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Blog sobre viajes
Bienvenido a este blog de viajes, en donde puedes encontrar rutas a rincones interesantes con algunos consejos y sugerencias que te pueden servir como pequeña guía de viaje. Aunque el punto de partida de estas rutas, generalmente es desde Valladolid, las mismas se pueden adaptar fácilmente cuando tengan otra Ciudad de origen. Espero que este blog, pueda ser de vuestro interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
De Brujas a Castrojeriz
Salimos de Valladolid en dirección
a Castrojeriz (96 Km), población burgalesa que durante los siglos XV y XVI fue un
gran exportador de lana merina castellana hacia los mercados del norte europeo,
especialmente a los Países Bajos, siendo Brujas donde se concentro el mayor
volumen, situación esta que se aprovecho para traer a Castilla productos
manufacturados, como los hermosos tapices que más tarde podremos admirar en la
iglesia de San Juan.
Diez kilómetros antes de llegar a nuestro destino,
nos detenemos en Los Balbases,
pequeña localidad burgalesa que aún conserva el aire señorial que le dio haber
sido residencia de personajes ilustres de la corte y cuya vida actual se
articula sobre dos grandes barrios, dominados en su atalaya por sus respectivas
iglesias. Paseando por sus tranquilas
calles, llegamos a la iglesia de San Millán, del siglo XIII,
localizada en un cerro, sobre el barrio del mismo nombre y desde donde podemos
disfrutar de unas inmejorables vistas del pueblo. De sus exteriores, resaltar
la portada con seis arquivoltas que data del siglo XV. Del interior del templo,
destacar el bello artesonado gótico-mudéjar del coro y el Retablo Mayor,
donde vale la pena detenerte antes las pinturas de Alonso Sedano del siglo XVI,
que versan sobre la vida del Santo que da nombre a la iglesia.
Nos dirigimos
ahora hacia el barrio San Esteban, con objeto de visitar la iglesia de San Esteban, imponente
construcción gótica digna de un templo catedralicio, a la que se accede por
una gran escalinata, en donde llama la atención la torre almenada, que le da
aspecto de fortaleza defensiva. De su interior, destacar el retablo mayor, con doce bellas tablas
hispano flamencas del siglo XV, atribuidas al llamado Maestro de los Balbases,
que detallan la vida y el traslado de los restos mortales del Santo. También en
el interior, se encuentra un Museo, de donde quiero destacar una cruz
procesional con escenas de la Pasión y una bella talla románica de la Virgen de
las Nieves. (Los domingos suele estar abierta de 12 a 14 horas, en otros horarios y días, contactar con Javier en 618409351).
Antes de abandonar el pueblo, si dispones de tiempo, puedes pasarte por el Museo Etnológico, localizado en un antiguo lagar comunitario, donde se guardan aperos de labranza, herramientas y otros útiles, que nos permitirá conocer de manera didáctica el pasado de este pueblo castellano.
Terminada esta interesante visita, ponemos rumbo a la localidad de Castrojeriz de donde nos separan 13 Km.
Comenzamos el recorrido por esta monumental y alargada villa, caminando por la calle Real, la ruta urbana mas larga del camino de Santiago, con cerca de 2 kilómetros de longitud, en donde nos cruzamos con numerosos
peregrinos. Nuestra primera parada es para visitar la Colegiata de Santa María del
Manzano, fundada en el siglo XIII, de cuyos exteriores destaca el
impresionante y bello rosetón gótico de la portada principal. A ambos lados de la portada se encuentran dos esculturas en piedra de la misma época.
En su interior quiero resaltar algunos puntos en donde recomiendo detenerte: El Retablo Mayor, de estilo barroco que se encuentra presidido por una bella pintura de la Anunciación de la Virgen, obra maestra de Rafael Mengs, pintor de cámara de Carlos III. La nave central tiene una bella cubierta gótica.
Otro punto de interés son la sillería, el facistol y el órgano que presiden el coro, con el rosetón como fondo, cerrado por una reja renacentista ¡una autentica maravilla¡
Digna de mención es la imagen de Nuestra Señora del Manzano, que preside una capilla lateral situada en el lado del evangelio (a la izquierda), se trata de una hermosa talla en piedra policromada que data del siglo XIII.
En su interior quiero resaltar algunos puntos en donde recomiendo detenerte: El Retablo Mayor, de estilo barroco que se encuentra presidido por una bella pintura de la Anunciación de la Virgen, obra maestra de Rafael Mengs, pintor de cámara de Carlos III. La nave central tiene una bella cubierta gótica.
Otro punto de interés son la sillería, el facistol y el órgano que presiden el coro, con el rosetón como fondo, cerrado por una reja renacentista ¡una autentica maravilla¡
Digna de mención es la imagen de Nuestra Señora del Manzano, que preside una capilla lateral situada en el lado del evangelio (a la izquierda), se trata de una hermosa talla en piedra policromada que data del siglo XIII.
Esta milagrosa imagen aparece citada en las "cantigas" de Alfonso X el Sabio.
También
en el interior del templo podemos ver un Museo de Arte Sacro, con una interesante colección de ornamentos religiosos, cantorales y piezas de orfebrería, como esta hermosa custodia.
Entre las numerosas obras expuestas en el Museo, me llamo la atención la bella pintura de la Virgen de las Cerezas, que podemos ver en el trascoro de la iglesia y un simpático Niño Jesús en brazos de la Virgen, mientras le impone la casulla a San Idelfonso, realizado por Diego de Siloé.
Una de las curiosidades que puedes ver en una Sacristía es una caja fuerte con un curioso mecanismo de doble seguridad que requería la presencia de varias personas para su apertura, ya que contaba con 10 cerraduras.
Desde los exteriores de la iglesia, divisamos en lo alto de una colina la silueta del Castillo. Construido por los romanos, tuvo numerosas reformas como la ampliación de sus muros por los visigodos, se encuentra mayormente en ruinas tras los daños causado por el terremoto de Lisboa de 1755. Un curioso hecho histórico ocurrió entre sus paredes: La Infanta de Castilla y Reina consorte de Aragón, se refugio en tierras castellanas a la muerte de su marido, siendo capturada y decapitada por orden de su sobrino Pedro I "El Cruel" cuando se encontraba apresada en el castillo. Su sepulcro y pila
bautismal le podemos ver en la Colegiata Santa María del Manzano.
Siguiendo nuestro recorrido por
la calle Real, llegamos a la Iglesia de Santo Domingo. Se trata de una edificación gótica de cuyos exteriores destaca la torre campanario y la bella portada
plateresca del siglo XVI. Como curiosidad, en la pared situada junto a esta ultima puerta se muestra dos calaveras con sus tibias cruzadas, se trata de un antiguo osario y una leyenda que dice: " O Mors - O Aeternitas" (¡ O muerte - O Eternidad ).
En el interior del templo, resaltar el retablo mayor, presidido por una talla de Santo Domingo de Guzman y las bóvedas estrelladas que cubren el ábside y el primer tramo de la iglesia, que son las únicas góticas originales.
Otra curiosidad que debes observar en el interior son las columnas y arcos ligeramente desviados hacia la derecha por el terremoto de Lisboa de 1755, que se puede apreciar claramente nada mas traspasar la puerta de entrada.
En su interior, se encuentra un Centro de interpretación del Camino de Santiago "Lacobeus", que repasa la historia del Camino de Santiago, te permite conocer cuáles eran los motivos que movían a los peregrinos a hacer esta ruta, cuáles eran las enfermedades a las que se enfrentaban o cuáles son las leyendas surgidas con el paso de los tiempos. También en su interior se localiza la Oficina de Turismo, donde quiero resaltar la profesionalidad y las amenas explicaciones de Beatriz durante la visita guiada a la iglesia. ( En nuestra visita, que íbamos con nuños , les entrego un diploma sellado del Camino de Santiago).
Llegada la hora de comer, paramos
en "El Mesón de Castrojeriz" (C/ Cordón
1). En este mesón tradicional castellano, comimos un interesante y variado menú
casero. Recomiendo probar fuera del menú, la morcilla, la cecina y las sopas de ajo,
elaboradas con ajos de Castrojeriz.
Terminada la comida, caminando
por la calle Real, encontramos la Plaza de los Fueros, con una escultura dedicada al fuero de la Villa, uno de los primeros del reino de Castilla. A muy poca distancia, se sitúa la Plaza Mayor, que posee una curiosa
disposición alargada formada por construcciones de diferentes épocas, algunas
de ellas porticadas.
A poca distancia de la Plaza y al final de la calle Real, se sitúa la Iglesia
de San Juan, un templo de proporciones
catedralicias, cuyos orígenes datan del siglo XIV, quedando de dicha época
el claustro y la torre, siendo del siglo XVI el resto de la iglesia, en donde resaltaría el ábside poligonal.
Junto a la torre, se encuentra la puerta de entrada, encima de la cual podemos ver un bello rosetón con estrella de cinco puntas.
Del interior de este templo, son de destacar la singular colección de tapices flamencos sobre cartones, dedicados a las “artes liberales”, tejidos en Brujas
en el siglo XVII por un discípulo de Pedro Pablo Rubens.
En el año 1980, fueron robados los tapices por Erik “El Belga” y su banda, siendo recuperados y devueltos a la iglesia meses después, salvo un trozo, que había sido cortado del tapiz que compendia todas las artes liberales. Un ladrón de arte sacro que acostumbraba a “trocear” las piezas para facilitar su venta. De los siete tapices que forman la colección, faltan los dedicados a la geometría y la retorica, aunque dichas artes las podemos ver representadas en el valioso tapiz de la “Apoteosis de la Artes”. De este ultimo tapiz, se recupero en 2022 el fragmento de 55*60 cm. que faltaba en la esquina inferior izquierda, que representa un angelito.
En el año 1980, fueron robados los tapices por Erik “El Belga” y su banda, siendo recuperados y devueltos a la iglesia meses después, salvo un trozo, que había sido cortado del tapiz que compendia todas las artes liberales. Un ladrón de arte sacro que acostumbraba a “trocear” las piezas para facilitar su venta. De los siete tapices que forman la colección, faltan los dedicados a la geometría y la retorica, aunque dichas artes las podemos ver representadas en el valioso tapiz de la “Apoteosis de la Artes”. De este ultimo tapiz, se recupero en 2022 el fragmento de 55*60 cm. que faltaba en la esquina inferior izquierda, que representa un angelito.
En el presbiterio, resaltar el retablo de Pedro Sierra, que data del siglo XVIII.
Por el lado de la Epístola se accede al claustro románico del siglo XIII, que conserva tres de
sus galerías, en donde podemos ver varios enterramientos de ricos mercaderes de la lana, Todo el embellecido por un artesonado mudéjar, del siglo XVI.
Antes de abandonar Castrojeriz, dos rincones situados a las afueras de la localidad, que recomiendo visitar : El Convento de Santa Clara. Se trata de un cenobio de monjas clarisas fundado por Alfonso X "El Sabio" en 1264, con una iglesia gótica presidida por una hermosa talla de la
Inmaculada del siglo XVIII y un claustro neoclásico. (Las monjitas clarisas que aquí habitan, se dedican a
la lavandería industrial y a elaborar repostería, de la que
probamos unas ricas pastas almendradas).
Para finalizar, nos desplazamos en coche dos kilómetros hasta llegar al Convento de San Antón, uno de los hospitales de peregrinos mas famosos de su época. Las ruinas de este convento, poseen un encanto especial, al encontrase situadas en medio de una estrecha carretera, coronada por los antiguos arcos ojivales que formaban parte del recinto conventual. Entre sus ruinas, llama la atención la moderna escultura en hierro del Cristo de la Escoria.
Entre las evocadoras ruinas góticas, destaca su bello rosetón lleno de "Taus" (decimonovena letra del alfabeto griego), símbolo distintivo de la Orden Antoniana a la que perteneció el antiguo convento levantado en el siglo XIV (Los miembros de la orden llevaban un habito negro con la letra "tau" de color azul en el pecho). Esta Orden Hospitalaria francesa desapareció en 1791 y dicho símbolo fue adoptado también por la Orden de los Franciscanos.
La fama del convento y la de sus monjes se extendió por toda Europa de la mano de los peregrinos enfermos, que eran curados del temible “fuego de San Antón” o también llamado "ergotismo", producido por el cornezuelo, un hongo que contaminaba el pan de centeno. Actualmente, funciona un pequeño Albergue de Peregrinos, que cuenta con una habitación de 12 literas y donde no tienen luz, ni agua caliente.
En el camino de vuelta a
Valladolid, realizamos una parada en Pampliega,
pequeño pueblo burgalés, atravesado por el río Arlanzón, en donde murió
destronado el rey Wamba. Paseando por sus estrechas calles, llegamos a la
monumental Iglesia de San Pedro Cátedra, que preside el pueblo en lo más
alto de la colina en donde esta construida. De sus exteriores destacar la torre
del siglo XVIII y la bella portada, atribuida a de Gil de Ontañón del siglo
XVI. De su interior, resaltar el magnífico Retablo mayor, obra de Domingo de
Amberes, presidido por San Pedro en catedra y el púlpito en piedra de Martín de Ochoa del
siglo XVI. De las tres puertas que tenía el recinto amurallado, solo
queda en pie la Puerta de Presencio.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Entre las localidades de Villavieja y Pampliega, se encuentra el Encinar de Torrepadierne, un espacio natural con un bosque lleno de encinas de más de 500 años donde emerge en solitario un torreon almenado.
* Castrojeriz ha pasado a formar parte desde el 1 de Enero de 2023 de la lista de los Pueblos mas Bonitos de España.
* Hay en Castrojeriz algunas muestras de arquitectura civil, como la Casa del Cordón.
(Convertida hoy dia en restaurante). La Casa de Gutierrez Barona, edificada a
finales del siglo XVI, de cuyo edificio solo conseva la fachada principal. (Actualmente es una residencia de ancianos).
* Las Artes liberales es la expresión de un concepto medieval heredado de la antigüedad clásica, que hace referencia a las artes, preceptos o reglas practicadas por hombres libres, en oposición a las artes serviles (oficios mecánicos) propias de los siervos o esclavos. Se dividen en dos grandes grupos: “Cuadriviun”, la rama de matemáticas (Aritmética, Geometría, Astronomía y Música) y “Triviun”, la rama del lenguaje (Gramática, Retorica y Filosofía).
* Erik “El Belga”, ha sido uno de los
más prolíficos ladrones europeos de arte del siglo XX, al que se le atribuye el robo de
los tapices de Castrojeriz. Tuvo una gran actividad en la zona de
Castilla y León, con importantes robos en Paredes de Nava, Fromista o
Astudillo.
Jose Maria Vicente
Jose Maria Vicente
Comercios con solera en Sevilla
Dedicaremos esta ruta a conocer el
comercio tradicional sevillano, tiendas con solera que conservan en la mayoría
de los casos su decorado original, en donde el trabajo y adaptación a los
tiempos, han sido alguna de las claves para la supervivencia de este centenario
comercio. No querrás irte de Sevilla sin haber visitado
alguno de estos locales.
Comenzamos nuestro recorrido por la capital sevillana, caminando por la peatonal Calle Sierpes, donde podemos encontrar alguna de estas tiendas centenarias, que han sabido convivir con las grandes franquicias que nos encontramos a su alrededor.
Confitería La Campana. (C/ Sierpes, 1-3).
Maestros pasteleros desde 1885, es el lugar más emblemático de Sevilla para tomar unos pasteles artesanos. En su interior, quiero destacar las yeserías policromadas del techo, los antiguos mostradores de madera y una bonita báscula. De la excelente repostería que elaboran, recomendar: los tocinillos de cielo, las yemas y el primor de hojaldre, además si tu visita coincide en Semana Santa, no dejes de probar sus ricas torrijas. No tiene precios baratos, pero la calidad del producto, junto a la solera del local, merecen una visita.
Papelería Ferrer. (C/ Sierpes, 5).
En funcionamiento desde 1856, es la papelería más antigua de España y la tercera de Europa. Entrar a su interior evoca un pasado lejano, donde puedes encontrar objetos curiosos, junto a otros productos a los que han ido evolucionando con el paso del tiempo. Resaltar la gran belleza del techo, los mostradores de la época y el suelo hidráulico original.
El Cronometro. (C/ Sierpes, 19).
Establecimiento fácilmente reconocible por el enorme panel de madera de su fachada, en donde se encuentran situados seis grandes relojes analógicos que marcan la misma hora, los cuales fueron colocados como reclamo con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, siendo en la actualidad lo único que conservan de sus orígenes, que datan de 1901.
Foronda. (C/ Sierpes, 33).
Desde 1923 se dedican a la
confección de mantones y mantillas de seda natural bordados a mano, siguiendo
los patrones originales. La variedad de productos que podemos encontrar en el
escaparate de este local, desde mantones, abanicos o castañuelas, te anima a
detenerte. Si ya quieres animarte a pasar al interior, podrás admirar unas
magnificas lámparas de Swaroski, junto al mobiliario de la época, digno de
cualquier museo.
Sombrerería Maquedano. (C/ Sierpes, 40).
Se trata de un pequeño local de dos plantas, en funcionamiento desde 1896, que ya va por cinco generaciones al frente del negocio. Cuando pasas al interior de la tienda, te llamara la atención la original escalera de caracol y la ausencia de mostrador, solo hay espacio para un espejo y las estanterías en donde se apilan centenares de cajas de sombreros.
Por si te ha sabido a poco, puedes continuar visitando otras tiendas significativas del comercio sevillano centenario, no lejos de la calle Sierpes.
Cerería El Salvador. (C/Álvarez Quintero, 6).
Establecimiento fundado en 1845, comenzó su andadura en la Plaza del Salvador, frente a la iglesia del mismo nombre, para pasar recientemente, a su actual ubicación. Tienda especializada en la fabricación artesanal de velas, cirios e
incienso, se ha convertido en proveedora de las hermandades de Semana Santa de Andalucía y otras regiones de España. Las paredes y estanterías del local las podemos
ver repletas de imágenes y artículos religiosos.
Joyería Reyes. (C/ Álvarez Quintero 14).
Fundada en 1890, es la joyería decana de la capital sevillana.
De su taller, salieron las famosas “mariquillas”, cinco flores de color verde, que podemos admirar sobre el
manto la Virgen Macarena, junto a la corona de oro que se encuentra en el Museo de la Iglesia, regalos del famoso torero Joselito "El Gallo".
Cordonería Alba. (C/ Francos, 38).
Establecimiento fundado en 1904, tienen como actividad
principal la fabricación de cordones, que realizan de manera manual. De su
interior, nos llamo la atención una maquina centenaria, que utilizan para
trenzar los cordones de manera artesanal.
Antigua Casa
Rodríguez. (C/ Alcaicería, 10).
Tienda especializada desde 1816,
en la fabricación de capirotes para los nazarenos o penitentes que desfilan en
la Semana Santa sevillana. Además de los citados capirotes, que fabrican en
diferentes alturas según para la Hermandad a la que van destinados, puedes
encontrar túnicas u otros objetos religiosos relacionados con la Semana Santa:
pasamanería decorativa, flecos o borlas para los palios, hechas a mano. Nos
llamo la atención una pequeña maquina con la que confeccionan pelucas para
imágenes o Vírgenes.
Bar el Rinconcillo. (C/ Gerona 40).
Se trata del bar mas antiguo de Sevilla, que lleva en pie desde 1670, conservando la ornamentación original, después de mas de 300 años, como su mostrador de caoba o sus estanterías labradas repletas de botellas. Disfrutaras tomando una deliciosa tapa (recomiendo probar la " pavía de bacalao"), acompañado de un vino, sentado en una de las mesas de mármol con sillas de madera y enea.
Espero que esta ruta haya sido de vuestro interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
Jose Maria Vicente
Castillos en tierra de pinares
Salimos de Valladolid en
dirección a la villa segoviana de Coca (60 Km), situada en el límite sur de la
provincia de vallisoletana y enclavada en la denominada “zona de pinares”, así llamada por encontrarse salpicada por
grandes manchas verdes de los pinares castellanos.
Coca, nuestro primer destino, presenta
uno de los asentamientos más antiguos de España, por donde pasaron vacceos, romanos
(aquí nacerá en el año 347, Teodosio I “El Grande”, uno de los tres emperadores
romanos de procedencia hispánica), para terminar con los visigodos.
La primera parada es para visitar
el majestuoso Castillo de de los Fonseca, obra cumbre de la
arquitectura militar mudéjar. Esta impresionante mole de ladrillo, que se
encuentra protegida por un foso que supera la veintena de metros de profundidad,
se comenzó a construir a finales del siglo XV, terminándose a principios del
XVI. Con un exterior espectacular, el acceso a su interior está en función de
la forma física del visitante, al contar con altos y numerosos escalones en
alguno de sus accesos. Las dependencias interiores del castillo no poseen nada
destacable, salvo la visita de la torre del homenaje, a la que se sube por una escalera
de caracol, que si no recuerdo mal, tiene 80 escalones y que permite el acceso
a las distintas estancias interiores, comenzando por una capilla en la planta
inferior, con dos interesantes tallas románica y gótica de la Virgen con el
Niño; desde lo alto de la torre, a unos 25 metros de altura desde el patio de
Armas, se disfruta de unas magníficas vistas del casco urbano de Coca, en el
que destaca la iglesia de Santa María la Mayor y la Torre de san Nicolás,
además de las poblaciones colindantes.
Puedes acceder al interior del recinto amurallado sin pagar la entrada, pero si dispones de tiempo merece la pena hacer la
visita guiada, solo por subir a la torre vale la pena. Dentro del castillo
funciona una Escuela de Capacitación Agraria. A tener en cuenta si se va con
niños pequeños: estar siempre pendientes y no relajarse, dado que hay
algunos puntos peligrosos para ellos, tanto en el interior, como en el entorno
del castillo. (Visitas: de lunes a viernes de 10.30 a 13.00 h y de 16.30 a
18.00 h. Sábados, Domingos y festivos de
11.00 a 13.00 h y de 16.00 a 18.00 h. Coste 2,70 €).
En las
inmediaciones del Castillo, se encuentran las murallas medievales, que aunque
algo deterioradas, dan prueba del esplendor y grandiosidad que tuvieron en su
época. Durante el recorrido es de interés detenerse ante la Puerta de la Villa
o Puerta de Segovia, una de las cuatro que tenía originalmente el recinto
amurallado.En este entorno, encontramos las esculturas de dos Verracos Prerromanos, figuras zoomorfas
realizadas en granito, que eran uno de los elementos más reconocibles de la
tribu de los vettones. Sobre estas esculturas, hay varias teorías de su
significado: por un lado se cree que delimitaban terrenos dedicados a la
ganadería; por otro, un significado religioso, concretamente el culto a los
muertos o ritos funerarios. (Son similares a los conocidos “Toros de Guisando”,
en la provincia de Ávila).
Llegando a la plaza Mayor,
presidida por el Ayuntamiento, nos encontramos con la iglesia de Santa María la Mayor, asentada sobre los cimientos de
una iglesia románica del siglo XII, se encuentra realizada en ladrillo con
piedra caliza, que data del siglo XVI. Los exteriores son de una gran sobriedad, con una torre de mampostería y ladrillo. En su interior, lo más digno de
destacar son los sepulcros renacentistas de la familia Fonseca, construidos en mármol
de Carrara, realizados por Doménico Fancelli y su discípulo español Bartolomé
Ordóñez, que también realizaron el monumento funerario de los Reyes Católicos
en la Capilla Real de Granada.
Antes de abandonar el pueblo,
recomiendo pasarte por el único resto visible de la desaparecida iglesia románica de San Nicolás para contemplar la torre. Si te
animas a subir, por el interior tiene una estructura metálica con más de cien escalones,
que te permite acceder a la parte más alta de la torre, desde donde se tienen unas
inmejorables vistas.
Salimos de Coca y ponemos rumbo a
la localidad segoviana de Villaverde de Iscar, lugar en donde paramos a comer: Asador “Los Chicos”. Como entrantes
para compartir, recomendar: la sepia a la plancha y el revuelto de morcilla,
pasas y piñones, para continuar con un magnifico
lechazo preparado en horno de leña. A mejorar, el tiempo de espera desde la
toma de la comanda, a la llegada de los platos y las cantidades, que son
algo justas.
Terminada la comida, ponemos
rumbo a Iscar, situada en el
extremo sureste de provincia de Valladolid, en el límite con Segovia.
Nuestra primera parada es para visitar el Castillo, que se encuentra situado
en una pequeña montaña de la localidad y que permite contemplar la extensa
comarca de tierra de campos. Hasta hace poco tiempo este castillo, que data del año 939,
se encontraba en estado ruinoso, pero no hace mucho ha sido restaurado, siendo visitable en la actualidad la torre del homenaje. La torre, tiene planta
cuadrada, está formada por cinco pisos y en el centro, una gran columna de piedra, que sirve para reforzar la
bóveda de sillería. Lo más interesante de la visita es la terraza que
hay en la quinta planta, ya que desde aquí se pueden contemplar unas vistas
increíbles de la comarca de tierra de campos. (Recinto monumental abierto y gratuito:
sábados de 12 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y Festivos de 12 a 15 h. Visitas
guiadas y acceso a la Torre del Homenaje: Sábados a las 12 h y a las 17 h
Domingos y Festivos a las 12 h). En el interior del
Castillo, se encuentra la Fábrica de cerveza “La Loca Juana”, que dispone
de dos variedades de cerveza artesana:
“La loca pelirroja” ( tostada) y “La
rubia loca” ( rubia). Es posible
visitarla de manera conjunta con el
Castillo, aunque nosotros no pudimos hacer al no haber concertado la
visita con la cervecera.
Nos dirigimos a visitar el Museo
de Mariemma, dedicado a la genial bailarina y coreógrafa nacida en esta
localidad. En su interior, pudimos contemplar el legado de la artista, con multitud
de trajes, castañuelas, premios y objetos personales. Como curiosidad, dentro del
recinto, podemos ver una exposición de “Muñecas Nancy”, con los trajes típicos
regionales de toda España. Visita interesante y recomendable. (La entrada
cuesta 3'60 €. Horarios: Miércoles de 17 a 20 h. Jueves y viernes de 10 a
14 h y de 17 a 20 h. Sábado de 11 a 15 h y de 17 a 20 h. Domingos y festivos de
11 a 15 h).
Antes de abandonar Iscar, no
dejes de pasarte por Dulces Vela (C/
Poniente 10), para probar las rosquillas “Ciegas”, que aunque se pueden
adquirir en otros puntos de la región, recomiendo las que elaboran en este
centenario obrador artesano. Deben su nombre a su forma y a la ausencia del
agujero que comúnmente tiene una rosquilla, posee una textura suave y muy
esponjosa, que parece deshacerse en la boca. (Caja de 12 unidades cuesta 4.60
€).
En el camino de vuelta, nos
detenemos en la localidad vallisoletana de Portillo, lugar en donde se
encuentra, situado en lo alto de un cerro, el último de los castillos que veremos
en esta ruta. El Castillo de Portillo o de los Condes de
Benavente, data de los siglos XIV-XV y actualmente pertenece a la Universidad
de Valladolid a la que se lo cedió en su día el médico e investigador, Pio Del
Río Hortega, natural de Portillo. Dada la hora a la que llegamos, solo pudimos
recorrer sus exteriores, pero dejo al final una breve reseña de una visita que
hicimos recientemente.
Antes de dejar Portillo, una visita
al Bar-Restaurante “Alboroque”, un
curioso local situado en una antigua iglesia desacralizada en la que no falta
detalle, donde paramos a tomar una cerveza.
Camino de vuelta a Valladolid y
fin de esta interesante ruta.
Otras sugerencias y curiosidades.
* Llama la atención en la muralla
exterior del Castillo de Coca las
innumerables "mirillas en forma de
cruz", que según nos comentaron, estaban construidas con esta extraña
forma para poder disparar mejor desde el interior, lo que da prueba del
carácter defensivo del recinto.
* Breve reseña de la visita que
realizamos recientemente al interior del Castillo
de Portillo: La Torre del Homenaje, que con una altura de 28 metros y una
escalera de caracol de 110 peldaños, te permite con un poco de esfuerzo subir a
lo alto, desde donde se tienen unas espectaculares vistas de la tierra de
pinares. (En la primera planta de la torre, hay una estupenda colección de
maquetas de ingenios de guerra). En el patio, puedes ver algo curioso y que no
resulta habitual en un castillo, un pozo de agua potable, que bajando unas
escaleras de 120 peldaños, te permite bajar al fondo del pozo a una profundidad
de 32 metros. ¡Realmente interesante y curioso¡ Es de agradecer la labor de información que
realizan los voluntarios del Club Amigos de los Castillos. (Visitas: Sábado,
domingos y festivos de 11:00 a 13.30 y de 17.30 a 20.00 h. Coste 1 €).
* En Portillo, recomiendo probar y comprar un dulce típico, “mantecados de Portillo”, también
conocidos como “zapatillas”,
acompañante ideal para un café o un vino dulce. Se trata de una pasta de
forma elíptica, de color blanco brillante y textura harinosa, elaborados con manteca
de cerdo, harina, aguardiente, huevos y canela. Para conseguir el aspecto blanco y brillante, la
masa tiene que pasar hasta en tres ocasiones por el horno (una de cocción y dos
de secado. Uno de los obradores artesanales que me gustan, es Confitería Garrote, situada en Arrabal
de Portillo (la parte baja del pueblo).
Jose Maria Vicente
"Paso a Paso" por iglesias de Sevilla
En esta ruta, recorreremos algunas Iglesias y Conventos de Sevilla, donde nos sorprenderemos con las tallas de incalculable valor que guardan en su interior. Vírgenes y Cristos, son utilizados en Pasos procesionales de Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional. De esta manera, en cualquier
época del año que no sea la Semana Santa, nos permitirá acercarnos a este rico
patrimonio artístico que se conserva desde hace siglos.
Basílica de Jesús del Gran Poder (Plaza de San Lorenzo 13).
Situada en pleno centro, en el Barrio de San Lorenzo, este templo posee una interesante portada de estilo neobarroca. En el interior, presidiendo el altar mayor, encontramos la impresiónate talla barroca del imaginero cordobés Juan de Mesa: “Nuestro Padre Jesús del Gran Poder”, conocido como “el Señor de Sevilla”, que data de 1620 y es una de las imágenes más veneradas en la Semana Santa sevillana. La imagen, realizada en madera de cedro policromada, es una talla concebida para vestir, que se presenta cubierta con una túnica, representando la escena evangélica en la que Jesús marcha camino del Calvario portando la cruz sobre el hombro y que destaca por la gran expresividad de rostro y ojos.
Iglesia del Divino Salvador (Pza. del Salvador 3).
En las proximidades de la Plaza Nueva, encontramos esta iglesia construida sobre la primitiva Mezquita Mayor de Sevilla, siendo el segundo templo más grande de la ciudad, tras la Catedral. En el interior de este templo, es de resaltar el colosal retablo Mayor en estilo barroco, dedicado a la Transfiguración del Señor, obra de Cayetano de Acosta; pero todos y cada uno de los retablos de esta iglesia, son una maravilla, que merecen ser vistos con detenimiento. En el lado izquierdo (Nave del evangelio), se sitúa la Capilla Sacramental, con un espectacular retablo, en donde se encuentra la imagen de “Nuestro Padre Jesús de la Pasión”, obra de Martínez Montañés del año 1615, que recorre las calles sevillanas la noche del Jueves Santo; representa a un nazareno tallado en madera de cedro, en actitud de caminar, con el pie izquierdo apoyado en tierra.
(Visitas de Lunes a Sábado: de 11:00 a 17:30 y de 19:30 a 21:00. Domingos: de 12:00 a 13:30 y de 15:00 a 19:00 y de 19:30 a 21:00 horas).
La Basílica de la Macarena (Calle Bécquer 3).
En el interior del templo nos deslumbraremos ante la presencia de la “Virgen de la Esperanza”, conocida como la “Macarena”, por ser éste el barrio donde se alza su basílica. Se trata de la imagen más carismática y popular de la ciudad, una talla anónima del siglo XVII, que posee una singular belleza y que podemos admirar en la parte central del retablo del altar mayor. Una de las señas de identidad de la Virgen, cuya festividad se celebra el día 18 de diciembre, son los cinco pétalos de cristal de roca de color verde, denominadas “mariquillas”, colocados sobre el pecho de la imagen, regalo del famoso torero sevillano Joselito el Gallo, gran benefactor de la hermandad.
Iglesia del Valle (Calle Verónica 6).
La Hermandad Penitencial de los Gitanos, tiene su sede en esta iglesia, situada en el barrio de Santa Catalina. En el interior del templo se encuentra la escultura de “Nuestro Padre Jesús de la Salud", que data de 1938 y que es conocido popularmente como «er Manué». La imagen de Jesús con la cruz a cuestas, es una talla realizada en madera policromada, creada para vestir, en donde es de resaltar el tratamiento pictórico dado a la cara, que se ajusta al color moreno característico de la raza gitana.
Capilla de Los Marineros (Calle Pureza 53).
Del interior del templo es de resaltar el retablo mayor barroco, con un bello artesonado realizado en madera de pino rojo, que se encuentra presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, también conocida como de “La Esperanza de Triana”, atribuida a Juan de Astorga, en el siglo XIX; te quedaras maravillado ante esta Virgen de grandes y luminosos ojos, que sostiene un pañuelo sobre su mano. Es una imagen muy venerada en el barrio de Triana y otra de las más populares de la ciudad; fundada por el gremio de los ceramistas, al que después se unió el de pescadores y posteriormente el gremio de los marinos.
Basílica del Patrocinio (Calle Castilla 182).
Situada en el popular barrio de Triana, aloja en su interior otro de los Cristos más famosos de Sevilla: “Santísimo Cristo de la Expiración”, excepcional talla de madera policromada realizada por Francisco Ruiz Gijón en 1682, que trata de escenificar, a través de un magnífico estudio anatómico, el momento de la agonía. Cuenta la leyenda, que el imaginero se inspiró en un gitano de Triana apodado “El Cachorro“, muerto de forma violenta, plasmando en la expresión del Cristo, el rostro crispado por el dolor de la agonía, de ahí que a esta imagen se la conozca popularmente con este apodo .
Iglesia de San Antonio Abad (Calle Alfonso XII).
En esta iglesia tiene su sede la Hermandad del Silencio. Los retablos mayores de cada una de las dos naves de este templo, se encuentran presididos por las imágenes de: La “Virgen de la Concepción”, obra de Sebastián Santos en 1954, que aparece con el rostro girado hacia su izquierda, dado que en su paso de palio (decorado únicamente con flores de azahar y uno de los más pesados de la semana Santa sevillana), se le representa como escuchando a la figura de San Juan Evangelista, que se encuentra sitúado junto a ella (esta última talla, es obra de Cristóbal Ramos en 1752).
Iglesia de San Isidoro (Calle Augusto Plasencia 2).
Situada muy cerca de la céntrica plaza de la Alfalfa, destaca del exterior de la iglesia su torre-fachada con portada gótica. En una de las capillas interiores, de la nave de la Epistola, podemos admirar a “Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas”, tallado por el escultor utrerano Francisco Ruiz Gijón en 1687, que procesiona acompañado por una imagen del “Cirineo”, de una excepcional belleza y de un gran realismo, tallada por el mismo escultor y que podemos ver en un lateral de la iglesia.
Iglesia de San Juan de la Palma (Calle de La Feria 2).
El verdadero nombre de esta iglesia es San Juan Bautista, aunque se la conoce popularmente como de “la Palma”. Situada muy cerca de la Plaza de la Encarnación (Las Setas), este bello templo de estilo gótico-mudéjar, se encuentra construido sobre una antigua mezquita y es la sede de la Hermandad de la Amargura. De su exterior, resaltar la esbelta espadaña del siglo XVIII coronada con tres campanas. En el interior del templo, presidiendo el Retablo Mayor, podemos admirar a la “Virgen de la Amargura”, que data del siglo XVIII y que desfila procesionalmente la noche del Domingo de Ramos, al son de la marcha “amarguras”, que acaba de cumplir los 100 años desde su composición.
Ponemos fin a esta interesante ruta, después de haber visitado “paso a paso” alguna de las iglesias sevillanas. Esto es solo una sugerencia personal, dado que en Sevilla existen otras Iglesias con magnificas obras de arte en su interior, alguna de las cuales también procesionan en la Semana Santa. Os invito a que comentéis lo que más os han gustado de estos u otros templos sevillanos. Con vuestra colaboración, iremos ampliando esta reseña y será de utilidad para quien nos visita.
Nota: Recomiendo para información de la Semana Santa sevillana, la consulta de: https://mundocofrade.es/, la cual me ha sido de utilidad e incluido alguna foto suya para complementar esta ruta.
Jose Maria Vicente























































