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Blog sobre viajes

Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad. Jose Maria Vicente

Ubeda-Baeza cuna del renacimiento y naturaleza en la Sierra de Cazorla



Visitaremos en esta ruta dos de los cascos históricos más espectaculares del Renacimiento español: Úbeda y Baeza, cuyos bellos conjuntos monumentales les hicieron valedores de ser declarados Patrimonio de la Humanidad en el año 2003, lo que ha contribuido a dar a conocer tanto a nivel nacional, como internacional la riqueza monumental de estas dos ciudades jienenses. Así mismo, visitaremos alguno de los enclaves más significativos de la sierra de Cazorla y Segura.
 
Salimos de Valladolid en dirección a Úbeda, para después de 533 Km llegar a nuestro primer destino. Este municipio, goza de una valiosa huella renacentista, con numerosos monumentos obra del arquitecto jienense Andrés de Vandelvira, protegido por una de las figuras más influyentes de la época Francisco de los Cobos, secretario del Emperador Carlos V.

Lo primero que hacemos nada más llegar es dejar el equipaje en el Hotel Don Juan, situado junto a la Plaza de Andalucía, centro neurálgico de la ciudad. Ubicado en un Palacio renacentista de finales del siglo XVI, convertido en un pequeño y nuevo hotel con mucho encanto, en donde destaca la amabilidad de su personal y el desayuno extraordinario.

Dado que es la hora de comer, nos dirigimos hasta la peatonal calle Real, parando en Restaurante Antique. A destacar de lo que comimos en el menú:  pâté de perdiz con quinoa y el lomo de atún. Las tapas que te acompañan con la consumición, son realmente buenas.
Terminada la comida, pasearemos sin prisa, recorriendo las estrechas callejuelas empedradas del casco antiguo y visitaremos el gran patrimonio arquitectónico de la ciudad, comenzando nuestra ruta por la impresionante Plaza Vázquez de Molina
En esta plaza se encuentran magníficos edificios, entre los que son de resaltar: El Palacio Vazquez de Molina, conocido popularmente como Palacio de las Cadenas, mandado construir por Juan Vázquez de Molina, secretario de Felipe II, que al morir paso a ser propiedad de una Comunidad de religiosas Dominicas llamadas “Madre de Dios de las Cadenas“,  que en la actualidad es el Ayuntamiento de Úbeda.
En los jardines centrales de la plaza, se sitúa una bella fuente y justo al lado, el Palacio del Deán Ortega, actual Parador Nacional de Turismo, en donde son de destacar los peculiares balcones de las esquinas, muy utilizados en el renacimiento y su patio con esbeltas columnas, en este lugar hicimos un alto en el camino para tomar un café.
Junto al palacio anterior, se encuentra la Sacra Capilla del Salvador, edificio construido inicialmente por Diego de Siloé y posteriormente por Andrés de Vandelvira para ser panteón de Francisco de los Cobos. De su interior, destacar la gran rotonda que rodea el altar mayor en donde me impresiono el magnífico retablo con la Transfiguración de Cristo, obra de Alonso Berruguete, del que solo se conserva la figura de Cristo, dado que el resto fue quemado en la guerra civil y la espectacular reja que cierra el recinto, idéntica por ambas caras, salvo los medallones superiores. Merece la pena que observes con detenimiento las bellas pinturas de la cúpula.
También del interior, es de resaltar la Sacristía, a la que se accede por una magnifica puerta en esquina y una hermosa bóveda baída, obra cumbre del renacimiento. (También recibe el nombre de bóveda de pañuelo, por su similitud a la forma invertida que adoptaría un pañuelo mojado cuando se cuelga de las cuatro puntas).
Como curiosidad, indicar que en este templo se encontraba la imagen en mármol de San "Juanito", única escultura en España de Miguel Ángel, siendo destruida en la guerra civil española, quedando el 40 % de la obra original. Después de ser restaurada en Florencia y pasar por el Museo del Prado, tiene previsto regresar próximamente a esta iglesia.
La Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, es otra de las visitas que no debemos perdernos en esta plaza. Restaurada recientemente, ocupa el emplazamiento de la antigua mezquita. Son dignas de mención la rica rejería de alguna de sus capillas interiores, así como su bello claustro, también cuenta con numerosas tallas representativas de la Semana Santa ubetense. (Abierto de lunes a domingo de 10,30 a 13,30 y de 17 a 20 y puedes visitarlo gratis los lunes y martes, no festivos de 20 a 22 horas). 
Ponemos fin a la visita cultural de este primer día.

Comenzamos el recorrido del segundo día, partiendo de nuevo de la Plaza Vázquez de Molina. En esta plaza podemos ver también: el Hospital de los Honrados Viejos del Salvador, una antigua institución benéfica y el Palacio del Marqués de Macera, con un imponente torre. No lejos de aquí se encuentra la Puerta de Santa Lucia, una de las entradas de la muralla y junto a la plaza del mismo nombre se accede a la "Redonda de miradores", desde donde disfrutamos de un bello paisaje de olivos y huertas, con la sierra de Cazorla como fondo.

En torno a esta zona se suceden calles y plazas señoriales presidiadas por palacios y conventos como el Palacio Vela de los Cobos en la plaza del Ayuntamiento, otra obra maestra de Andrés de Vandelvira. 
En la plaza de Santa Clara, se encuentra el Real Monasterio de Santa Clara, cuyo interior se articula en torno a dos claustros, uno mudéjar y otro renacentista. En la contigua plaza de San Pedro, es de resaltar la bella torre del Palacio de los Condes de Guadiana, actualmente reconvertido en un lujoso hotel y en las proximidades, nos encontramos con la peatonal calle Real, arteria principal de la ciudad.
Un alto en el camino para comer en Cantina La Estación (Cuesta Rodadera, 1), que destaca por su decoración ferroviaria. El Restaurante se encuentra ambientado en un vagón de lujo de un tren clásico, en donde el paisaje se va moviendo en pantallas de televisión que simulan las ventanillas laterales del tren. 
Destacar de lo que comimos: Arroz caldoso con chipirones y carabineros y un sabroso bacalao confitado con espárragos verdes, todo ello bien elaborado y con calidad. Totalmente recomendable, pero reservar, dado que el local es pequeño.
Terminada la comida, nos acercamos a otro de los monumentos emblemáticos de la ciudad, el Hospital de Santiago,  conocido como “El Escorial de Andalucía”se encuentra un poco separado del conjunto histórico pero vale la pena el paseo. Lo que más te sorprenderá será su grandiosa fachada que está enmarcada en la parte delantera por dos bellas torres recubiertas en su cúpula por cerámica vidriada de colores y en la parte trasera, por otras dos torres que delimitan la capilla situada fondo del patio central, en su interior es de destacar las pinturas al fresco del techo y el bello retablo de madera, sin olvidar la escalera de tipo imperial en un lateral del patio.

Caminamos de nuevo hacia el casco historico, para llegar hasta  la plaza Primero de Mayo o del Mercado, es donde se ubica la Iglesia de San Pablo, uno de los templos más antiguos de la ciudad, destacando  la hermosa puerta de los Carpinteros (de transición del románico al gótico) y de cuyo interior son de resaltar las rejerías que cierran alguna de sus capillas. (Este templo suele abrir a partir de las 7 de la tarde y la entrada es gratuita).
Además, en esta misma plaza merece la pena que observes la bella fachada del Conservatorio, antiguo Ayuntamiento de la ciudad, la cual se encuentra en una esquina de esta plaza. 
A unos escasos metros, en la Plaza del Carmen, visitamos el Convento de San Miguel y el Museo-oratorio de San Juan de la Cruz, lugar en donde muere y es enterrado cuando se encontraba de paso por la ciudad, pero inmediatamente se inicia una disputa entre Úbeda y Segovia por la posesión de sus restos. Un año después de su muerte trasladan sus restos clandestinamente a Segovia, donde reposan en el Convento de los padres carmelitas descalzos de Segovia.(Abre de martes a domingo de 5 a 7 de la tarde, los lunes permanece cerrado y la visita incluye también el interior de la Iglesia). En las proximidades del Convento se encuentra la Puerta del Losal, que formaba parte del  recinto amurallado de la ciudad

En esta zona en donde nos encontramos, recomiendo acercarse hasta Taberna Misa de 12 (Plaza Primero de Mayo), un local muy pequeño con mesas altas, con gran variedad de tapas,en donde tomamos un buen jamón ibérico.

El tercer día nos desplazamos desde Úbeda al pantano de El Tranco, en un recorrido de 72 kilómetros que nos llevo una hora y media, dado que una parte del camino se realiza por carretera de montaña, por la que debemos circular con precaución.

Lo primero que nos encontramos nada más llegar es la presa del pantano, uno de los más grandes de España, situado en pleno Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, tiene una superficie de 1500 hectáreas y se nutre básicamente de las aguas del Guadalquivir. 
Nos dirigimos al embarcadero para realizar un paseo de 60 minutos por un precio de 6 euros el viaje, en una embarcación movida únicamente por un sistema de paneles solares encargados de recoger la energía para funcionar sin contaminar y sin hacer apenas ruido. Se alternan dos rutas diferentes: la de Hornos de Segura y la de Bujaraiza, nosotros realizamos el recorrido por la primera de las rutas, que navega por el brazo izquierdo del pantano y que ofrece unas pintorescas vistas del pueblo de Hornos y de la montaña del Yelmo. El viaje transcurrió entre las amenas y detalladas explicaciones del Capitán, disfrutando de un bello paisaje, en cuyo entorno pudimos ver ciervos y varios cormoranes. Lo peor, es la poca agua (35 %) que tiene el pantano en estos momentos. Otra excusa para alargar la jornada en este ambiente natural es comer en el Restaurante de este Complejo de Ocio, con buenas vistas sobre el pantano o utilizar una tirolina con un recorrido de 140 metros, que te permite volar de forma paralela al embalse.

Dejamos el Pantano del Tranco, para dirigirnos a ver el pequeño pueblo de Hornos de Segura encaramado sobre un cerro y presidido por su castillo. Antes de llegar al pueblo, a mano derecha, recomiendo una parada en el Mirador Collado del Serval, desde donde se pueden contemplar impresionantes vistas del Yelmo, el pico más alto de la zona, junto a masas boscosas de pinares y el gran embalse del Tranco. Paseando por las estrechas callejuelas de Hornos, llegamos hasta al Ayuntamiento, a cuyo costado se encuentra el Mirador de la Gloria, al que se accede por un estrecho pasadizo, desde donde podemos observar unas buenas vistas de las aguas del embalse de El Tranco. 

Junto al Ayuntamiento, se encuentra la Iglesia de Nuestra Sra de la Asunción, con una torre campanario que destaca por las gárgolas de la cornisa. Como llega la hora de comer, dejamos la visita del Castillo para otra ocasión.  En el interior del mismo, se encuentra el “Cosmolarium”, un centro de interpretación de la astronomía dotado de una cúpula de 8 metros de diámetro.
Parada para comer en Restaurante Raisa. Un sitio tranquilo y familiar donde degustar la comida típica de la zona. Recomendar de lo que comimos: las chuletillas de cordero “segureño” a la brasa, aunque estaban tiernas, nada que ver con las chuletillas de “lechazo” castellanas, eso si el lomo de “orza”, espectacular.

Terminada la comida nos vamos en dirección a Segura de la Sierra, donde lo primero que veremos conforme nos vamos acercando, es su imponente castillo en lo alto de un cerro. De su recinto amurallado, se conservan varias puertas: Gónzar, Catena y Nueva, es por esta última a la que accedemos al pueblo. Pasando la Puerta Nueva de la que queda un torreón y el arco, dejamos a la derecha el Ayuntamiento y justo enfrente, se encuentra el mirador de Jorge Manrique con una estatua del poeta, desde donde podemos disfrutar de unas excelentes vistas del entorno de la villa. 
Siguiendo la calle, nos encontramos la Iglesia de Santa María del Collado, de origen románico, pero restaurada tras ser incendiada por las tropas de Napoleón. En el interior, destacar una imagen gótica en alabastro de la Virgen de la Peña y una talla de un Cristo yacente. Un poco más adelante veremos una monumental Fuente renacentista, que en su calle central luce el escudo bicefalo del emperador Carlos V, coronada en lo alto por unas gárgolas.

Comenzamos nuestro ascenso por las estrechas y empinadas calles de Segura de la Sierra, con una primera parada en la Casa de Jorge Manrique, donde vivió parte de su niñez y juventud. Se considera que el poeta nació en este municipio, aunque otros dicen que lo hizo en la población palentina de Paredes de Nava. Sea como fuera, el insigne escritor, uno de los clásicos de la literatura española, será recordado por su obra: “Coplas a la muerte de su padre”.

Siguiendo nuestro paseo por la parte alta, llegamos a la Plaza de Toros, una de las plazas más antiguas de España, que posee la particularidad de tener una forma rectangular, en donde faltan los muros de protección, lo que da lugar a que utilicen como gradas durante los festejos taurinos la falda del monte donde se asienta el castillo. Se encuentra situada en las faldas del castillo mudéjar de esta población y adosada a ella existen restos de la muralla junto a una torre defensiva.
Continuamos subiendo para llegar hasta el Castillo, que data de los siglos XIII y XV. La impresionante torre del homenaje es lo más destacado de todo el conjunto, desde donde tenemos unas vistas espectaculares del Parque Natural de Cazorla. Se encuentra bien conservado fruto de varias reformas y durante la visita se realiza la proyección de varios audiovisuales que explican de una manera bastante amena la historia del castillo. De su  interior, además de la citada torre del homenaje, resaltar: el patio de armas con un aljibe y la capilla del siglo XIII dedicada a Santa Ana. (La entrada cuesta 4 €)

Descendemos ahora hacia  la parte baja y junto a la calle de la Iglesia, sale una calle que nos conduce hasta los Baños Árabes, unos baños de época califal erigidos entre los siglos XI-XII y uno de los pocos que se conservan en la provincia de Jaén. Están compuestos de tres naves longitudinales: sala fría, templada y caliente. La Puerta de Catena, correspondiente a la antigua muralla se encuentra justo al lado de estos baños árabes. (La visita es gratuita).

Damos por terminada una movida, pero interesante jornada y ponemos rumbo a Úbeda, de la que nos separan 96 kilómetros y cerca de dos horas de trayecto.

En este cuarto dia, nos desplazamos desde Ubeda hasta Baeza, solo separadas por ocho kilometros. Ciudad catedralicia, universitaria, palaciega y conventual, se encuentra situada en una atalaya que domina la comarca de las Lomas. Mi recomendación es que aparques en los alrededores de la muralla, dado que en esta zona suele haber sitio libre y además es gratuito.

Comenzamos nuestro paseo en la Plaza del Pópulo, rodeada de un bello conjunto monumental de gran valor artístico,  presidida en el centro por la Fuente de los Leones, de una cierta similitud a la de la Alhambra de Granada un conjunto escultórico formado por dos leones y dos caballos encontrados en el yacimiento Ibero-romano de Cástulo (Linares).

Entre los monumentos que podemos admirar en esta plaza, se encuentran: Las Antiguas Carnicerías, edificio enclavado originariamente extramuros, fue desmontando piedra a piedra y reubicado en los años sesenta en esta plaza (es actual sede de los Juzgados). Su fachada se encuentra presidida por un enorme escudo de Carlos V.
La Casa del Populo, bello edificio plateresco, actual Oficina de Turismo y el Arco de Villalar, adosado a ella, construido para conmemorar la victoria de las tropas de Carlos V, en el año 1521 contra los Comuneros de Castilla en las campas vallisoletanas de Villalar; junto al arco, se encuentra la Puerta de Jaén, una de las que formaban el recinto amurallado de la ciudad. Aunque no son monumentos visitables, merece la pena que te detengas ante sus hermosas fachadas.
Las escaleras que salen de la Plaza nos conducen a la calle Romanones, en donde se encuentra  la Capilla del Cristo del Cambron y que nos lleva hasta hasta uno de los edificios mas significativos de la ciudad, la Antigua Universidad. Construida en el siglo XVI, acogio en su dia una de la mejores universidades de España, pasando posteriormente a ser un Instituto de Enseñanza Media, donde Antonio Machado fue profesor de gramática francesa,  conservando en perfecto estado el aula donde impartia las clases, decorada con el mobiliario de la época. Uno de sus versos dedicados a Baeza son: « ¡Campo de Baeza, soñaré contigo cuando no te vea!»

En la esquina de la Universidad se encuentra la Plaza de Santa Cruz, en ella podemos ver el Palacio de Jabalquinto, una de las imágenes más representativas de la ciudad. Actual sede de la Universidad Internacional de Andalucía, merece la pena que observes con detenimiento la decoración de su esplendida fachada, que nos recordara a la Casa de las Cochas de Salamanca. En su interior, presta atención al patio renacentista y a su majestuosa escalera barroca.
En la misla plaza, contrasta la sencillez de la Iglesia románica de la Santa Cruz, justo enfrente del Palacio, se caracteriza porque es una de las pocas de estilo románico que se ha conservado en perfecto estado hasta nuestros días,  datada a finales del siglo XIII.
 
Un alto en el camino y parada para comer en Taberna Casa Andres, un restaurante situado en el Paseo de las murallas Nº 8 y desde cuya terraza puedes disfrutar de unas espectaculares vistas a la sierra Magica y al "mar de olivos". Nos gusto el bacalao de la casa y el pulpo a la brasa, acompañado con “ajo atao”: una crema típica de la zona, elaborada con patatas cocidas, ajo, sal, huevo y emulsionada con aceite de oliva virgen extra. Local con una buena relación calidad/ precio, totalmente recomendable.
Continuamos nuestro recorrido después de comer caminando hasta la Plaza de Santa María, la cual alberga una gran fuente de piedra, junto a la que se encuentra el Seminario San Felipe Neri, con una sencilla fachada sin apenas decoración y en donde llama la atención los numerosos “vítores” que los estudiantes escribían sobre los sillares con sangre de toro al terminar sus estudios y que bien podían ser los “grafitis” de nuestra época. Actualmente, es la sede de la Universidad Internacional de Andalucia.
Pero la verdadera joya de la plaza es la Catedral de la Natividad, construida sobre una antigua mezquita y cuya mezcla de estilos evidencia las diferentes etapas de construcción que ha tenido, aunque predomina el renacentista. 
De su interior, muy cerca de la entrada al campanario nos encontramos una pequeña capilla que contiene una maravillosa Custodia Procesional, una de las mas destacadas de España, realizada casi en su totalidad en plata, obra del orfebre Gaspar Núñez  Castro en 1700. No dejes de detenerte ante el púlpito, realizado en hierro forjado y policromado.
Si dispones de fuerzas para subir a lo alto de la torre por una sinuosa escalera de caracol de 170 escalones, disfrutaras de una buena panorámica de la ciudad y si quieres convertir esta subida en toda una experiencia, haz que coincida con el toque de las campanas. (Abierto de lunes a viernes de 10 a 14 horas y de 16 a 18 horas y sábados y domingos de 10 a 17 horas, coste 4 euros).
 
Llega la hora de descansar y el hotel elegido es el Palacio de los Salcedo, un hotel con mucho encanto, ubicado en un edifico gótico-renacentista que data del siglo XVI. Ubicado en la peatonal y comercial calle San Pablo, destaca por la belleza de su fachada y patio.
La mañana de este quinto día lo vamos a dedicar a conocer el mundo del aceite, acercandonos a visitar la Almazara Picualia, situada a las afueras de Bailen, en la carretera Cadiz-Madrid, salida 299. Durante la interesante visita que realizamos a esta moderna almazara, nos explicaron el proceso de elaboracion del aceite, desde la recoleccion de la aceituna, su transformacion y posterior envasado. Tras la visita, efectuamos una cata comentada de aceites, que nos permitio conocer sus propiedades olfativas y gustativas.¡realmente interesante¡
Esta almazara ha sido reconocida por AEMO en 2016 como la mejor de España y disponen de una gran variedad de oferta oleoturística, con diferentes alternativas, como la visita guiada a su almazara (5 €/persona), cata de aceites (16 €/persona) y comida (37 €/persona). Para cualquiera de estas opciones, contactar con Natalia en 649558503.

Ponemos fin a esta interesante ruta e iniciamos viaje de vuelta a Valladolid.

Otras sugerencias y curiosidades

* En el barrio alfarero de Ubeda se encuentra el Museo de Alfarería "Paco Tito" (Calle Valencia 22), uno de los alfareros más reconocidos a nivel nacional. En sus instalaciones puedes encontrar desde la alfarería más antigua y tradicional hasta la más moderna, te explicaran todo el proceso de fabricación de su cerámica y el origen de los diseños de las piezas que tienen en su museo. Como curiosidad entre sus trabajos sobresalen los realizados para la película “Alatriste” y para la serie de Televisión Española “Águila Roja”, piezas de ceramica, en donde predominan el color verde vidriado.
Nosotros visitamos el local que tienen en la Plaza del Ayuntamiento 12, en donde pudimos charlar con Paco Tito, que muy amablemente nos explico alguna de las curiosas piezas que fabrica, como el "chupacharcos" o la "paridera" para mujeres, una de las piezas recuperadas por este alfarero y que eran utilizadas hasta principios del siglo XX para auxiliar a la mujer en el parto.
* Para conocer mejor Úbeda y Baeza es aconsejable realizar una visita guiada con una de las numerosas agencias dedicadas a ello. Mi recomendación, por ser la más completa y la de mejor precio, es “Atlante” (953 793422). Con visitas a las 11 y 17 h, de 2,5 horas de duración y un coste si realizas la venta anticipada de 17,9 euros.

* “Irse por los cerros de Úbeda”, es una expresión muy utilizada que significa cambiar de tema sin venir a cuento o evitar responder una pregunta hablando sobre otra cosa no relacionada. Parece que el origen de esta expresión viene de un hecho histórico: en el año 1233 hubo un importante enfrentamiento en Úbeda entre cristianos y almohades, justo antes de que comenzara el combate, uno de los altos mandos del rey Fernando III el Santo, desapareció poco antes de comenzar el combate y se presentó en la ciudad una vez que había sido reconquistada y al preguntarle el rey donde había estado, contestó que se había perdido “por esos cerros de Úbeda”. Según cuenta la leyenda hay dos versiones del motivo de la pérdida, uno que había conocido en el río a una hermosa joven árabe bañándose y que pasó con ella el día y otro, que estaba temeroso y no quería enfrentarse a la cruenta batalla.

* El cantante Sabina nació en Úbeda y en la Taberna “Calle Melancolía (Calle Real 57), puedes encontrar un templo temático del artista, un rincón con mucho encanto, un sitio curioso en donde tomar una cerveza y disfrutar un rato con la música de Sabina y todos los recuerdos que allí tienen colgados.

* Si dispones de mas tiempo en Ubeda, te sugiero la visita de la Casa de las Torres, en la actualidad sede de la Escuela de Arte, posee una fachada de estilo plateresco que te recuerda a la Casa de las Conchas de Salamanca ya que al igual que ésta, tiene una decoración a modo de conchas, ya que su fundador pertenecía a la orden de Santiago.

* La Iglesia de San Nicolás de Bari, cerca del mercado  de Abastos y alejado del resto de monumentos de la ciudad, es una visita interesante si dispones de mas tiempo en Ubeda. En su interior destaca la capilla del Deán Ortega con una portada plateresca y una bella reja de forja policromada, además es interesante el grupo escultórico de la Santa Cena, situado en la Capilla de los Córcoles,que procesiona en la Semana Santa de Ubeda.
 
* La provincia de Jaén es la región que más aceite de oliva produce, no solo en España, sino también en el mundo, por lo que es considerada la “Capital Mundial del Aceite de Oliva”, que representa un 25% de la superficie española del olivar y un 42% de la andaluza. Sus 60 millones de olivos, la convierten en un verdadero “mar de olivos”. La variedad más abundante en la provincia y en el mundo es la Picual, que destaca por su sabor afrutado, con notas amargas y picantes, posee un alto contenido en polifenoles y antioxidantes naturales, que aparte de proporcionarnos beneficios saludables, protegen al aceite de su oxidación y hacen que se conserve mejor durante más tiempo. Así mismo, tiene un alto contenido en ácido oleico, esto hace que sea más resistente a las altas temperaturas y que sea el más recomendable para las frituras. Pero no es esta la única variedad, ya que también podemos encontrar: Cornicabra (aceites con poco amargor, algo de picor), Hojiblanca (aceite ligero y suave, sin prácticamente nada de amargor ni picor) y Arbequina (aceites con saborores dulces y delicados).
 
* Otra almazara de interés, situada en las proximidades de Úbeda es el Cortijo “SPIRITU SANTO”, una empresa familiar, con larga tradición en el cultivo del olivo. Es recomendable realizar la visita guiada a la almazara, enclavada en la propia finca y el olivar, lo que te permite observar de cerca los olivos y sus técnicas de cultivo. La visita transcurre entre amenas explicaciones de la guía, lo que te permite conocer todo el proceso desde que entra la aceituna en la almazara hasta que llega el aceite a la bodega, finalizando con una degustación comentada de sus aceites, apreciando las sensaciones olfativas, gustativas y nasales que se experimentan al probar un aceite de oliva virgen extra. (Duración: 2 horas, 17,90 €/persona).

José María Vicente

De Brujas a Castrojeriz


Salimos de Valladolid en dirección a Castrojeriz (96 Km), población burgalesa que durante los siglos XV y XVI fue un gran exportador de lana merina castellana hacia los mercados del norte europeo, especialmente a los Países Bajos, siendo Brujas donde se concentro el mayor volumen, situación esta que se aprovecho para traer a Castilla productos manufacturados, como los hermosos tapices que más tarde podremos admirar en la iglesia de San Juan.

Diez kilómetros antes de llegar a nuestro destino, nos detenemos en Los Balbases, pequeña localidad burgalesa que aún conserva el aire señorial que le dio haber sido residencia de personajes ilustres de la corte y cuya vida actual se articula sobre dos grandes barrios, dominados en su atalaya por sus respectivas iglesias. Paseando por sus tranquilas calles, llegamos a la iglesia de San Millán, del siglo XIII, localizada en un cerro, sobre el barrio del mismo nombre y desde donde podemos disfrutar de unas inmejorables vistas del pueblo. De sus exteriores, resaltar la portada con seis arquivoltas que data del siglo XV. Del interior del templo, destacar el bello artesonado gótico-mudéjar del coro y el Retablo Mayor, donde vale la pena detenerte antes las pinturas de Alonso Sedano del siglo XVI, que versan sobre la vida del Santo que da nombre a la iglesia. 
Nos dirigimos ahora hacia el barrio San Esteban, con objeto de visitar la iglesia de San Esteban, imponente construcción gótica digna de un templo catedralicio, a la que se accede por una gran escalinata, en donde llama la atención la torre almenada, que le da aspecto de fortaleza defensiva. De su interior, destacar el retablo mayor, con doce bellas tablas hispano flamencas del siglo XV, atribuidas al llamado Maestro de los Balbases, que detallan la vida y el traslado de los restos mortales del Santo. También en el interior, se encuentra un Museo, de donde quiero destacar una cruz procesional con escenas de la Pasión y una bella talla románica de la Virgen de las Nieves. (Los domingos suele estar abierta de 12 a 14 horas, en otros horarios y días, contactar con Javier en 618409351).

Antes de abandonar el pueblo, si dispones de tiempo, puedes  pasarte por el Museo Etnológico, localizado en un antiguo lagar comunitario, donde se guardan aperos de labranza, herramientas y otros útiles, que nos permitirá conocer de manera didáctica el pasado de este pueblo castellano.

Terminada esta interesante visita, ponemos rumbo a la localidad de Castrojeriz de donde nos separan 13 Km. 

Comenzamos el recorrido por esta monumental y alargada villa, caminando por la calle Real, la ruta urbana mas larga del camino de Santiago, con cerca de 2 kilómetros de longitud, en donde nos cruzamos con numerosos peregrinos. Nuestra primera parada es para visitar la Colegiata de Santa María del Manzano, fundada en el siglo XIII, de cuyos exteriores destaca el impresionante y bello rosetón gótico de la portada principal. A ambos lados de la portada se encuentran dos esculturas en piedra de la misma época.
En su interior quiero resaltar algunos puntos en donde recomiendo detenerte: El Retablo Mayor, de estilo barroco que se encuentra presidido por una bella pintura de la Anunciación de la Virgen, obra maestra de Rafael Mengs, pintor de cámara de Carlos III. La nave central tiene una bella cubierta gótica.
Otro punto de interés son la sillería, el facistol y el órgano que presiden el coro, con el rosetón como fondo, cerrado por una reja renacentista ¡una autentica maravilla¡
Digna de mención es la imagen de Nuestra Señora del Manzano, que preside una capilla lateral situada en el lado del evangelio (a la izquierda), se trata de una hermosa talla en piedra policromada que data del siglo XIII. 
Esta milagrosa imagen aparece citada en las "cantigas" de Alfonso X el Sabio. 

También en el interior del templo podemos ver un Museo de Arte Sacro, con una interesante colección de ornamentos religiosos, cantorales y piezas de orfebrería, como esta hermosa custodia. 
Entre las numerosas obras expuestas en el  Museo, me llamo la atención la bella pintura de la Virgen de las Cerezas, que podemos ver en el trascoro de la iglesia y un simpático Niño Jesús en brazos de la Virgen, mientras le impone la casulla a San Idelfonso, realizado por Diego de Siloé.
Una de las curiosidades que puedes ver en una Sacristía es una caja fuerte con un curioso mecanismo de doble seguridad que requería la presencia de varias personas para su apertura, ya que contaba con 10 cerraduras.

Desde los exteriores de la iglesia, divisamos en lo alto de una colina la silueta del Castillo. Construido por los romanos, tuvo numerosas reformas como la ampliación de sus muros por los visigodos, se encuentra mayormente en ruinas tras los daños causado por el terremoto de Lisboa de 1755. Un curioso hecho histórico ocurrió entre sus paredes: La 
Infanta de Castilla y Reina consorte de Aragón, se refugio en tierras castellanas  a la muerte de su marido, siendo capturada y decapitada por orden de su sobrino Pedro I "El Cruel" cuando se encontraba apresada en el castillo. Su sepulcro y pila bautismal le podemos ver en la Colegiata Santa María del Manzano.
 

Siguiendo nuestro recorrido por la calle Real, llegamos a la Iglesia de Santo Domingo. Se trata de una edificación gótica de cuyos exteriores destaca  la torre campanario y la bella portada plateresca del siglo XVI. Como curiosidad, en la pared situada junto a esta ultima puerta se muestra dos calaveras con sus tibias cruzadas, se trata de un antiguo osario y una leyenda que dice: " O Mors - O Aeternitas" (¡ O muerte - O Eternidad ). 


En el interior del templo, resaltar el retablo mayor, presidido por una talla de Santo Domingo de Guzman y las bóvedas estrelladas que cubren el ábside y el primer tramo de la iglesia, que son las únicas góticas originales. 


Otra curiosidad que debes observar en el interior son las  columnas y arcos ligeramente desviados hacia la derecha por el terremoto de Lisboa de 1755, que se puede apreciar claramente nada mas traspasar la puerta de entrada.

En su interior, se encuentra un Centro de interpretación del Camino de Santiago "Lacobeus", que repasa la historia del Camino de Santiago, te permite conocer cuáles eran los motivos que movían a los peregrinos a hacer esta ruta, cuáles eran las enfermedades a las que se enfrentaban  o cuáles son las leyendas surgidas con el paso de los tiempos. También en su interior se localiza la Oficina de Turismo, donde quiero resaltar la profesionalidad y las amenas explicaciones de Beatriz durante la visita guiada a la iglesia. ( En nuestra visita, que íbamos con nuños , les entrego un diploma sellado del Camino de Santiago).


Llegada la hora de comer, paramos en "El Mesón de Castrojeriz" (C/ Cordón 1). En este mesón tradicional castellano, comimos un interesante y variado menú casero. Recomiendo probar  fuera del menú, la morcilla, la cecina y las sopas de ajo, elaboradas con ajos de Castrojeriz.

Terminada la comida, caminando por la calle Real, encontramos la Plaza de los Fueros, con una escultura dedicada al fuero de la Villa, uno de los primeros del reino de Castilla. A muy poca distancia, se sitúa la Plaza Mayor, que posee una curiosa disposición alargada formada por construcciones de diferentes épocas, algunas de ellas porticadas. 

A poca distancia de la Plaza y al final de la calle Real, se sitúa la Iglesia de San Juan, un templo de proporciones catedralicias, cuyos orígenes datan del siglo XIV, quedando de dicha época el claustro y la torre, siendo del siglo XVI el resto de la iglesia, en donde resaltaría el ábside poligonal.
Junto a la torre, se encuentra la puerta de entrada, encima de la cual podemos ver un bello rosetón con estrella de cinco puntas. 

Del interior de este templo, son de destacar la singular colección de tapices flamencos sobre cartones, dedicados a las “artes liberales”, tejidos en Brujas en el siglo XVII por un discípulo de Pedro Pablo Rubens.
En el año 1980, fueron robados los tapices por Erik “El Belga” y su banda, siendo recuperados y devueltos a la iglesia meses después, salvo un trozo, que había sido cortado del tapiz que compendia todas las artes liberales. Un ladrón de arte sacro que acostumbraba a “trocear” las piezas para facilitar su venta. De los siete tapices que forman la colección, faltan los dedicados a la geometría y la retorica, aunque dichas artes las podemos ver representadas en el valioso tapiz de la “Apoteosis de la Artes”. De este ultimo tapiz, se recupero en 2022 el fragmento de 55*60 cm. que faltaba en la esquina inferior izquierda, que representa un angelito.
De las pinturas flamencas que podemos admirar en este templo, es de resaltar el retablo de la Capilla de los Gallo, formado por diez tablas de una singular belleza, que reflejan escenas de una gran expresividad. 
En el presbiterio, resaltar el retablo de Pedro Sierra, que data del siglo XVIII. 

Por el lado de la Epístola se accede al claustro románico del siglo XIII, que conserva tres de sus galerías, en donde podemos ver varios enterramientos de ricos mercaderes de la lana,  Todo el embellecido por un artesonado mudéjar, del siglo XVI.
Antes de abandonar Castrojeriz, dos rincones situados a las afueras de la localidad, que recomiendo visitar : El Convento de Santa Clara. Se trata de un cenobio de monjas clarisas fundado por Alfonso X "El Sabio" en 1264, con una iglesia gótica presidida por una hermosa talla de la Inmaculada del siglo XVIII y un claustro neoclásico. (Las monjitas clarisas que aquí habitan, se dedican a la lavandería industrial y a elaborar repostería, de la que probamos unas ricas pastas almendradas). 

Para finalizar, nos desplazamos en coche dos kilómetros hasta llegar al Convento de San Antón, uno de los hospitales de peregrinos mas famosos de su época. Las ruinas de este convento, poseen un encanto especial, al encontrase situadas en medio de una estrecha carretera, coronada por los antiguos arcos ojivales que formaban parte del recinto conventual. Entre sus ruinas, llama la atención la moderna escultura en hierro del Cristo de la Escoria.
 

Entre las evocadoras ruinas góticas, destaca su bello rosetón lleno de "Taus" (decimonovena letra del alfabeto griego), símbolo distintivo de 
 la Orden Antoniana a la que perteneció el  antiguo convento levantado en el siglo XIV (Los miembros de la orden llevaban un habito negro con la letra "tau" de color azul en el pecho). Esta Orden Hospitalaria francesa desapareció en 1791 y dicho  símbolo fue adoptado también por la Orden de los Franciscanos.


La fama del convento y la de sus monjes se extendió por toda Europa de la mano de los peregrinos enfermos, que eran curados del temible “fuego de San Antón” o también llamado "ergotismo", producido por el cornezuelo, un hongo que contaminaba el pan de centeno. Actualmente, funciona un pequeño Albergue de Peregrinos, que cuenta con una habitación de 12 literas y donde no tienen luz, ni agua caliente.

En el camino de vuelta a Valladolid, realizamos una parada en Pampliega, pequeño pueblo burgalés, atravesado por el río Arlanzón, en donde murió destronado el rey Wamba. Paseando por sus estrechas calles, llegamos a la monumental Iglesia de San Pedro Cátedra, que preside el pueblo en lo más alto de la colina en donde esta construida. De sus exteriores destacar la torre del siglo XVIII y la bella portada, atribuida a de Gil de Ontañón del siglo XVI. De su interior, resaltar el magnífico Retablo mayor, obra de Domingo de Amberes, presidido por San Pedro en catedra y el púlpito en piedra de Martín de Ochoa del siglo XVI. De las tres puertas que tenía el recinto amurallado, solo queda en pie la Puerta de Presencio.
Vuelta para Valladolid y fin a esta interesante ruta.

Otras sugerencias y curiosidades.

* Entre las localidades de Villavieja y Pampliega, se encuentra el Encinar de Torrepadierne, un espacio natural con un bosque lleno de encinas de más de 500 años donde emerge en solitario un torreon almenado.

* Castrojeriz ha pasado a formar parte desde el 1 de Enero de 2023 de la lista de los Pueblos mas Bonitos de España.


*  Hay en Castrojeriz algunas muestras de arquitectura civil, como la Casa del Cordón.  (Convertida hoy dia en restaurante). La Casa de Gutierrez Barona, edificada a finales del siglo XVI, de cuyo edificio solo conseva la fachada principal. (Actualmente es una residencia de ancianos).

* Las Artes liberales es la expresión de un concepto medieval heredado de la antigüedad clásica, que hace referencia a las artes, preceptos o reglas practicadas por hombres libres, en oposición a las artes serviles (oficios mecánicos) propias de los siervos o esclavos. Se dividen en dos grandes grupos: “Cuadriviun”, la rama de matemáticas (Aritmética, Geometría, Astronomía y Música) y “Triviun”, la rama del lenguaje (Gramática, Retorica y Filosofía).
* Erik “El Belga”, ha sido uno de los más prolíficos ladrones europeos de arte del siglo XX, al que se le atribuye el robo de los tapices de Castrojeriz. Tuvo una gran actividad en la zona de Castilla y León, con importantes robos en Paredes de Nava, Fromista o Astudillo.

Jose Maria Vicente





Comercios con solera en Sevilla


Dedicaremos esta ruta a conocer el comercio tradicional sevillano, tiendas con solera que conservan en la mayoría de los casos su decorado original, en donde el trabajo y adaptación a los tiempos, han sido alguna de las claves para la supervivencia de este centenario comercio. No querrás irte de Sevilla sin haber visitado alguno de estos locales.

Comenzamos nuestro recorrido por la capital sevillana, caminando por la peatonal Calle Sierpes, donde podemos encontrar alguna de estas tiendas centenarias, que han sabido convivir con las grandes franquicias que nos encontramos a su alrededor.

Confitería La Campana. (C/ Sierpes, 1-3).
Maestros pasteleros desde 1885, es el lugar más emblemático de Sevilla para tomar unos pasteles artesanos. En su interior, quiero destacar las yeserías policromadas del techo, los antiguos mostradores de madera y una bonita báscula. De la excelente repostería que elaboran, recomendar: los tocinillos de cielo, las yemas y el primor de hojaldre, además si tu visita coincide en Semana Santa, no dejes de probar sus ricas torrijas. No tiene precios baratos, pero la calidad del producto, junto a la solera del local, merecen una visita.
Papelería Ferrer. (C/ Sierpes, 5).
En funcionamiento desde 1856, es la papelería más antigua de España y la tercera de Europa. Entrar a su interior evoca un pasado lejano, donde puedes encontrar objetos curiosos, junto a otros productos a los que han ido evolucionando con el paso del tiempo. Resaltar la gran belleza del techo, los mostradores de la época y el suelo hidráulico original.
El Cronometro. (C/ Sierpes, 19).
Establecimiento fácilmente reconocible por el enorme panel de madera de su fachada, en donde se encuentran situados seis grandes relojes analógicos que marcan la misma hora, los cuales fueron colocados como reclamo con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, siendo en la actualidad lo único que conservan  de sus orígenes, que datan de 1901.
Foronda. (C/ Sierpes, 33).
Desde 1923 se dedican a la confección de mantones y mantillas de seda natural bordados a mano, siguiendo los patrones originales. La variedad de productos que podemos encontrar en el escaparate de este local, desde mantones, abanicos o castañuelas, te anima a detenerte. Si ya quieres animarte a pasar al interior, podrás admirar unas magnificas lámparas de Swaroski, junto al mobiliario de la época, digno de cualquier museo.
Sombrerería Maquedano. (C/ Sierpes, 40).
Se trata de un pequeño local de dos plantas, en funcionamiento desde 1896, que ya va por cinco generaciones al frente del negocio. Cuando pasas al interior de la tienda, te llamara la atención la original escalera de caracol y la ausencia de mostrador, solo hay espacio para un espejo y las estanterías en donde se apilan centenares de cajas de sombreros.
Por si te ha sabido a poco, puedes continuar visitando otras tiendas significativas del comercio sevillano centenario, no lejos de la calle Sierpes.

Cerería El Salvador. (C/Álvarez Quintero, 6).
Establecimiento fundado en 1845, comenzó su andadura en la Plaza del Salvador, frente a la iglesia del mismo nombre, para pasar recientemente, a su actual ubicación. Tienda especializada en la fabricación artesanal de velas, cirios e incienso, se ha convertido en proveedora de las hermandades de Semana Santa de Andalucía y otras regiones de España.  Las paredes y estanterías del local las podemos ver repletas de imágenes y artículos religiosos.

Joyería Reyes. (C/ Álvarez Quintero 14).
Fundada en 1890, es la joyería decana de la capital sevillana. De su taller, salieron las famosas “mariquillas”, cinco flores de color verde,  que podemos admirar sobre el manto la Virgen Macarena, junto a  la corona de oro que se encuentra en el Museo de la Iglesia, regalos del famoso torero Joselito "El Gallo".
Cordonería Alba. (C/ Francos, 38).
Establecimiento fundado en 1904, tienen como actividad principal la fabricación de cordones, que realizan de manera manual. De su interior, nos llamo la atención una maquina centenaria, que utilizan para trenzar los cordones de manera artesanal.
Antigua Casa Rodríguez. (C/ Alcaicería, 10).
Tienda especializada desde 1816, en la fabricación de capirotes para los nazarenos o penitentes que desfilan en la Semana Santa sevillana. Además de los citados capirotes, que fabrican en diferentes alturas según para la Hermandad a la que van destinados, puedes encontrar túnicas u otros objetos religiosos relacionados con la Semana Santa: pasamanería decorativa, flecos o borlas para los palios, hechas a mano. Nos llamo la atención una pequeña maquina con la que confeccionan pelucas para imágenes o Vírgenes.

Bar el Rinconcillo. (C/ Gerona 40).
Se trata del bar mas antiguo de Sevilla, que lleva en pie desde 1670, conservando la ornamentación original, después de mas de 300 años, como su mostrador de caoba o sus estanterías labradas repletas de botellas. Disfrutaras tomando una deliciosa tapa (recomiendo probar la " pavía de bacalao"), acompañado de un vino, sentado en una de las mesas de mármol con sillas de madera y enea.

Espero que esta ruta haya sido de vuestro interés e utilidad.

Jose Maria Vicente






Castillos en tierra de pinares


Salimos de Valladolid en dirección a la villa segoviana de Coca (60 Km), situada en el límite sur de la provincia de vallisoletana y enclavada en la denominada “zona de pinares”, así llamada por encontrarse salpicada por grandes manchas verdes de los pinares castellanos.

Coca, nuestro primer destino, presenta uno de los asentamientos más antiguos de España, por donde pasaron vacceos, romanos (aquí nacerá en el año 347, Teodosio I “El Grande”, uno de los tres emperadores romanos de procedencia hispánica), para terminar con los visigodos.

La primera parada es para visitar el majestuoso Castillo de de los Fonseca, obra cumbre de la arquitectura militar mudéjar. Esta impresionante mole de ladrillo, que se encuentra protegida por un foso que supera la veintena de metros de profundidad, se comenzó a construir a finales del siglo XV, terminándose a principios del XVI. Con un exterior espectacular, el acceso a su interior está en función de la forma física del visitante, al contar con altos y numerosos escalones en alguno de sus accesos. Las dependencias interiores del castillo no poseen nada destacable, salvo la visita de la torre del homenaje, a la que se sube por una escalera de caracol, que si no recuerdo mal, tiene 80 escalones y que permite el acceso a las distintas estancias interiores, comenzando por una capilla en la planta inferior, con dos interesantes tallas románica y gótica de la Virgen con el Niño; desde lo alto de la torre, a unos 25 metros de altura desde el patio de Armas, se disfruta de unas magníficas vistas del casco urbano de Coca, en el que destaca la iglesia de Santa María la Mayor y la Torre de san Nicolás, además de las poblaciones colindantes. 
Puedes acceder al interior del recinto amurallado sin pagar la entrada, pero si dispones de tiempo merece la pena hacer la visita guiada, solo por subir a la torre vale la pena. Dentro del castillo funciona una Escuela de Capacitación Agraria. A tener en cuenta si se va con niños pequeños: estar siempre pendientes y no relajarse, dado que hay algunos puntos peligrosos para ellos, tanto en el interior, como en el entorno del castillo. (Visitas: de lunes a viernes de 10.30 a 13.00 h y de 16.30 a 18.00 h. Sábados, Domingos y  festivos de 11.00  a 13.00 h y de 16.00  a 18.00 h. Coste 2,70 €).
En las inmediaciones del Castillo, se encuentran las murallas medievales, que aunque algo deterioradas, dan prueba del esplendor y grandiosidad que tuvieron en su época. Durante el recorrido es de interés detenerse ante la Puerta de la Villa o Puerta de Segovia, una de las cuatro que tenía originalmente el recinto amurallado.En este entorno, encontramos las esculturas de dos Verracos Prerromanos, figuras zoomorfas realizadas en granito, que eran uno de los elementos más reconocibles de la tribu de los vettones. Sobre estas esculturas, hay varias teorías de su significado: por un lado se cree que delimitaban terrenos dedicados a la ganadería; por otro, un significado religioso, concretamente el culto a los muertos o ritos funerarios. (Son similares a los conocidos “Toros de Guisando”, en la provincia de Ávila).
Llegando a la plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento, nos encontramos con la iglesia de Santa María la Mayor, asentada sobre los cimientos de una iglesia románica del siglo XII, se encuentra realizada en ladrillo con piedra caliza, que data del siglo XVI. Los exteriores son de una gran sobriedad, con una torre de mampostería y ladrillo. En su interior, lo más digno de destacar son los sepulcros renacentistas de la familia Fonseca, construidos en mármol de Carrara, realizados por Doménico Fancelli y su discípulo español Bartolomé Ordóñez, que también realizaron el monumento funerario de los Reyes Católicos en la Capilla Real de Granada.
Antes de abandonar el pueblo, recomiendo pasarte por el único resto visible de la desaparecida iglesia románica de San Nicolás para contemplar la torre. Si te animas a subir, por el interior tiene una estructura metálica con más de cien escalones, que te permite acceder a la parte más alta de la torre, desde donde se tienen unas inmejorables vistas.

Salimos de Coca y ponemos rumbo a la localidad segoviana de Villaverde de Iscar, lugar en donde paramos a comer: Asador “Los Chicos”. Como entrantes para compartir, recomendar: la sepia a la plancha y el revuelto de morcilla, pasas y piñones, para continuar con  un magnifico lechazo preparado en horno de leña. A mejorar, el tiempo de espera desde la toma de la comanda, a la llegada de los platos y las cantidades, que son algo justas.

Terminada la comida, ponemos rumbo a Iscar, situada en el extremo sureste de provincia de Valladolid, en el límite con Segovia. Nuestra primera parada es para visitar el Castillo, que se encuentra situado en una pequeña montaña de la localidad y que permite contemplar la extensa comarca de tierra de campos. Hasta hace poco tiempo este castillo, que data del año 939, se encontraba en estado ruinoso, pero no hace mucho ha sido restaurado, siendo visitable en la actualidad la torre del homenaje. La torre, tiene planta cuadrada, está formada por cinco pisos y en el centro, una gran columna de piedra, que sirve para reforzar la bóveda de sillería. Lo más interesante de la visita es la terraza que hay en la quinta planta, ya que desde aquí se pueden contemplar unas vistas increíbles de la comarca de tierra de campos. (Recinto monumental abierto y gratuito: sábados de 12 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y Festivos de 12 a 15 h. Visitas guiadas y acceso a la Torre del Homenaje: Sábados a las 12 h y a las 17 h Domingos y Festivos a las 12 h). En  el interior del Castillo, se encuentra la Fábrica de cerveza “La Loca Juana”, que dispone de dos variedades de cerveza artesana: “La loca pelirroja” ( tostada) y “La rubia loca” ( rubia). Es posible visitarla de manera conjunta con el  Castillo, aunque nosotros no pudimos hacer al no haber concertado la visita con la cervecera.
Nos dirigimos a visitar el Museo de Mariemma, dedicado a la genial bailarina y coreógrafa nacida en esta localidad. En su interior, pudimos contemplar el legado de la artista, con multitud de trajes, castañuelas, premios y objetos personales. Como curiosidad, dentro del recinto, podemos ver una exposición de “Muñecas Nancy”, con los trajes típicos regionales de toda España. Visita interesante y recomendable. (La entrada cuesta 3'60 €. Horarios: Miércoles de 17 a 20 h. Jueves y viernes de 10 a 14 h y de 17 a 20 h. Sábado de 11 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y festivos de 11 a 15 h).

Antes de abandonar Iscar, no dejes de pasarte por Dulces Vela (C/ Poniente 10), para probar las rosquillas “Ciegas”, que aunque se pueden adquirir en otros puntos de la región, recomiendo las que elaboran en este centenario obrador artesano. Deben su nombre a su forma y a la ausencia del agujero que comúnmente tiene una rosquilla, posee una textura suave y muy esponjosa, que parece deshacerse en la boca. (Caja de 12 unidades cuesta 4.60 €).
En el camino de vuelta, nos detenemos en la localidad vallisoletana de Portillo, lugar en donde se encuentra, situado en lo alto de un cerro, el último de los castillos que veremos en esta ruta. El Castillo de Portillo o de los Condes de Benavente, data de los siglos XIV-XV y actualmente pertenece a la Universidad de Valladolid a la que se lo cedió en su día el médico e investigador, Pio Del Río Hortega, natural de Portillo. Dada la hora a la que llegamos, solo pudimos recorrer sus exteriores, pero dejo al final una breve reseña de una visita que hicimos recientemente.

Antes de dejar Portillo, una visita al Bar-Restaurante “Alboroque”, un curioso local situado en una antigua iglesia desacralizada en la que no falta detalle, donde paramos a tomar una cerveza.

Camino de vuelta a Valladolid y fin de esta interesante ruta.

Otras sugerencias y curiosidades.
 
* Llama la atención en la muralla exterior del Castillo de Coca las innumerables "mirillas en forma de cruz", que según nos comentaron, estaban construidas con esta extraña forma para poder disparar mejor desde el interior, lo que da prueba del carácter defensivo del recinto.
* Breve reseña de la visita que realizamos recientemente al interior del Castillo de Portillo: La Torre del Homenaje, que con una altura de 28 metros y una escalera de caracol de 110 peldaños, te permite con un poco de esfuerzo subir a lo alto, desde donde se tienen unas espectaculares vistas de la tierra de pinares. (En la primera planta de la torre, hay una estupenda colección de maquetas de ingenios de guerra). En el patio, puedes ver algo curioso y que no resulta habitual en un castillo, un pozo de agua potable, que bajando unas escaleras de 120 peldaños, te permite bajar al fondo del pozo a una profundidad de 32 metros. ¡Realmente interesante y curioso¡ Es de agradecer la labor de información que realizan los voluntarios del Club Amigos de los Castillos. (Visitas: Sábado, domingos y festivos de 11:00 a 13.30 y de 17.30 a 20.00 h. Coste 1 €).
* En Portillo, recomiendo probar y comprar un dulce típico, “mantecados de Portillo”, también conocidos como “zapatillas”, acompañante ideal para un café o un vino dulce. Se trata de una pasta de forma elíptica, de color blanco brillante y textura harinosa, elaborados con manteca de cerdo, harina, aguardiente, huevos y canela. Para conseguir el aspecto blanco y brillante, la masa tiene que pasar hasta en tres ocasiones por el horno (una de cocción y dos de secado. Uno de los obradores artesanales que me gustan, es Confitería Garrote, situada en Arrabal de Portillo (la parte baja del pueblo).

Jose Maria Vicente



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