la plaza, se sitúa una bella fuente
y justo al lado, el Palacio del Deán Ortega, actual Parador Nacional de Turismo, en donde son de
destacar los peculiares balcones de las esquinas, muy utilizados en el
renacimiento y su patio con esbeltas columnas, en este lugar hicimos un alto en
el camino para tomar un café.
Junto al palacio anterior, se encuentra la Sacra Capilla del Salvador, edificio construido inicialmente por Diego de Siloé y posteriormente por Andrés de Vandelvira para ser panteón de Francisco de los Cobos. De su interior, destacar la gran rotonda que rodea el altar mayor en donde me impresiono el magnífico retablo con la Transfiguración de Cristo, obra de Alonso Berruguete, del que solo se conserva la figura de Cristo, dado que el resto fue quemado en la guerra civil y la espectacular reja que cierra el recinto, idéntica por ambas caras, salvo los medallones superiores. Merece la pena que observes con detenimiento las bellas pinturas de la cúpula.
También del interior, es de resaltar la Sacristía, a la que se accede por una magnifica puerta en esquina y una hermosa bóveda baída, obra cumbre del renacimiento. (También recibe el nombre de bóveda de pañuelo, por su similitud a la forma invertida que adoptaría un pañuelo mojado cuando se cuelga de las cuatro puntas).
Como curiosidad, indicar que en este templo se encontraba la imagen en mármol de San "Juanito", única escultura en España de Miguel Ángel, siendo destruida en la guerra civil española, quedando el 40 % de la obra original. Después de ser restaurada en Florencia y pasar por el Museo del Prado, tiene previsto regresar próximamente a esta iglesia.
La Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, es otra de las visitas que no debemos perdernos en esta plaza. Restaurada recientemente, ocupa el emplazamiento de la antigua mezquita. Son dignas de mención la rica rejería de alguna de sus capillas interiores, así como su bello claustro, también cuenta con numerosas tallas representativas de la Semana Santa ubetense. (Abierto de lunes a domingo de 10,30 a 13,30 y de 17 a 20 y puedes visitarlo gratis los lunes y martes, no festivos de 20 a 22 horas).
Junto al palacio anterior, se encuentra la Sacra Capilla del Salvador, edificio construido inicialmente por Diego de Siloé y posteriormente por Andrés de Vandelvira para ser panteón de Francisco de los Cobos. De su interior, destacar la gran rotonda que rodea el altar mayor en donde me impresiono el magnífico retablo con la Transfiguración de Cristo, obra de Alonso Berruguete, del que solo se conserva la figura de Cristo, dado que el resto fue quemado en la guerra civil y la espectacular reja que cierra el recinto, idéntica por ambas caras, salvo los medallones superiores. Merece la pena que observes con detenimiento las bellas pinturas de la cúpula.
También del interior, es de resaltar la Sacristía, a la que se accede por una magnifica puerta en esquina y una hermosa bóveda baída, obra cumbre del renacimiento. (También recibe el nombre de bóveda de pañuelo, por su similitud a la forma invertida que adoptaría un pañuelo mojado cuando se cuelga de las cuatro puntas).
Como curiosidad, indicar que en este templo se encontraba la imagen en mármol de San "Juanito", única escultura en España de Miguel Ángel, siendo destruida en la guerra civil española, quedando el 40 % de la obra original. Después de ser restaurada en Florencia y pasar por el Museo del Prado, tiene previsto regresar próximamente a esta iglesia.
La Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, es otra de las visitas que no debemos perdernos en esta plaza. Restaurada recientemente, ocupa el emplazamiento de la antigua mezquita. Son dignas de mención la rica rejería de alguna de sus capillas interiores, así como su bello claustro, también cuenta con numerosas tallas representativas de la Semana Santa ubetense. (Abierto de lunes a domingo de 10,30 a 13,30 y de 17 a 20 y puedes visitarlo gratis los lunes y martes, no festivos de 20 a 22 horas).
Ponemos fin a la visita cultural de este
primer día.
Comenzamos el recorrido del segundo
día, partiendo de nuevo de la Plaza
Vázquez de Molina. En esta plaza podemos ver también: el Hospital de los Honrados Viejos del Salvador, una antigua institución benéfica y el Palacio del Marqués de Macera, con un imponente torre. No lejos de aquí se
encuentra la Puerta de Santa Lucia, una de las entradas de la muralla y junto a la plaza del mismo
nombre se accede a la "Redonda de miradores", desde donde disfrutamos
de un bello paisaje de olivos y huertas, con la sierra de Cazorla como fondo.
En torno a esta zona se suceden calles y plazas señoriales
presidiadas por palacios y conventos como el Palacio Vela de los
Cobos en la plaza del Ayuntamiento, otra obra maestra de Andrés de
Vandelvira.
En la plaza de Santa Clara, se encuentra el Real Monasterio de Santa Clara, cuyo interior se articula en torno a dos claustros, uno
mudéjar y otro renacentista. En la contigua plaza de San Pedro, es de resaltar
la bella torre del Palacio de los Condes de Guadiana, actualmente reconvertido en un lujoso hotel y en las
proximidades, nos encontramos con la peatonal calle Real, arteria principal de
la ciudad.
Un alto en el camino para comer en Cantina La Estación (Cuesta Rodadera, 1),
que destaca por su decoración ferroviaria. El Restaurante se encuentra
ambientado en un vagón de lujo de un tren clásico, en donde el paisaje
se va moviendo en pantallas de televisión que simulan las ventanillas laterales
del tren.
Destacar de lo que comimos: Arroz caldoso con chipirones y
carabineros y un sabroso bacalao confitado con espárragos verdes, todo ello
bien elaborado y con calidad. Totalmente recomendable, pero reservar, dado que
el local es pequeño.
Terminada la comida, nos acercamos a otro de los monumentos emblemáticos de la ciudad, el Hospital de Santiago, conocido como “El Escorial de Andalucía”, se
encuentra un poco separado del conjunto histórico pero vale la pena el
paseo. Lo que más te sorprenderá será su grandiosa fachada que está
enmarcada en la parte delantera por dos bellas torres recubiertas en su
cúpula por cerámica vidriada de colores y en la parte trasera, por otras
dos torres que delimitan la capilla situada fondo del patio central, en
su interior es de destacar las pinturas al fresco del techo y el bello
retablo de madera, sin olvidar la escalera de tipo imperial en un
lateral del patio.
Caminamos de nuevo hacia el casco historico, para llegar hasta la plaza Primero de Mayo o del Mercado, es donde se ubica la Iglesia de San Pablo, uno de los templos más antiguos de la ciudad, destacando la hermosa puerta de los Carpinteros (de transición del románico al gótico) y de cuyo interior son de resaltar las rejerías que cierran alguna de sus capillas. (Este templo suele abrir a partir de las 7 de la tarde y la entrada es gratuita).
Además, en esta misma plaza merece la pena que observes la bella fachada del Conservatorio, antiguo Ayuntamiento de la ciudad, la cual se encuentra en una esquina de esta plaza.
Caminamos de nuevo hacia el casco historico, para llegar hasta la plaza Primero de Mayo o del Mercado, es donde se ubica la Iglesia de San Pablo, uno de los templos más antiguos de la ciudad, destacando la hermosa puerta de los Carpinteros (de transición del románico al gótico) y de cuyo interior son de resaltar las rejerías que cierran alguna de sus capillas. (Este templo suele abrir a partir de las 7 de la tarde y la entrada es gratuita).
Además, en esta misma plaza merece la pena que observes la bella fachada del Conservatorio, antiguo Ayuntamiento de la ciudad, la cual se encuentra en una esquina de esta plaza.
A unos escasos metros, en la Plaza
del Carmen, visitamos el Convento de San Miguel y el Museo-oratorio de
San Juan de la Cruz, lugar en donde muere y es enterrado cuando se
encontraba de paso por la ciudad, pero inmediatamente se inicia una disputa
entre Úbeda y Segovia por la posesión de sus restos. Un año después de su
muerte trasladan sus restos clandestinamente a Segovia, donde reposan en el
Convento de los padres carmelitas descalzos de Segovia.(Abre de martes a domingo de 5 a 7
de la tarde, los lunes permanece cerrado y la visita incluye también el
interior de la Iglesia). En las proximidades del Convento se encuentra la Puerta del Losal, que formaba parte del recinto amurallado de la ciudad
En esta zona en donde nos encontramos, recomiendo acercarse hasta Taberna Misa de 12 (Plaza Primero de Mayo), un local muy pequeño con mesas altas, con gran variedad de tapas,en donde tomamos un buen jamón ibérico.
El tercer día nos desplazamos desde Úbeda al pantano de El Tranco, en un recorrido de 72 kilómetros que nos llevo una hora y media, dado que una parte del camino se realiza por carretera de montaña, por la que debemos circular con precaución.
Junto al Ayuntamiento, se encuentra la Iglesia de Nuestra Sra de la Asunción, con una torre campanario que destaca por las gárgolas de la cornisa. Como llega la hora de comer, dejamos la visita del Castillo para otra ocasión. En el interior del mismo, se encuentra el “Cosmolarium”, un centro de interpretación de la astronomía dotado de una cúpula de 8 metros de diámetro.
Descendemos ahora hacia la parte baja y junto a la calle de la Iglesia, sale una calle que nos conduce hasta los Baños Árabes, unos baños de época califal erigidos entre los siglos XI-XII y uno de los pocos que se conservan en la provincia de Jaén. Están compuestos de tres naves longitudinales: sala fría, templada y caliente. La Puerta de Catena, correspondiente a la antigua muralla se encuentra justo al lado de estos baños árabes. (La visita es gratuita).
En este cuarto dia, nos desplazamos desde Ubeda hasta Baeza, solo separadas por ocho kilometros. Ciudad catedralicia, universitaria, palaciega y conventual, se encuentra situada en una atalaya que domina la comarca de las Lomas. Mi recomendación es que aparques en los alrededores de la muralla, dado que en esta zona suele haber sitio libre y además es gratuito.
El tercer día nos desplazamos desde Úbeda al pantano de El Tranco, en un recorrido de 72 kilómetros que nos llevo una hora y media, dado que una parte del camino se realiza por carretera de montaña, por la que debemos circular con precaución.
Lo primero que nos encontramos
nada más llegar es la presa del pantano, uno
de los más grandes de España, situado en pleno Parque Natural de Cazorla, Segura y Las
Villas, tiene una superficie de 1500 hectáreas y se nutre básicamente de las
aguas del Guadalquivir.
Nos dirigimos al embarcadero para realizar un paseo de 60 minutos por un precio de 6 euros el viaje, en una embarcación movida únicamente por un sistema de paneles solares encargados de recoger la energía para funcionar sin contaminar y sin hacer apenas ruido. Se alternan dos rutas diferentes: la de Hornos de Segura y la de Bujaraiza, nosotros realizamos el recorrido por la primera de las rutas, que navega por el brazo izquierdo del pantano y que ofrece unas pintorescas vistas del pueblo de Hornos y de la montaña del Yelmo. El viaje transcurrió entre las amenas y detalladas explicaciones del Capitán, disfrutando de un bello paisaje, en cuyo entorno pudimos ver ciervos y varios cormoranes. Lo peor, es la poca agua (35 %) que tiene el pantano en estos momentos. Otra excusa para alargar la jornada en este ambiente natural es comer en el Restaurante de este Complejo de Ocio, con buenas vistas sobre el pantano o utilizar una tirolina con un recorrido de 140 metros, que te permite volar de forma paralela al embalse.
Nos dirigimos al embarcadero para realizar un paseo de 60 minutos por un precio de 6 euros el viaje, en una embarcación movida únicamente por un sistema de paneles solares encargados de recoger la energía para funcionar sin contaminar y sin hacer apenas ruido. Se alternan dos rutas diferentes: la de Hornos de Segura y la de Bujaraiza, nosotros realizamos el recorrido por la primera de las rutas, que navega por el brazo izquierdo del pantano y que ofrece unas pintorescas vistas del pueblo de Hornos y de la montaña del Yelmo. El viaje transcurrió entre las amenas y detalladas explicaciones del Capitán, disfrutando de un bello paisaje, en cuyo entorno pudimos ver ciervos y varios cormoranes. Lo peor, es la poca agua (35 %) que tiene el pantano en estos momentos. Otra excusa para alargar la jornada en este ambiente natural es comer en el Restaurante de este Complejo de Ocio, con buenas vistas sobre el pantano o utilizar una tirolina con un recorrido de 140 metros, que te permite volar de forma paralela al embalse.
Dejamos el Pantano del Tranco, para
dirigirnos a ver el pequeño pueblo de Hornos
de Segura encaramado sobre un cerro y presidido por su castillo. Antes de
llegar al pueblo, a mano derecha, recomiendo una parada en el Mirador Collado del Serval, desde donde
se pueden contemplar impresionantes vistas del Yelmo, el pico más alto de la
zona, junto a masas boscosas de pinares y el gran embalse del Tranco. Paseando
por las estrechas callejuelas de Hornos, llegamos hasta al Ayuntamiento, a cuyo
costado se encuentra el Mirador de la
Gloria, al que se accede por un estrecho pasadizo, desde donde podemos
observar unas buenas vistas de las aguas del embalse de El Tranco.
Junto al Ayuntamiento, se encuentra la Iglesia de Nuestra Sra de la Asunción, con una torre campanario que destaca por las gárgolas de la cornisa. Como llega la hora de comer, dejamos la visita del Castillo para otra ocasión. En el interior del mismo, se encuentra el “Cosmolarium”, un centro de interpretación de la astronomía dotado de una cúpula de 8 metros de diámetro.
Parada para comer en Restaurante Raisa. Un sitio tranquilo y
familiar donde degustar la comida típica de la zona. Recomendar de lo que
comimos: las chuletillas de cordero “segureño” a la brasa, aunque estaban tiernas,
nada que ver con las chuletillas de “lechazo” castellanas, eso si el lomo de “orza”,
espectacular.
Terminada la comida nos vamos en
dirección a Segura de la Sierra, donde
lo primero que veremos conforme nos vamos acercando, es su imponente castillo
en lo alto de un cerro. De su recinto amurallado,
se conservan varias puertas: Gónzar, Catena y Nueva, es por esta última a la
que accedemos al pueblo. Pasando la Puerta Nueva de la que queda un torreón y
el arco, dejamos a la derecha el Ayuntamiento y
justo enfrente, se encuentra el mirador de Jorge Manrique
con una estatua del poeta, desde donde podemos disfrutar de unas excelentes
vistas del entorno de la villa.
Siguiendo la calle, nos encontramos la Iglesia
de Santa María del Collado, de origen románico, pero restaurada tras ser
incendiada por las tropas de Napoleón. En el interior, destacar una imagen gótica
en alabastro de la Virgen de la Peña y una talla de un Cristo yacente. Un poco
más adelante veremos una monumental Fuente renacentista, que en su calle central luce el escudo bicefalo del emperador Carlos V, coronada en lo alto por unas gárgolas.
Comenzamos nuestro ascenso por
las estrechas y empinadas calles de Segura de la Sierra, con una primera parada
en la Casa de Jorge Manrique, donde vivió parte de su niñez y juventud. Se
considera que el poeta nació en este municipio, aunque otros dicen que lo hizo
en la población palentina de Paredes de Nava. Sea como fuera, el insigne
escritor, uno de los clásicos de la literatura española, será recordado por su
obra: “Coplas a la muerte de su padre”.
Siguiendo nuestro paseo por la parte alta, llegamos a la Plaza de
Toros, una de las plazas más antiguas de España, que posee la
particularidad de tener una forma rectangular, en donde faltan los muros de
protección, lo que da lugar a que utilicen como gradas durante los festejos
taurinos la falda del monte donde se asienta el castillo. Se encuentra situada en las faldas del
castillo mudéjar de esta población y adosada a ella existen restos de la
muralla junto a una torre defensiva.
Continuamos subiendo para llegar hasta el Castillo, que data de
los siglos XIII y XV. La impresionante torre del homenaje es lo más
destacado de todo el conjunto, desde donde
tenemos unas vistas espectaculares del Parque Natural de Cazorla. Se
encuentra bien conservado fruto de varias reformas y durante la visita se
realiza la proyección de varios audiovisuales que explican de una manera
bastante amena la historia del castillo.
De su interior, además de la citada
torre del homenaje, resaltar: el patio de armas con un aljibe y la capilla del siglo
XIII dedicada a Santa Ana. (La entrada cuesta 4 €)
Descendemos ahora hacia la parte baja y junto a la calle de la Iglesia, sale una calle que nos conduce hasta los Baños Árabes, unos baños de época califal erigidos entre los siglos XI-XII y uno de los pocos que se conservan en la provincia de Jaén. Están compuestos de tres naves longitudinales: sala fría, templada y caliente. La Puerta de Catena, correspondiente a la antigua muralla se encuentra justo al lado de estos baños árabes. (La visita es gratuita).
Damos por terminada una movida,
pero interesante jornada y ponemos rumbo a Úbeda, de la que nos separan 96
kilómetros y cerca de dos horas de trayecto.
En este cuarto dia, nos desplazamos desde Ubeda hasta Baeza, solo separadas por ocho kilometros. Ciudad catedralicia, universitaria, palaciega y conventual, se encuentra situada en una atalaya que domina la comarca de las Lomas. Mi recomendación es que aparques en los alrededores de la muralla, dado que en esta zona suele haber sitio libre y además es gratuito.
Comenzamos nuestro paseo en la Plaza del Pópulo, rodeada de un bello conjunto monumental de gran valor artístico, presidida en el centro por la Fuente de los Leones, de una cierta similitud a la de la Alhambra de Granada un conjunto escultórico formado por dos leones y dos caballos encontrados en el yacimiento Ibero-romano de Cástulo (Linares).
Entre los monumentos que podemos admirar en esta plaza, se encuentran: Las Antiguas Carnicerías, edificio enclavado originariamente extramuros, fue desmontando piedra a piedra y reubicado en los años sesenta en esta plaza (es actual sede de los Juzgados). Su fachada se encuentra presidida por un enorme escudo de Carlos V.
La Casa del Populo, bello edificio plateresco, actual Oficina de Turismo y el Arco de Villalar, adosado a ella, construido para conmemorar la victoria de las tropas de Carlos V, en el año 1521 contra los Comuneros de Castilla en las campas vallisoletanas de Villalar; junto al arco, se encuentra la Puerta de Jaén, una de las que formaban el recinto amurallado de la ciudad. Aunque no son monumentos visitables, merece la pena que te detengas ante sus hermosas fachadas.
Las
escaleras que salen de la Plaza nos conducen a la calle Romanones, en
donde se encuentra la Capilla del Cristo del Cambron y que nos lleva
hasta hasta uno de los edificios mas significativos de la ciudad, la Antigua Universidad.
Construida en el siglo XVI, acogio en su dia una de la mejores
universidades de España, pasando posteriormente a ser un Instituto de Enseñanza Media, donde Antonio
Machado fue profesor de
gramática francesa, conservando en perfecto estado el aula donde impartia las clases, decorada con
el mobiliario de la época. Uno de sus versos dedicados a Baeza son: « ¡Campo de Baeza, soñaré contigo cuando no
te vea!».
En la esquina de la Universidad se encuentra la Plaza de Santa Cruz, en ella podemos ver el Palacio de Jabalquinto, una de las imágenes más representativas de la ciudad. Actual sede de la Universidad Internacional de Andalucía, merece la pena que observes con detenimiento la decoración de su esplendida fachada, que nos recordara a la Casa de las Cochas de Salamanca. En su interior, presta atención al patio renacentista y a su majestuosa escalera barroca.
En la misla plaza, contrasta la sencillez de la Iglesia románica de la Santa Cruz, justo enfrente del Palacio, se caracteriza porque es una de las pocas de estilo románico que se ha conservado en perfecto estado hasta nuestros días, datada a finales del siglo XIII.
En la esquina de la Universidad se encuentra la Plaza de Santa Cruz, en ella podemos ver el Palacio de Jabalquinto, una de las imágenes más representativas de la ciudad. Actual sede de la Universidad Internacional de Andalucía, merece la pena que observes con detenimiento la decoración de su esplendida fachada, que nos recordara a la Casa de las Cochas de Salamanca. En su interior, presta atención al patio renacentista y a su majestuosa escalera barroca.
En la misla plaza, contrasta la sencillez de la Iglesia románica de la Santa Cruz, justo enfrente del Palacio, se caracteriza porque es una de las pocas de estilo románico que se ha conservado en perfecto estado hasta nuestros días, datada a finales del siglo XIII.
Un alto en el camino y
parada para comer en Taberna Casa Andres, un
restaurante situado en el Paseo de las murallas Nº 8 y desde cuya
terraza puedes disfrutar de unas espectaculares vistas a la sierra
Magica y al "mar de olivos". Nos gusto el bacalao de la casa y el pulpo a la brasa, acompañado con “ajo atao”: una crema típica de la zona, elaborada con
patatas cocidas, ajo, sal, huevo y emulsionada con aceite de oliva virgen
extra. Local con una buena relación calidad/ precio, totalmente recomendable.
Continuamos nuestro
recorrido después de comer caminando hasta la Plaza de Santa
María, la cual alberga una gran fuente de piedra, junto a la
que se encuentra el Seminario San Felipe Neri, con
una sencilla fachada sin apenas decoración y en donde llama la atención los
numerosos “vítores” que los estudiantes escribían sobre los sillares con sangre
de toro al terminar sus estudios y que bien podían ser los “grafitis” de
nuestra época. Actualmente, es la sede de la Universidad Internacional de Andalucia.
Pero la verdadera joya de la plaza es la Catedral de la Natividad, construida sobre una antigua mezquita y cuya mezcla de estilos evidencia las diferentes etapas de construcción que ha tenido, aunque predomina el renacentista.
De su interior, muy cerca de la entrada al campanario nos encontramos una pequeña capilla que contiene una maravillosa Custodia Procesional, una de las mas destacadas de España, realizada casi en su totalidad en plata, obra del orfebre Gaspar Núñez Castro en 1700. No dejes de detenerte ante el púlpito, realizado en hierro forjado y policromado.
Pero la verdadera joya de la plaza es la Catedral de la Natividad, construida sobre una antigua mezquita y cuya mezcla de estilos evidencia las diferentes etapas de construcción que ha tenido, aunque predomina el renacentista.
De su interior, muy cerca de la entrada al campanario nos encontramos una pequeña capilla que contiene una maravillosa Custodia Procesional, una de las mas destacadas de España, realizada casi en su totalidad en plata, obra del orfebre Gaspar Núñez Castro en 1700. No dejes de detenerte ante el púlpito, realizado en hierro forjado y policromado.
Si dispones
de fuerzas para subir a lo alto de la torre por una sinuosa escalera de caracol de 170 escalones, disfrutaras
de una buena panorámica de la ciudad y si quieres convertir esta subida en toda
una experiencia, haz que coincida con el toque de las campanas. (Abierto de
lunes a viernes de 10 a 14 horas y de 16 a 18 horas y sábados y domingos de 10
a 17 horas, coste 4 euros).
Llega la hora de descansar y el hotel elegido es el Palacio de los Salcedo, un hotel con
mucho encanto, ubicado en un edifico gótico-renacentista que data del siglo XVI. Ubicado en la peatonal y comercial calle San Pablo, destaca por la belleza de su fachada y patio.
La mañana de este quinto día lo vamos a dedicar a conocer el mundo del aceite, acercandonos a visitar la Almazara Picualia, situada a las afueras de Bailen, en la carretera Cadiz-Madrid, salida 299. Durante la interesante visita que realizamos a esta moderna almazara, nos explicaron el proceso de elaboracion del aceite, desde la recoleccion de la aceituna, su transformacion y posterior envasado. Tras la visita, efectuamos una cata comentada de aceites, que nos permitio conocer sus propiedades olfativas y gustativas.¡realmente interesante¡
Esta almazara ha sido reconocida por AEMO en 2016 como la mejor de España y disponen de una gran variedad de oferta oleoturística, con diferentes alternativas, como la visita guiada a su almazara (5 €/persona), cata de aceites (16 €/persona) y comida (37 €/persona). Para cualquiera de estas opciones, contactar con Natalia en 649558503.
Esta almazara ha sido reconocida por AEMO en 2016 como la mejor de España y disponen de una gran variedad de oferta oleoturística, con diferentes alternativas, como la visita guiada a su almazara (5 €/persona), cata de aceites (16 €/persona) y comida (37 €/persona). Para cualquiera de estas opciones, contactar con Natalia en 649558503.
Ponemos fin a esta
interesante ruta e iniciamos viaje de vuelta a Valladolid.
Otras sugerencias y
curiosidades
* En el barrio alfarero de Ubeda se encuentra el Museo de Alfarería "Paco Tito" (Calle Valencia 22), uno de los alfareros más reconocidos a nivel nacional. En sus instalaciones puedes encontrar desde la alfarería más antigua y tradicional hasta la más moderna, te explicaran todo el proceso de fabricación de su cerámica y el origen de los diseños de las piezas que tienen en su museo. Como curiosidad entre sus trabajos sobresalen los realizados para la película “Alatriste” y para la serie de Televisión Española “Águila Roja”, piezas de ceramica, en donde predominan el color verde vidriado.
Nosotros visitamos el local que tienen en la Plaza del Ayuntamiento 12, en donde pudimos charlar con Paco Tito, que muy amablemente nos explico alguna de las curiosas piezas que fabrica, como el "chupacharcos" o la "paridera" para mujeres, una de las piezas recuperadas por este alfarero y que eran utilizadas hasta principios del siglo XX para auxiliar a la mujer en el parto.
* Para conocer mejor Úbeda
y Baeza es aconsejable realizar una visita
guiada con una de las numerosas agencias dedicadas a ello. Mi recomendación, por ser la más completa y la de mejor precio, es “Atlante” (953 793422). Con visitas a las 11 y 17 h, de 2,5 horas de duración
y un coste si realizas la venta anticipada de 17,9 euros.
* “Irse por los cerros de Úbeda”, es una expresión muy utilizada que significa cambiar de tema
sin venir a cuento o evitar responder una pregunta hablando sobre otra cosa no
relacionada. Parece que el origen de esta expresión viene de un hecho histórico:
en el año 1233 hubo un importante enfrentamiento en Úbeda entre cristianos y
almohades, justo antes de que comenzara el combate, uno de los altos mandos del
rey Fernando III el Santo, desapareció poco antes de comenzar el combate y se
presentó en la ciudad una vez que había sido reconquistada y al preguntarle el
rey donde había estado, contestó que se había perdido “por esos cerros de
Úbeda”. Según cuenta la leyenda hay dos versiones del motivo de la pérdida, uno
que había conocido en el río a una hermosa joven árabe bañándose y que pasó con
ella el día y otro, que estaba temeroso y no quería enfrentarse a la cruenta
batalla.
* El cantante Sabina nació en Úbeda y en la Taberna
“Calle Melancolía” (Calle Real 57), puedes encontrar un templo temático del
artista, un rincón con mucho encanto, un sitio curioso en donde tomar una
cerveza y disfrutar un rato con la música de Sabina y todos los recuerdos que allí tienen colgados.
* Si dispones de mas tiempo en Ubeda, te sugiero la visita de la Casa de las Torres, en la actualidad sede de la Escuela de Arte, posee una fachada de estilo plateresco que te recuerda a la Casa de las Conchas de Salamanca ya que al igual que ésta, tiene una decoración a modo de conchas, ya que su fundador pertenecía a la orden de Santiago.
* Si dispones de mas tiempo en Ubeda, te sugiero la visita de la Casa de las Torres, en la actualidad sede de la Escuela de Arte, posee una fachada de estilo plateresco que te recuerda a la Casa de las Conchas de Salamanca ya que al igual que ésta, tiene una decoración a modo de conchas, ya que su fundador pertenecía a la orden de Santiago.
* La Iglesia de San Nicolás de Bari, cerca del mercado de Abastos y alejado del resto de monumentos de la ciudad, es una visita interesante si dispones de mas tiempo en Ubeda. En su interior destaca
la capilla del Deán Ortega con una portada plateresca y una bella reja
de forja policromada, además es interesante el grupo escultórico de la
Santa Cena, situado en la Capilla de los Córcoles,que procesiona en la
Semana Santa de Ubeda.
* La provincia de Jaén es la región
que más aceite de oliva produce, no solo en España, sino también en el mundo, por
lo que es considerada la “Capital Mundial del Aceite de Oliva”, que representa
un 25% de la superficie española del olivar y un 42% de la andaluza. Sus 60
millones de olivos, la convierten en un verdadero “mar de olivos”. La variedad más
abundante en la provincia y en el mundo es la Picual, que destaca por su sabor afrutado, con notas
amargas y picantes, posee un alto contenido en polifenoles y antioxidantes
naturales, que aparte de proporcionarnos beneficios saludables, protegen al
aceite de su oxidación y hacen que se conserve mejor durante más tiempo. Así mismo,
tiene un alto contenido en ácido oleico, esto hace que sea más resistente a las
altas temperaturas y que sea el más recomendable para las frituras. Pero no es
esta la única variedad, ya que también podemos encontrar: Cornicabra (aceites
con poco amargor, algo de picor), Hojiblanca (aceite ligero y suave, sin
prácticamente nada de amargor ni picor) y Arbequina (aceites con saborores dulces y
delicados).
* Otra almazara de interés, situada en
las proximidades de Úbeda es el Cortijo “SPIRITU SANTO”, una empresa
familiar, con larga tradición en el cultivo del olivo. Es recomendable
realizar la visita guiada a la almazara, enclavada en la propia finca y el
olivar, lo que te permite observar de cerca los olivos y sus técnicas de
cultivo. La visita transcurre entre amenas explicaciones de la guía, lo que te
permite conocer todo el proceso desde que entra la aceituna en la almazara
hasta que llega el aceite a la bodega, finalizando con una degustación
comentada de sus aceites, apreciando las sensaciones olfativas, gustativas
y nasales que se experimentan al probar un aceite de oliva virgen extra. (Duración:
2 horas, 17,90 €/persona).
José María Vicente
De Brujas a Castrojeriz
Salimos de Valladolid en dirección
a Castrojeriz (96 Km), población burgalesa que durante los siglos XV y XVI fue un
gran exportador de lana merina castellana hacia los mercados del norte europeo,
especialmente a los Países Bajos, siendo Brujas donde se concentro el mayor
volumen, situación esta que se aprovecho para traer a Castilla productos
manufacturados, como los hermosos tapices que más tarde podremos admirar en la
iglesia de San Juan.
Diez kilómetros antes de llegar a nuestro destino,
nos detenemos en Los Balbases,
pequeña localidad burgalesa que aún conserva el aire señorial que le dio haber
sido residencia de personajes ilustres de la corte y cuya vida actual se
articula sobre dos grandes barrios, dominados en su atalaya por sus respectivas
iglesias. Paseando por sus tranquilas
calles, llegamos a la iglesia de San Millán, del siglo XIII,
localizada en un cerro, sobre el barrio del mismo nombre y desde donde podemos
disfrutar de unas inmejorables vistas del pueblo. De sus exteriores, resaltar
la portada con seis arquivoltas que data del siglo XV. Del interior del templo,
destacar el bello artesonado gótico-mudéjar del coro y el Retablo Mayor,
donde vale la pena detenerte antes las pinturas de Alonso Sedano del siglo XVI,
que versan sobre la vida del Santo que da nombre a la iglesia.
Nos dirigimos
ahora hacia el barrio San Esteban, con objeto de visitar la iglesia de San Esteban, imponente
construcción gótica digna de un templo catedralicio, a la que se accede por
una gran escalinata, en donde llama la atención la torre almenada, que le da
aspecto de fortaleza defensiva. De su interior, destacar el retablo mayor, con doce bellas tablas
hispano flamencas del siglo XV, atribuidas al llamado Maestro de los Balbases,
que detallan la vida y el traslado de los restos mortales del Santo. También en
el interior, se encuentra un Museo, de donde quiero destacar una cruz
procesional con escenas de la Pasión y una bella talla románica de la Virgen de
las Nieves. (Los domingos suele estar abierta de 12 a 14 horas, en otros horarios y días, contactar con Javier en 618409351).
Antes de abandonar el pueblo, si dispones de tiempo, puedes pasarte por el Museo Etnológico, localizado en un antiguo lagar comunitario, donde se guardan aperos de labranza, herramientas y otros útiles, que nos permitirá conocer de manera didáctica el pasado de este pueblo castellano.
Terminada esta interesante visita, ponemos rumbo a la localidad de Castrojeriz de donde nos separan 13 Km.
Comenzamos el recorrido por esta monumental y alargada villa, caminando por la calle Real, la ruta urbana mas larga del camino de Santiago, con cerca de 2 kilómetros de longitud, en donde nos cruzamos con numerosos
peregrinos. Nuestra primera parada es para visitar la Colegiata de Santa María del
Manzano, fundada en el siglo XIII, de cuyos exteriores destaca el
impresionante y bello rosetón gótico de la portada principal. A ambos lados de la portada se encuentran dos esculturas en piedra de la misma época.
En su interior quiero resaltar algunos puntos en donde recomiendo detenerte: El Retablo Mayor, de estilo barroco que se encuentra presidido por una bella pintura de la Anunciación de la Virgen, obra maestra de Rafael Mengs, pintor de cámara de Carlos III. La nave central tiene una bella cubierta gótica.
Otro punto de interés son la sillería, el facistol y el órgano que presiden el coro, con el rosetón como fondo, cerrado por una reja renacentista ¡una autentica maravilla¡
Digna de mención es la imagen de Nuestra Señora del Manzano, que preside una capilla lateral situada en el lado del evangelio (a la izquierda), se trata de una hermosa talla en piedra policromada que data del siglo XIII.
En su interior quiero resaltar algunos puntos en donde recomiendo detenerte: El Retablo Mayor, de estilo barroco que se encuentra presidido por una bella pintura de la Anunciación de la Virgen, obra maestra de Rafael Mengs, pintor de cámara de Carlos III. La nave central tiene una bella cubierta gótica.
Otro punto de interés son la sillería, el facistol y el órgano que presiden el coro, con el rosetón como fondo, cerrado por una reja renacentista ¡una autentica maravilla¡
Digna de mención es la imagen de Nuestra Señora del Manzano, que preside una capilla lateral situada en el lado del evangelio (a la izquierda), se trata de una hermosa talla en piedra policromada que data del siglo XIII.
Esta milagrosa imagen aparece citada en las "cantigas" de Alfonso X el Sabio.
También
en el interior del templo podemos ver un Museo de Arte Sacro, con una interesante colección de ornamentos religiosos, cantorales y piezas de orfebrería, como esta hermosa custodia.
Entre las numerosas obras expuestas en el Museo, me llamo la atención la bella pintura de la Virgen de las Cerezas, que podemos ver en el trascoro de la iglesia y un simpático Niño Jesús en brazos de la Virgen, mientras le impone la casulla a San Idelfonso, realizado por Diego de Siloé.
Una de las curiosidades que puedes ver en una Sacristía es una caja fuerte con un curioso mecanismo de doble seguridad que requería la presencia de varias personas para su apertura, ya que contaba con 10 cerraduras.
Desde los exteriores de la iglesia, divisamos en lo alto de una colina la silueta del Castillo. Construido por los romanos, tuvo numerosas reformas como la ampliación de sus muros por los visigodos, se encuentra mayormente en ruinas tras los daños causado por el terremoto de Lisboa de 1755. Un curioso hecho histórico ocurrió entre sus paredes: La Infanta de Castilla y Reina consorte de Aragón, se refugio en tierras castellanas a la muerte de su marido, siendo capturada y decapitada por orden de su sobrino Pedro I "El Cruel" cuando se encontraba apresada en el castillo. Su sepulcro y pila
bautismal le podemos ver en la Colegiata Santa María del Manzano.
Siguiendo nuestro recorrido por
la calle Real, llegamos a la Iglesia de Santo Domingo. Se trata de una edificación gótica de cuyos exteriores destaca la torre campanario y la bella portada
plateresca del siglo XVI. Como curiosidad, en la pared situada junto a esta ultima puerta se muestra dos calaveras con sus tibias cruzadas, se trata de un antiguo osario y una leyenda que dice: " O Mors - O Aeternitas" (¡ O muerte - O Eternidad ).
En el interior del templo, resaltar el retablo mayor, presidido por una talla de Santo Domingo de Guzman y las bóvedas estrelladas que cubren el ábside y el primer tramo de la iglesia, que son las únicas góticas originales.
Otra curiosidad que debes observar en el interior son las columnas y arcos ligeramente desviados hacia la derecha por el terremoto de Lisboa de 1755, que se puede apreciar claramente nada mas traspasar la puerta de entrada.
En su interior, se encuentra un Centro de interpretación del Camino de Santiago "Lacobeus", que repasa la historia del Camino de Santiago, te permite conocer cuáles eran los motivos que movían a los peregrinos a hacer esta ruta, cuáles eran las enfermedades a las que se enfrentaban o cuáles son las leyendas surgidas con el paso de los tiempos. También en su interior se localiza la Oficina de Turismo, donde quiero resaltar la profesionalidad y las amenas explicaciones de Beatriz durante la visita guiada a la iglesia. ( En nuestra visita, que íbamos con nuños , les entrego un diploma sellado del Camino de Santiago).
Llegada la hora de comer, paramos
en "El Mesón de Castrojeriz" (C/ Cordón
1). En este mesón tradicional castellano, comimos un interesante y variado menú
casero. Recomiendo probar fuera del menú, la morcilla, la cecina y las sopas de ajo,
elaboradas con ajos de Castrojeriz.
Terminada la comida, caminando
por la calle Real, encontramos la Plaza de los Fueros, con una escultura dedicada al fuero de la Villa, uno de los primeros del reino de Castilla. A muy poca distancia, se sitúa la Plaza Mayor, que posee una curiosa
disposición alargada formada por construcciones de diferentes épocas, algunas
de ellas porticadas.
A poca distancia de la Plaza y al final de la calle Real, se sitúa la Iglesia
de San Juan, un templo de proporciones
catedralicias, cuyos orígenes datan del siglo XIV, quedando de dicha época
el claustro y la torre, siendo del siglo XVI el resto de la iglesia, en donde resaltaría el ábside poligonal.
Junto a la torre, se encuentra la puerta de entrada, encima de la cual podemos ver un bello rosetón con estrella de cinco puntas.
Del interior de este templo, son de destacar la singular colección de tapices flamencos sobre cartones, dedicados a las “artes liberales”, tejidos en Brujas
en el siglo XVII por un discípulo de Pedro Pablo Rubens.
En el año 1980, fueron robados los tapices por Erik “El Belga” y su banda, siendo recuperados y devueltos a la iglesia meses después, salvo un trozo, que había sido cortado del tapiz que compendia todas las artes liberales. Un ladrón de arte sacro que acostumbraba a “trocear” las piezas para facilitar su venta. De los siete tapices que forman la colección, faltan los dedicados a la geometría y la retorica, aunque dichas artes las podemos ver representadas en el valioso tapiz de la “Apoteosis de la Artes”. De este ultimo tapiz, se recupero en 2022 el fragmento de 55*60 cm. que faltaba en la esquina inferior izquierda, que representa un angelito.
En el año 1980, fueron robados los tapices por Erik “El Belga” y su banda, siendo recuperados y devueltos a la iglesia meses después, salvo un trozo, que había sido cortado del tapiz que compendia todas las artes liberales. Un ladrón de arte sacro que acostumbraba a “trocear” las piezas para facilitar su venta. De los siete tapices que forman la colección, faltan los dedicados a la geometría y la retorica, aunque dichas artes las podemos ver representadas en el valioso tapiz de la “Apoteosis de la Artes”. De este ultimo tapiz, se recupero en 2022 el fragmento de 55*60 cm. que faltaba en la esquina inferior izquierda, que representa un angelito.
En el presbiterio, resaltar el retablo de Pedro Sierra, que data del siglo XVIII.
Por el lado de la Epístola se accede al claustro románico del siglo XIII, que conserva tres de
sus galerías, en donde podemos ver varios enterramientos de ricos mercaderes de la lana, Todo el embellecido por un artesonado mudéjar, del siglo XVI.
Antes de abandonar Castrojeriz, dos rincones situados a las afueras de la localidad, que recomiendo visitar : El Convento de Santa Clara. Se trata de un cenobio de monjas clarisas fundado por Alfonso X "El Sabio" en 1264, con una iglesia gótica presidida por una hermosa talla de la
Inmaculada del siglo XVIII y un claustro neoclásico. (Las monjitas clarisas que aquí habitan, se dedican a
la lavandería industrial y a elaborar repostería, de la que
probamos unas ricas pastas almendradas).
Para finalizar, nos desplazamos en coche dos kilómetros hasta llegar al Convento de San Antón, uno de los hospitales de peregrinos mas famosos de su época. Las ruinas de este convento, poseen un encanto especial, al encontrase situadas en medio de una estrecha carretera, coronada por los antiguos arcos ojivales que formaban parte del recinto conventual. Entre sus ruinas, llama la atención la moderna escultura en hierro del Cristo de la Escoria.
Entre las evocadoras ruinas góticas, destaca su bello rosetón lleno de "Taus" (decimonovena letra del alfabeto griego), símbolo distintivo de la Orden Antoniana a la que perteneció el antiguo convento levantado en el siglo XIV (Los miembros de la orden llevaban un habito negro con la letra "tau" de color azul en el pecho). Esta Orden Hospitalaria francesa desapareció en 1791 y dicho símbolo fue adoptado también por la Orden de los Franciscanos.
La fama del convento y la de sus monjes se extendió por toda Europa de la mano de los peregrinos enfermos, que eran curados del temible “fuego de San Antón” o también llamado "ergotismo", producido por el cornezuelo, un hongo que contaminaba el pan de centeno. Actualmente, funciona un pequeño Albergue de Peregrinos, que cuenta con una habitación de 12 literas y donde no tienen luz, ni agua caliente.
En el camino de vuelta a
Valladolid, realizamos una parada en Pampliega,
pequeño pueblo burgalés, atravesado por el río Arlanzón, en donde murió
destronado el rey Wamba. Paseando por sus estrechas calles, llegamos a la
monumental Iglesia de San Pedro Cátedra, que preside el pueblo en lo más
alto de la colina en donde esta construida. De sus exteriores destacar la torre
del siglo XVIII y la bella portada, atribuida a de Gil de Ontañón del siglo
XVI. De su interior, resaltar el magnífico Retablo mayor, obra de Domingo de
Amberes, presidido por San Pedro en catedra y el púlpito en piedra de Martín de Ochoa del
siglo XVI. De las tres puertas que tenía el recinto amurallado, solo
queda en pie la Puerta de Presencio.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Entre las localidades de Villavieja y Pampliega, se encuentra el Encinar de Torrepadierne, un espacio natural con un bosque lleno de encinas de más de 500 años donde emerge en solitario un torreon almenado.
* Castrojeriz ha pasado a formar parte desde el 1 de Enero de 2023 de la lista de los Pueblos mas Bonitos de España.
* Hay en Castrojeriz algunas muestras de arquitectura civil, como la Casa del Cordón.
(Convertida hoy dia en restaurante). La Casa de Gutierrez Barona, edificada a
finales del siglo XVI, de cuyo edificio solo conseva la fachada principal. (Actualmente es una residencia de ancianos).
* Las Artes liberales es la expresión de un concepto medieval heredado de la antigüedad clásica, que hace referencia a las artes, preceptos o reglas practicadas por hombres libres, en oposición a las artes serviles (oficios mecánicos) propias de los siervos o esclavos. Se dividen en dos grandes grupos: “Cuadriviun”, la rama de matemáticas (Aritmética, Geometría, Astronomía y Música) y “Triviun”, la rama del lenguaje (Gramática, Retorica y Filosofía).
* Erik “El Belga”, ha sido uno de los
más prolíficos ladrones europeos de arte del siglo XX, al que se le atribuye el robo de
los tapices de Castrojeriz. Tuvo una gran actividad en la zona de
Castilla y León, con importantes robos en Paredes de Nava, Fromista o
Astudillo.
Jose Maria Vicente
Jose Maria Vicente
Comercios con solera en Sevilla
Dedicaremos esta ruta a conocer el
comercio tradicional sevillano, tiendas con solera que conservan en la mayoría
de los casos su decorado original, en donde el trabajo y adaptación a los
tiempos, han sido alguna de las claves para la supervivencia de este centenario
comercio. No querrás irte de Sevilla sin haber visitado
alguno de estos locales.
Comenzamos nuestro recorrido por la capital sevillana, caminando por la peatonal Calle Sierpes, donde podemos encontrar alguna de estas tiendas centenarias, que han sabido convivir con las grandes franquicias que nos encontramos a su alrededor.
Confitería La Campana. (C/ Sierpes, 1-3).
Maestros pasteleros desde 1885, es el lugar más emblemático de Sevilla para tomar unos pasteles artesanos. En su interior, quiero destacar las yeserías policromadas del techo, los antiguos mostradores de madera y una bonita báscula. De la excelente repostería que elaboran, recomendar: los tocinillos de cielo, las yemas y el primor de hojaldre, además si tu visita coincide en Semana Santa, no dejes de probar sus ricas torrijas. No tiene precios baratos, pero la calidad del producto, junto a la solera del local, merecen una visita.
Papelería Ferrer. (C/ Sierpes, 5).
En funcionamiento desde 1856, es la papelería más antigua de España y la tercera de Europa. Entrar a su interior evoca un pasado lejano, donde puedes encontrar objetos curiosos, junto a otros productos a los que han ido evolucionando con el paso del tiempo. Resaltar la gran belleza del techo, los mostradores de la época y el suelo hidráulico original.
El Cronometro. (C/ Sierpes, 19).
Establecimiento fácilmente reconocible por el enorme panel de madera de su fachada, en donde se encuentran situados seis grandes relojes analógicos que marcan la misma hora, los cuales fueron colocados como reclamo con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, siendo en la actualidad lo único que conservan de sus orígenes, que datan de 1901.
Foronda. (C/ Sierpes, 33).
Desde 1923 se dedican a la
confección de mantones y mantillas de seda natural bordados a mano, siguiendo
los patrones originales. La variedad de productos que podemos encontrar en el
escaparate de este local, desde mantones, abanicos o castañuelas, te anima a
detenerte. Si ya quieres animarte a pasar al interior, podrás admirar unas
magnificas lámparas de Swaroski, junto al mobiliario de la época, digno de
cualquier museo.
Sombrerería Maquedano. (C/ Sierpes, 40).
Se trata de un pequeño local de dos plantas, en funcionamiento desde 1896, que ya va por cinco generaciones al frente del negocio. Cuando pasas al interior de la tienda, te llamara la atención la original escalera de caracol y la ausencia de mostrador, solo hay espacio para un espejo y las estanterías en donde se apilan centenares de cajas de sombreros.
Por si te ha sabido a poco, puedes continuar visitando otras tiendas significativas del comercio sevillano centenario, no lejos de la calle Sierpes.
Cerería El Salvador. (C/Álvarez Quintero, 6).
Establecimiento fundado en 1845, comenzó su andadura en la Plaza del Salvador, frente a la iglesia del mismo nombre, para pasar recientemente, a su actual ubicación. Tienda especializada en la fabricación artesanal de velas, cirios e
incienso, se ha convertido en proveedora de las hermandades de Semana Santa de Andalucía y otras regiones de España. Las paredes y estanterías del local las podemos
ver repletas de imágenes y artículos religiosos.
Joyería Reyes. (C/ Álvarez Quintero 14).
Fundada en 1890, es la joyería decana de la capital sevillana.
De su taller, salieron las famosas “mariquillas”, cinco flores de color verde, que podemos admirar sobre el
manto la Virgen Macarena, junto a la corona de oro que se encuentra en el Museo de la Iglesia, regalos del famoso torero Joselito "El Gallo".
Cordonería Alba. (C/ Francos, 38).
Establecimiento fundado en 1904, tienen como actividad
principal la fabricación de cordones, que realizan de manera manual. De su
interior, nos llamo la atención una maquina centenaria, que utilizan para
trenzar los cordones de manera artesanal.
Antigua Casa
Rodríguez. (C/ Alcaicería, 10).
Tienda especializada desde 1816,
en la fabricación de capirotes para los nazarenos o penitentes que desfilan en
la Semana Santa sevillana. Además de los citados capirotes, que fabrican en
diferentes alturas según para la Hermandad a la que van destinados, puedes
encontrar túnicas u otros objetos religiosos relacionados con la Semana Santa:
pasamanería decorativa, flecos o borlas para los palios, hechas a mano. Nos
llamo la atención una pequeña maquina con la que confeccionan pelucas para
imágenes o Vírgenes.
Bar el Rinconcillo. (C/ Gerona 40).
Se trata del bar mas antiguo de Sevilla, que lleva en pie desde 1670, conservando la ornamentación original, después de mas de 300 años, como su mostrador de caoba o sus estanterías labradas repletas de botellas. Disfrutaras tomando una deliciosa tapa (recomiendo probar la " pavía de bacalao"), acompañado de un vino, sentado en una de las mesas de mármol con sillas de madera y enea.
Espero que esta ruta haya sido de vuestro interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
Jose Maria Vicente
Castillos en tierra de pinares
Salimos de Valladolid en
dirección a la villa segoviana de Coca (60 Km), situada en el límite sur de la
provincia de vallisoletana y enclavada en la denominada “zona de pinares”, así llamada por encontrarse salpicada por
grandes manchas verdes de los pinares castellanos.
Coca, nuestro primer destino, presenta
uno de los asentamientos más antiguos de España, por donde pasaron vacceos, romanos
(aquí nacerá en el año 347, Teodosio I “El Grande”, uno de los tres emperadores
romanos de procedencia hispánica), para terminar con los visigodos.
La primera parada es para visitar
el majestuoso Castillo de de los Fonseca, obra cumbre de la
arquitectura militar mudéjar. Esta impresionante mole de ladrillo, que se
encuentra protegida por un foso que supera la veintena de metros de profundidad,
se comenzó a construir a finales del siglo XV, terminándose a principios del
XVI. Con un exterior espectacular, el acceso a su interior está en función de
la forma física del visitante, al contar con altos y numerosos escalones en
alguno de sus accesos. Las dependencias interiores del castillo no poseen nada
destacable, salvo la visita de la torre del homenaje, a la que se sube por una escalera
de caracol, que si no recuerdo mal, tiene 80 escalones y que permite el acceso
a las distintas estancias interiores, comenzando por una capilla en la planta
inferior, con dos interesantes tallas románica y gótica de la Virgen con el
Niño; desde lo alto de la torre, a unos 25 metros de altura desde el patio de
Armas, se disfruta de unas magníficas vistas del casco urbano de Coca, en el
que destaca la iglesia de Santa María la Mayor y la Torre de san Nicolás,
además de las poblaciones colindantes.
Puedes acceder al interior del recinto amurallado sin pagar la entrada, pero si dispones de tiempo merece la pena hacer la
visita guiada, solo por subir a la torre vale la pena. Dentro del castillo
funciona una Escuela de Capacitación Agraria. A tener en cuenta si se va con
niños pequeños: estar siempre pendientes y no relajarse, dado que hay
algunos puntos peligrosos para ellos, tanto en el interior, como en el entorno
del castillo. (Visitas: de lunes a viernes de 10.30 a 13.00 h y de 16.30 a
18.00 h. Sábados, Domingos y festivos de
11.00 a 13.00 h y de 16.00 a 18.00 h. Coste 2,70 €).
En las
inmediaciones del Castillo, se encuentran las murallas medievales, que aunque
algo deterioradas, dan prueba del esplendor y grandiosidad que tuvieron en su
época. Durante el recorrido es de interés detenerse ante la Puerta de la Villa
o Puerta de Segovia, una de las cuatro que tenía originalmente el recinto
amurallado.En este entorno, encontramos las esculturas de dos Verracos Prerromanos, figuras zoomorfas
realizadas en granito, que eran uno de los elementos más reconocibles de la
tribu de los vettones. Sobre estas esculturas, hay varias teorías de su
significado: por un lado se cree que delimitaban terrenos dedicados a la
ganadería; por otro, un significado religioso, concretamente el culto a los
muertos o ritos funerarios. (Son similares a los conocidos “Toros de Guisando”,
en la provincia de Ávila).
Llegando a la plaza Mayor,
presidida por el Ayuntamiento, nos encontramos con la iglesia de Santa María la Mayor, asentada sobre los cimientos de
una iglesia románica del siglo XII, se encuentra realizada en ladrillo con
piedra caliza, que data del siglo XVI. Los exteriores son de una gran sobriedad, con una torre de mampostería y ladrillo. En su interior, lo más digno de
destacar son los sepulcros renacentistas de la familia Fonseca, construidos en mármol
de Carrara, realizados por Doménico Fancelli y su discípulo español Bartolomé
Ordóñez, que también realizaron el monumento funerario de los Reyes Católicos
en la Capilla Real de Granada.
Antes de abandonar el pueblo,
recomiendo pasarte por el único resto visible de la desaparecida iglesia románica de San Nicolás para contemplar la torre. Si te
animas a subir, por el interior tiene una estructura metálica con más de cien escalones,
que te permite acceder a la parte más alta de la torre, desde donde se tienen unas
inmejorables vistas.
Salimos de Coca y ponemos rumbo a
la localidad segoviana de Villaverde de Iscar, lugar en donde paramos a comer: Asador “Los Chicos”. Como entrantes
para compartir, recomendar: la sepia a la plancha y el revuelto de morcilla,
pasas y piñones, para continuar con un magnifico
lechazo preparado en horno de leña. A mejorar, el tiempo de espera desde la
toma de la comanda, a la llegada de los platos y las cantidades, que son
algo justas.
Terminada la comida, ponemos
rumbo a Iscar, situada en el
extremo sureste de provincia de Valladolid, en el límite con Segovia.
Nuestra primera parada es para visitar el Castillo, que se encuentra situado
en una pequeña montaña de la localidad y que permite contemplar la extensa
comarca de tierra de campos. Hasta hace poco tiempo este castillo, que data del año 939,
se encontraba en estado ruinoso, pero no hace mucho ha sido restaurado, siendo visitable en la actualidad la torre del homenaje. La torre, tiene planta
cuadrada, está formada por cinco pisos y en el centro, una gran columna de piedra, que sirve para reforzar la
bóveda de sillería. Lo más interesante de la visita es la terraza que
hay en la quinta planta, ya que desde aquí se pueden contemplar unas vistas
increíbles de la comarca de tierra de campos. (Recinto monumental abierto y gratuito:
sábados de 12 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y Festivos de 12 a 15 h. Visitas
guiadas y acceso a la Torre del Homenaje: Sábados a las 12 h y a las 17 h
Domingos y Festivos a las 12 h). En el interior del
Castillo, se encuentra la Fábrica de cerveza “La Loca Juana”, que dispone
de dos variedades de cerveza artesana:
“La loca pelirroja” ( tostada) y “La
rubia loca” ( rubia). Es posible
visitarla de manera conjunta con el
Castillo, aunque nosotros no pudimos hacer al no haber concertado la
visita con la cervecera.
Nos dirigimos a visitar el Museo
de Mariemma, dedicado a la genial bailarina y coreógrafa nacida en esta
localidad. En su interior, pudimos contemplar el legado de la artista, con multitud
de trajes, castañuelas, premios y objetos personales. Como curiosidad, dentro del
recinto, podemos ver una exposición de “Muñecas Nancy”, con los trajes típicos
regionales de toda España. Visita interesante y recomendable. (La entrada
cuesta 3'60 €. Horarios: Miércoles de 17 a 20 h. Jueves y viernes de 10 a
14 h y de 17 a 20 h. Sábado de 11 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y festivos de
11 a 15 h).
Antes de abandonar Iscar, no
dejes de pasarte por Dulces Vela (C/
Poniente 10), para probar las rosquillas “Ciegas”, que aunque se pueden
adquirir en otros puntos de la región, recomiendo las que elaboran en este
centenario obrador artesano. Deben su nombre a su forma y a la ausencia del
agujero que comúnmente tiene una rosquilla, posee una textura suave y muy
esponjosa, que parece deshacerse en la boca. (Caja de 12 unidades cuesta 4.60
€).
En el camino de vuelta, nos
detenemos en la localidad vallisoletana de Portillo, lugar en donde se
encuentra, situado en lo alto de un cerro, el último de los castillos que veremos
en esta ruta. El Castillo de Portillo o de los Condes de
Benavente, data de los siglos XIV-XV y actualmente pertenece a la Universidad
de Valladolid a la que se lo cedió en su día el médico e investigador, Pio Del
Río Hortega, natural de Portillo. Dada la hora a la que llegamos, solo pudimos
recorrer sus exteriores, pero dejo al final una breve reseña de una visita que
hicimos recientemente.
Antes de dejar Portillo, una visita
al Bar-Restaurante “Alboroque”, un
curioso local situado en una antigua iglesia desacralizada en la que no falta
detalle, donde paramos a tomar una cerveza.
Camino de vuelta a Valladolid y
fin de esta interesante ruta.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Llama la atención en la muralla
exterior del Castillo de Coca las
innumerables "mirillas en forma de
cruz", que según nos comentaron, estaban construidas con esta extraña
forma para poder disparar mejor desde el interior, lo que da prueba del
carácter defensivo del recinto.
* Breve reseña de la visita que
realizamos recientemente al interior del Castillo
de Portillo: La Torre del Homenaje, que con una altura de 28 metros y una
escalera de caracol de 110 peldaños, te permite con un poco de esfuerzo subir a
lo alto, desde donde se tienen unas espectaculares vistas de la tierra de
pinares. (En la primera planta de la torre, hay una estupenda colección de
maquetas de ingenios de guerra). En el patio, puedes ver algo curioso y que no
resulta habitual en un castillo, un pozo de agua potable, que bajando unas
escaleras de 120 peldaños, te permite bajar al fondo del pozo a una profundidad
de 32 metros. ¡Realmente interesante y curioso¡ Es de agradecer la labor de información que
realizan los voluntarios del Club Amigos de los Castillos. (Visitas: Sábado,
domingos y festivos de 11:00 a 13.30 y de 17.30 a 20.00 h. Coste 1 €).
* En Portillo, recomiendo probar y comprar un dulce típico, “mantecados de Portillo”, también
conocidos como “zapatillas”,
acompañante ideal para un café o un vino dulce. Se trata de una pasta de
forma elíptica, de color blanco brillante y textura harinosa, elaborados con manteca
de cerdo, harina, aguardiente, huevos y canela. Para conseguir el aspecto blanco y brillante, la
masa tiene que pasar hasta en tres ocasiones por el horno (una de cocción y dos
de secado. Uno de los obradores artesanales que me gustan, es Confitería Garrote, situada en Arrabal
de Portillo (la parte baja del pueblo).
Jose Maria Vicente







































































