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Blog sobre viajes

Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad. Jose Maria Vicente

La Ribera Sacra lucense (Actualizado 15-9-26)


Existe una Ribera Sacra famosa, la orensana, bañada por el rio Sil y otra más desconocida, la lucense, la que discurre por el rio Miño. Nos centraremos en visitar la parte lucense, con variedad de paisajes, que transcurren entre escarpadas laderas con el río Miño como protagonista y en donde podremos admirar su impresionante Patrimonio artístico, con el románico presente en la mayor parte de sus monasterios e iglesias.


Salimos de Valladolid en dirección a Orense, para luego continuar el camino por la N-540 hasta Chantada, lugar de nuestro primer destino. Nada más llegar, paseamos por su casco antiguo, lo que nos permitió observar las típicas construcciones de sus casas, con balcones de madera y soportales tradicionales. Es especialmente interesante el recorrido por la Rúa do Comercio, calle que nos conduce hasta la Plaza del Cantón, donde destaca la “Casona de Lemos”, la cual alberga actualmente la Oficina de Turismo, también en esta plaza se encuentra la “iglesia vieja”, antigua Iglesia Parroquial. Continuamos descendiendo hacia la Alameda en donde podemos ver el Paseo Fluvial del Rio Asma, en donde se ha restaurado un viejo molino.

Después del paseo, parada para reponer fuerzas en Restaurante “Pulperia Os Pendellos”, con una buena relación calidad-precio y con personal muy amable. Nosotros tomamos un rico pulpo “a feira”, unas zamburiñas y una sabrosa carne “o caldeiro”, todo ello acompañado de un vino Mencía VR, de la bodega Vía Romana. Una sugerencia, si tú visita coincide en miércoles, recomiendo probar el arroz con pulpo.

Terminada la comida, ponemos rumbo hasta el embarcadero del Club Náutico de Belesar (Para llegar, tomar la carretera de Chantada a Monforte CRG 2.1 y nada más pasar el viaducto, girar a la derecha en dirección al pueblo de Belesar). Realizamos un interesante paseo en barco recorriendo el rio Miño por el embalse de Os Peares, llegando hasta el meandro conocido como “Cabo do Mundo”, unos de los lugares más espectaculares de la Ribera Sacra.

 

Desde el catamarán pudimos observar un paisaje de extraordinaria belleza rodeado de viñedos que descienden en medio de vertiginosas pendientes. (Por todo ello, la viticultura de la Ribera Sacra tiene el honor de poder catalogarse como zona de viticultura heroica, siendo 100% manual y dando origen a los vinos con D.O. Ribeira Sacra).

Desde el embarcadero salimos de nuevo a la carretera de Chantada a Monforte y a poca distancia, deveras tomar un desvío a la derecha para llegar a Santo Estevo de Ribas de Miño. Esta iglesia que data del siglo XIII, se encuentra situada en un paraje de singular belleza y desde sus alrededores podemos ver el embalse de Belesar. Posee una de las mejores fachadas del románico rural de toda Galicia y en ella es de resaltar el espectacular rosetón de 4 metros de diámetro; en la puerta de acceso al templo destacar las cuatro arquivoltas y los capiteles de las ocho columnas, llenas de figuras que tocan instrumentos musicales. 

Muy cerca esta la iglesia se encuentra la de Santa María de Pesqueiras, un templo que data del siglo XIII, que se ubica sobre la ladera del río Miño, desde donde se  puede disfrutar de unas preciosas vistas panorámicas del embalse de Belesar y los viñedos de la D.O. Ribeira Sacra. De su interior, son de destacar las extraordinarias  pinturas murales del siglo XVI, con diversas escenas bíblicas como la Resurrección de Cristo o Maria Magdalena. (Para llegar al lugar, cogemos la carretera de Chantada a Monforte hasta un desvío que indica Pesqueira, para luego llegar hasta a un cartel de la central eléctrica de Belesar. Cogiendo este desvío hacia la central, cruzamos el puente del embalse y subimos dejando la central a mano derecha hasta encontrar la iglesia. Para visitar su interior contactar con Antonio en 699 122740). 

 

El hotel elegido para descansar del ajetreado día fue Rectoral Castillón, situado en el pueblo de Santiago de Castillón, a ocho kilómetros de Ferreira de Panton. Se trata de una antigua casa rectoral reformada con mucho gusto, en donde también es de destacar la buena cocina de su restaurante, con una cuidada elaboración y basada en productos naturales de la zona.

En este segundo día, después de tomar un buen desayuno en la Rectoral, nos dirigimos en dirección a Escairon y antes de llegar, vemos un indicador verde que señaliza: Adega “Abadia de Cova”, que nos llevara subiendo por una carretera de montaña entre viñedos hasta dicha bodega. Poco antes de llegar, nos detenemos en el excelente Mirador O Cabo do Mundo, con unas espectaculares vistas. En este lugar, el río dibuja un meandro que, por su forma ha dado lugar a una playa fluvial y desde donde se tiene una excelente panorámica de la zona de la ribera, lo que te permite apreciar el sistema de cultivo de la vid en bancales, siendo esta una de las imágenes más llamativas y fotografiadas de la Ribera Sacra lucense. Realizamos una interesante visita a la bodega, en donde recibimos explicaciones muy amenas por parte de la guía y pudimos disfrutar de unas vistas impresionantes del Cabo do Mundo desde el balcón privilegiado que tienen en la Bodega.

En este marco paisajístico podemos ver la iglesia de San Martiño de Cova, antiguo monasterio agustino cuyo origen se remonta al siglo XII.

A tres kilómetros de la bodega, se halla el Ecomuseo Pazo de Arxeriz. Museo etnográfico en un pazo del siglo XVII, donde podemos ver alguna de las antiguas embarcaciones que en su momento surcaban el rio.

Ponemos rumbo hacia la localidad de Ferreira de Pantón y dos kilómetros antes de llegar por la carretera LU-P-4102 tomamos un desvío a la izquierda que indica “mosteiro”, el cual nos lleva a una de las iglesias más interesantes del románico gallego: San Miguel de Eiré. Este templo formaba parte de un antiguo monasterio de monjas benedictinas, fundado en el siglo XII, del que solo se conserva la iglesia. De su exterior, resaltar: la pequeña torre, los originales capiteles de las columnas del ábside y la variada decoración de los canecillos. 

De manera especial quiero destacar la belleza de la puerta del lateral norte, en donde llama la atención las mochetas que sujetan el tímpano en el lado derecho de la puerta, con dos figuras que tienen cabeza humana y cuerpo animal, la que encontramos hacia el interior tiene pezuñas y cuernos y sobre su cabeza aparece escrito “LU” y a su lado, otra con garras que sobre su cabeza aparece escrita “MA”. (Podría tratarse de la representación de los evangelistas Lucas, con su atributo, el buey y Marcos, con su atributo el León). En su interior encontramos más tesoros: las pinturas murales de la bóveda del ábside y una bella pila bautismal. 

Parada para comer en Casa Antonio (Carretera de Ferreira de Panton a la parroquia de Goian). Lugar agradable, con comida casera y buena relación calidad-precio. Recomiendo reservar antes de ir, suele estar siempre lleno (982 456422). 

 

En esta misma localidad, se encuentra una de las iglesias más significativas del románico lucense, el Monasterio de las Madres Bernardas, primero benedictino, luego cisterciense y siempre reservado a mujeres. Este conjunto arquitectónico fue levantado en varias etapas a lo largo de varios siglos. La iglesia románica está datada en el siglo XII, es de una sola nave y ábside semicircular, destacando de su interior una escultura en madera policromada de la Virgen con el Niño. El monasterio del siglo XVIII, es un edificio de dos pisos realizado en sillares de granito, dispone de un claustro de dos cuerpos del siglo XV. Para completar nuestra visita, en el mismo monasterio es posible adquirir repostería elaborada por las monjas.

En su interior destacar dos interesantes sarcófagos góticos de nobles, una bella escultura de la Virgen con el Niño y el claustro renacentista, del siglo XVI. A la salida compramos unos ricos dulces caseros que elaboran artesanalmente las propias monjas.

Ponemos rumbo hacia Orense y en el camino nos detenemos a visitar la iglesia de Santo Estevo de Atán, que se encuentra situada en un bonito enclave junto a la confluencia de los ríos Miño y Sil. Tiene su origen en un cenobio del siglo VIII y cuenta con ventanas caladas a modo de celosías sobre el arco triunfal. (Desde Ferreira de Panton, cogemos la N-120 en dirección a Ourense, a 8 km giramos a la derecha y a unos 2 km está la iglesia).

Llegados a Orense, nos alojamos como en otras ocasiones en el Hotel NH Ciudad de Orense.

 

Dedicamos la jornada de este tercer día a conocer la cercana localidad de Rivadavia, conocida por haber albergado una de las juderías más importantes de España.


Lo primero que hacemos es dirigirnos a las Termas Prexigueiro, situadas a cinco kilómetros de Rivadavia. Realizamos un recorrido termal al aire libre, pasando un rato muy relajante, en medio de un entorno precioso. A mejorar la amabilidad del personal que atiende las termas, con muy pocas explicaciones a la llegada. 


Cogemos de nuevo el coche para acercarnos hasta Rivadavia. Nos encanto  el paseo por el barrio de la judería, sus calles estrechas y empedradas te hará transportarte a otros tiempos. En el recorrido, hay dos paradas que recomiendo no perderte: La
Taberna Papuxa, un curioso local con el suelo de tierra que te llevara a recordar la Galicia de antes en estado puro.(A mejorar el tema de la limpieza, ya que pudimos ver numerosas telarañas sobre sus paredes). Justo al lado de la Taberna, se encuentra la Tahona de la Herminia, en donde elabora y cuece dulces hebreos en horno de leña, que luego vende en la tahona. (Nosotros probamos una galleta llamada “mamul”, cuyos ingredientes básicos son: frutos secos, pétalos de amapola y agua de azahar).

 

Llegada la hora de comer, nos quedamos en Restaurante O Birran, un local pequeño, pero acogedor y con un servicio muy amable. Recomiendo probar el pulpo a “feira” con queso de tetilla San Simón y las tortitas de camarones con guacamole. Local totalmente recomendable.

Dejamos estas tierras gallegas para poner rumbo a Valladolid y fin a esta interesante ruta.

 

Otras sugerencias y curiosidades

* Muy próxima a la iglesia Santo Estevo de Ribas de Miño,  es de interés la iglesia de San Paio de Diomondi, construcción que se remonta al siglo X, en donde son de destacar la belleza de sus ventanales y capiteles (solo es visitable los domingos en misa de 12 horas) y la iglesia de Santa María de Nogueira de Miño, de finales del siglo XII con fachada reformada en el XVIII, momento en que también se realiza la torre campanario. En el interior es donde atesora su mayor riqueza, en donde destacan bellas pinturas murales, algunas recientemente restauradas como las escenas del Juicio Final o la Anunciación. La situación de la iglesia hace que podamos observar unas fantásticas vistas del valle del Miño.

* Si disponemos de más tiempo para estar en Chantada, recomiendo pasarte por en el Barrio de A Ponte, para visitar el Monasterio de San Salvador de Asma, que a finales del siglo XV se reformó y paso a depender de la Congregación de San Benito de Valladolid. Conserva la iglesia románica del S.XII, además de poseer en su interior un fantástico retablo y un bello artesonado con el escudo de la Real Orden de San Benito en el ábside.

* Si te encuentras por Chantada los días 5 y 21 de cada mes, es interesante la Feria que se celebra en esta localidad, donde los productores locales llenan la plaza de pollos, conejos, quesos, verduras,….


* Nada más salir del embarcadero del Club Náutico de Belesar, cruzando el puente, se encuentra la Bodega “Vía Romana”, pequeña bodega de la Ribeira Sacra, una de las 5 denominaciones de origen que existen en Galicia. Como curiosidad, si eres amante de la lectura, sabrás que Dolores Redondo se inspiró en esta bodega y sus alrededores para la escritura del libro “Todo esto te daré”, premio Planeta 2016.

 

* En las proximidades de Cabo do Mundo, siguiendo el curso del Miño, la carretera empieza a empinarse hasta San Xoán da Cova, una de las iglesias románicas más bonitas de toda la Ribeira Sacra. Se encuentra situada en medio  de un paraje espectacular que tiene su origen en un antiguo monasterio femenino de la Orden Benedictina; como curiosidad, esta iglesia se trasladó piedra a piedra desde la zona baja del valle a la situación actual para evitar que quedase bajo las aguas del Embalse de Os Peares en 1952 y lo mismo la ocurrió a la cercana iglesia de Santo Estevo de Chouzán.


* El pueblo de
Os Peares es un lugar muy curioso, según el barrio en el que nos encontremos, podremos estar en dos provincias (Ourense o Lugo), esto es debido a que en este punto se unen tres ríos: Miño, Sil y Búbal, los cuales ejercen de límite provincial. Aquí podremos dar un agradable paseo a orillas del río Búbal, que nos llevará hasta el famoso Puente del Ferrocarril (dicen que de la escuela de Eiffel) y al lugar en el que el Sil une sus aguas con las del Miño.

 

* Desde Ferreira de Pantón podemos acercarnos a la parroquia de San Fiz de Cangas, donde vamos a encontrar una iglesia preciosa, que perteneció a un antiguo monasterio de monjas benedictinas. En este templo románico, del siglo XII, es de resaltar la curiosa decoración del tímpano de su puerta occidental, en el lateral de la derecha podemos ver dos cuadrados (ocho lados) y en el de la izquierda, una estrella de ocho puntas, también la arquivolta de su puerta está formada por ocho piedras. (Esta curiosa coincidencia nos lleva a recordar que para la iglesia católica el número “ocho” representa la resurrección y es símbolo de nueva vida). De su interior, destacar unas pinturas murales en las que está representado el martirio de San Sebastián.

* En Santiago de Gundivos,  parroquia de Sober, se elabora la alfarería más ancestral de toda Galicia y una de las más antiguas de España. Es una cerámica que utiliza una arcilla autóctona y que tiene la peculiaridad de ser de color negro, lo cual consiguen ahumando las piezas al fuego para ennegrecerlas, para posteriormente aplicarlas un barniz especial llamado “pez” que las impermeabiliza, quedando el exterior muy brillante y el interior oscuro por el humo de la cocción. En el centro de interpretación de Alfareia Elias Rectoral de Gundivos, además de ver una exposición de cerámica, puedes asistir a demostraciones en vivo de cómo elaboran esta cerámica.

 

* En Belmonte, parroquia de Sober, se encuentra uno de los miradores más interesantes de la Ribera Sacra lucense, el Mirador de Cividade. Para llegar hasta el debemos tomar la carretera de Sober a Doade, llegar a Carqueisa y Santa Marta, en donde encontraremos un letrero a la derecha que indica Miradores de Belmonte, se accede por una carretera no asfaltada de unos 4 kilómetros y justo antes de llegar aparece una bifurcación, a la izquierda para ir al Mirador de Cotarros y a la derecha al Mirador de Cividade. Una plataforma de madera y hierro, parece estar colgada sobre el abismo, lo que te produce al asomarte una sensación indescriptible, además de poder contemplar un paisaje de una singular belleza.

 

* En esta zona lucense podemos recorrer los impresionantes cañones del rio Sil desde el catamarán que sale del embarcadero de Doade, parroquia del municipio de Sober.

Jose Maria Vicente

 

 

Ruta de los tres Templos en Guipúzcoa



Los tres templos emblemáticos que constituyen esta ruta de unos 40 kilómetros por el interior de Guipúzcoa, esconden todo un mundo de bellos espacios naturales, con los Montes Vascos y el río Urola como compañeros de viaje.

Salimos de Valladolid y después de recorrer 305 kilómetros llegamos a nuestro primer destino, Azpeitia, localidad vasca situada a los pies del macizo de Izarraitz.

La primera parada que realizamos nada mas llegar a Azpeitia es para visitar el Museo del Ferrocarril, situado en la antigua Estación de Azpeitia y que atesora una de las mejores colecciones de España de locomotoras y vagones, además nos resulto sumamente interesante la maquinaria y herramientas utilizadas en la época, así como la colección de uniformes ferroviarios. Como complemento a la visita del museo realizamos un paseo de unos cinco kilómetros en  una locomotora de vapor, hasta la cercana Estación de Lasao, lo que te permite trasladarte y recordar épocas pasadas. Una experiencia totalmente recomendable, tanto para adultos, como para niños. (El viaje dura 45 minutos y cuesta 6 €. Solo funcionan los sábados a las 12,30 y 18 horas y los domingos a las 12,30 H.).
Nos dirigimos a comer al Restaurante Jai-Alai, muy cerca del Santuario de Loyola, en la carretera dirección Urestilla. Se trata de un sitio muy acogedor sobre todo si hace bueno, ya que te permite comer en la terraza. Buen servicio y una relación calidad-precio: genial!

Nuestro siguiente destino es el Santuario de Loyola, situado en el valle del rio Urola, construido entre los siglos XVII y XVIII en honor a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, conocida popularmente como los Jesuitas. Aquí se conserva la casa-torre de la familia de los Loyola, que se encuentra integrada en el conjunto monumental del Santuario; está compuesta de cuatro plantas, la mitad inferior de la casa es de piedra, evocando su pasado de fortaleza y la mitad superior, de ladrillo  lo que le da un estilo mudéjar. La visita a la casa resulto muy interesante, dado que mantiene muchos elementos originales y como punto mejorable, el informativo, dado que carece de guías o audioguías (solo disponibles para grupos), la visita debes hacerla guiado por un folleto de difícil lectura.
La Basílica de Loyola, fue diseñada a modo de un pequeño Vaticano, por el arquitecto italiano Carlo Maria Fontana, discípulo de Bernini, en su construcción se utilizaron grandes bloques de mármol extraídos del monte Izarraitz. Su fachada principal tiene una longitud de 150 metros y en el interior, llama la atención la impresionante cúpula de 65 metros de altura y 20 de diámetro, en donde destacan los escudos de los Austrias y Borbones. 
También es de resaltar el retablo mayor en estilo churriguresco, en donde destaca una escultura de San Ignacio de Loyola realizada en plata situada en la parte superior. Por su calidad y buen estado de conservación, no quiero dejar de mencionar, el magnífico órgano de 1889, con 3 teclados y 2172 tubos. (Visitas de Lunes a domingo: 10:00-13:00 y 15:30-19:00. La entrada a la Basílica es gratuita y a la Casa Museo, cuesta 2 €).
Ponemos rumbo a Zumárraga, localidad situada a unos 20 kilómetros de Azpeitia, en esta localidad visitamos el segundo monumento principal de esta ruta, la Ermita de Santa María La Antigua, también conocida como “la Catedral de las ermitas vascas”. Frente a un exterior austero, te sorprenderás en su interior con una extraordinaria cubierta formada por un artesonado de madera de roble, con un complejo entramado de vigas que sostiene la cubierta del templo (lo que te recuerda el casco de un barco al revés). La imagen de la Antigua que se venera en la actualidad junto al Altar Mayor, no es la primitiva ya que desapareció hace muchos años. Numerosas leyendas adornan la historia de La Antigua, una de ellas dice que los gentiles veían cómo los cristianos intentaban construir esta iglesia sobre un fuerte defensivo, a sabiendas de que eso podía suponer su fin, lanzaban piedras gigantes desde la sierra de Aizkorri para poder destruirla, pero no consiguieron su objetivo y los lugareños emplearon esas piedras para terminar la iglesia. (Visitas de martes a domingo de 11.30 a 13.30 y de 16.30 a 19.30, lunes cerrado, de Semana Santa a 31 de Octubre, resto del año, solo abierto en fin de semana. Entrada gratuita).
Para terminar este primer día, ponemos rumbo a Oñati, situada a 17 kilómetros de Zumarraga. A las afueras de esta localidad nos alojamos en la Casa Rural Arregui, un antiguo caserío bajo el monte Aloña, que posee unas instalaciones acogedoras, con un servicio correcto y muy cercano.

Este segundo día lo dedicaremos a conocer la villa de Oñati, una de las más monumentales y bellas de Euskadi, situada a los pies del monte Aloña. Antes de comenzar el recorrido por el casco histórico, nos acercamos hasta la Oficina de Turismo, al objeto de recabar información y poder ver en funcionamiento un antiguo molino medieval. 
Nos dirigimos ahora hasta la Universidad de Sancti Spiritus, una de las joyas de la arquitectura civil del renacimiento vasco y que fue durante siglos la única sede universitaria del País Vasco; nada más entrar al interior se encuentra una interesante capilla con un bello retablo plateresco, en donde destaca la figura de San Miguel, patrono de la localidad; también es interesante el claustro de dos pisos, en donde son de resaltar los medallones de personajes ilustres situados sobre los arcos.
Nuestra siguiente parada es la iglesia de San Miguel, un templo que se ha ido construyendo a lo largo de varios siglos, añadiendo elementos de diferentes estilos. En su interior destaca el órgano situado en el primer piso, el bello retablo plateresco de la Capilla de la Piedad y la cripta bajo el retablo mayor,con el mausoleo en alabastro de los Condes de Oñati; pero lo más singular de esta iglesia y que la hace única en España, se localiza en el claustro del siglo XVI, que tiene la particularidad de que se asienta justo encima del río Ubao. ¡Realmente interesante¡
Continuamos caminando por la imponente Plaza de los Fueros, presidida por la fachada barroca del Ayuntamiento, para seguir caminando hasta la Plaza de Santa Marina, en cuyo entorno se encuentran tres bellos Palacios del siglo XVIII: Antia, Madinabeitia y Baruena. Un poco más  adelante nos detenemos en la Casa Otadui-Jausoro, un palacio del siglo XVII que destaca por su bello balcón en esquina.

Dejamos Oñati para tomar la sinuosa carretera GI-3591 que nos llevara recorriendo nueve kilómetros hasta el Santuario de Arantzazu. Justo al lado del Santuario paramos a comer en Restaurante Zelai-Zabal, un caserío centenario y familiar, en donde pudimos disfrutar de platos elaborados con gusto y maestría. Quiero destacar las impresionantes vistas desde sus ventanales, el buen arroz meloso con setas y el pastel de manzana caramelizado. Buena relación calidad precio.
El Santuario de Arantzazu, tercer monumento principal de nuestra ruta, se encuentra situado al borde de un precipicio y rodeado de vegetación. Son de resaltar en los exteriores las impresionantes torres revestidas con picos, así como las puertas de acceso a la basílica, obra de uno de los mejores arquitectos vascos contemporáneos, Eduardo Chillida y las atípicas esculturas de “14 Apóstoles” en el friso de la fachada principal, obra de Jorge Oteiza, todo un ejemplo de escultura vanguardista. 
Su interior destaca por la luminosidad de sus vidrieras, con un espectacular retablo de más de 600 metros cuadrados, en donde se sitúa la Virgen de Arantzazu, patrona de Guipúzcoa, una pequeña talla de piedra de de 36 cm de altura y 9 kg de peso; en la cripta, nos encontramos con pinturas de 18 murales, obra de Nestor Basterretxea, en donde nos muestra en los nueve primeros la representación  del ser humano antes de su creación y en los nueve restantes, al ser humano desde la resurrección de Cristo.(Se puede visitar de 9 a 20 horas de manera libre y con visita guiada a las 12,30 y 17 horas, coste 2,5 €).

Según cuenta la leyenda, a un pastor se le apareció la imagen de la Virgen sobre un espino y éste, sorprendido, le preguntó en vasco: Arantzan zu? (¿Tú, en un espino?). A partir de entonces, el lugar se convirtió en punto de devoción y la orden de los Franciscanos decidió construir en 1553 una primera iglesia en honor a la Virgen, para posteriormente comenzar a construir un segundo Santuario en 1950 con mayor capacidad, después de múltiples problemas y de paralizaciones de obras, pudo terminarse por parte de Oteiza en 1968 y de Basterretxea en 1984.

Ponemos rumbo a Valladolid y fin a esta interesante ruta

Otras sugerencias y curiosidades

En Oñati se encuentra el Centro de Interpretación del Chocolate en la antigua sede de la Chocolatería Orbea. Si eres amante del chocolate recomiendo esta visita, en donde podrás ver chocolateras antiguas, moldes o piedras con que molían el cacao, junto a documentos de la época como carteles o anuncios publicitarios relacionados con el cacao o el chocolate.

Si dispones de más tiempo, aconsejo acercarte a Zumaya (situada a 12 Km. de Azpeitia). En esta villa marinera es posible ver un fenómeno único llamado "Flysch” nombre que recibe una formación de capas rocosas de origen sedimentario donde se alternan capas de rocas duras (calizas, pizarras o areniscas) con capas de materiales blandos (margas y arcillas) de modo que la erosión desgasta más fácilmente las capas blandas y deja expuestas las capas duras (ver entrada del Blog: “Geoparque de la Costa Vasca”).

En la localidad cercana de Azkoitia, podremos visitar la iglesia de Santa María la Real de estilo renacentista, en donde su mayor tesoro es el último órgano fabricado por Cavaillé-Coll de 1898, una verdadera obra de arte debido a su excepcional sonoridad.

Entre Zumárraga y Oñate se encuentra la localidad de Legazpi, lugar en donde se sitúa la Ferrería de Mirandaola que data del siglo XV y es la única que se conserva de las siete que existían en Legazpi. Si dispones de tiempo, es una visita que no debes perderte, en ella se ofrece un espectáculo único: se inicia la visita pasando primero por el Museo del Hierro, para seguir por la sala de los fuelles, donde se les pone en marcha por medio de un molino de agua, a continuación, se pasa a la zona de trabajo, donde los "ferrones", vestidos como en el siglo XV realizan una demostración de forja, complementada con las explicaciones del guía, lo que más sorprende de la visita es ver como el agua mueve los gigantescos fuelles y martillo con el que golpean el hierro al rojo vivo. Junto a la ferrería se encuentra la Capilla de Mirandaola, que alberga unas pinturas que describen el hecho milagroso acaecido en esta ferrería el 3 de mayo de 1580: Cuenta la leyenda que los ferrones se acercaron hasta Mirandaola y al salir de misa, trabajaron duro durante el resto del día, no respetando el descanso dominical que preceptúa la religión cristiana, por lo que a pesar de que utilizaron grandes cantidades de mineral, solo consiguieron muy poco hierro: una pequeña pieza con forma de cruz (actualmente se guarda en la parroquia de la localidad). El arzobispo de Pamplona declaró este suceso como milagro en 1633. Se termina la visita degustando un  pincho de chistorra preparado sobre las brasas de la fragua. (Se puede ver en funcionamiento la Ferreria el primer domingo de cada mes de otoño e invierno y todos los domingos a partir de abril, a las 12 y 13 horas, esta ultima visita es en castellano.Cuesta 7 €).

Junto al Santuario de Arantzazu, podemos también comer en Restaurante Goco-Benta, una antigua venta en donde puedes disfrutar de una comida casera con platos tradicionales, junto a toques innovadores. El precio es correcto en relación a la calidad de los productos que ofrecen. También tiene una interesante Casa Rural, cuyas dependencias se han renovado por completo en lo que se refiere a las habitaciones, conservando alguna zona de la casa como antiguamente era; como detalle curioso en esta Venta estuvo alojado Jorge Oteiza, durante el tiempo que pasó en Arantzazu para esculpir sus 14 apóstoles.

Si quieres tomar como punto base Azpeitia, recomiendo el Hotel Larrañaga, a 3 kilómetros de Azpeitia y a 4 del Santuario de Loyola, es un hotel familiar emplazado en un edificio de interés histórico y artístico. Está rodeado del precioso paisaje, lo que te hace la estancia más agradable.

En Zerain, junto a Zumarraga, se encuentra la Sidrería Oiharte, que además es casa Rural. Ofrecen una sidra natural de cosecha propia y un menú de sidrería típico: Tortilla de bacalao, tacos de bacalao, chuleta y de postre, queso Idiazábal, membrillo y nueces (32 €).

La localidad alavesa de Salvatierra, con un interesante patrimonio artístico, se encuentra a 14 kilómetros de Oñate.

 Jose Maria Vicente




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