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De Tapas por Leon. (Actualizado el 29-10-25)
El Casco Histórico de León está dividido por la Calle Ancha, una calle que fue calzada romana y que cuenta con más de 2000 años de antigüedad, que comienza en la Casa Botines y finaliza en la Catedral A la derecha de esta calle se sitúa el llamado Barrio Húmedo. Justo enfrente, en el lado izquierdo, se encuentra el Barrio Romántico.
Originalmente, la
zona para salir de tapas por León era el Barrio Húmedo (sobre todo en
la Plaza de San Martín y aledañas), pero el Barrio Romántico (Centrado en Plaza Torres Amaña) le ha
ido comiendo terreno y creo que ahora mismo se encuentra todo bastante parejo. Os dejo a continuación una selección personal de alguno de los muchos locales con los que cuenta la ciudad.
Casa
Benito. (Plaza Mayor, 20).
Se trata de la tasca más antigua de León, se abrió en 1915 y lo encontraras medio escondido en una esquina de la Plaza Mayor. En la actualidad van por la cuarta generación al frente del negocio que comenzó en su día siendo una tienda de ultramarinos. El establecimiento conserva sus paredes repletas de carteles que transportan a sus visitantes a épocas pasadas. Casa Benito no es un bar de tapas, si te pides una consumición te pondrán unas aceitunas para acompañar. Recomiendo probar si eres amante del vino dulce, su vino de la casa, el Mistela. Nos encontramos ante un bar autentico y una taberna centenaria.
La
Bicha. (Plaza San Martín, 4).
La Bicha es parada obligatoria en esta Ruta porque allí hay dos cosas muy famosas: su tapa de morcilla y su dueño Paco (tiene un carácter un poco especial). Fíjate si Paco es peculiar, que cuentan que tiró el edificio donde estaba de siempre y lo volvió a reconstruir con sus propias manos abriendo de nuevo en un año. A tener en cuenta que solo a mediodía sirven de tapa la morcilla gratis con la consumición, por la noche tendrás que pedir la ración. La morcilla de León contiene solo dos ingredientes: la sangre del cerdo y la cebolla, destacando por su color oscuro, textura cremosa y su sabor intenso, características que la diferencian de las variedades de otras zonas. Además, hay que estar atento al horario de su puerta: “Abro cuando vengo, cierro cuando me voy y si vienes y no estoy es que no hemos coincidido”.
El
Flechazo. (C/Platerías).
En este bar que abrió sus puertas en 1994 no te tienes que volverte loco a la hora de pedir, porque la tapa es única y sencilla: patatas fritas espolvoreadas con ajo y cayena en polvo no pimentón, una tapa sencilla y deliciosa. En tu mano esta que sean picantes o no, pero avisa antes si no lo quieres para no llevarte una sorpresa.
Casa
Blas. (Sampiro, 1).
Un negocio familiar que hasta hora solo ha vendido patatas fritas desde finales de los años cincuenta, en donde Blas su fundador las cocinaba a la puerta de una pequeña tienda de antigüedades. Muchos de aquellos objetos se quedaron como testigo de aquellos años. Lo mas destacable son las patatas que sirven como tapa, donde el picante nos hará entrar rápidamente en calor mientras perdemos la vista en las fotografías históricas que cuelgan por sus paredes. Compite con el Bar el Flechazo en ver cual son las mejores patatas, yo personalmente me quedo con las de Casa Blas. Los niños o mayores también puedes pedir un “butano”, un refresco con burbujas, pero ojo, no solo se nombra así al que es de sabor a naranja ya que su nombre le viene del color tradicional de la bombona, sino que también existen con sabor a limón o cola. Es uno de los sitios en León donde ponen todavía este singular refresco de los años 50. Este local no se encuentra ni en el Húmedo ni en el Barrio Romántico.
El
Rebote. (Plaza San Martín, 9).
Es famoso por sus croquetas, las tiene de sabores muy diferentes, entre otras la de cecina, de morcilla, o beicon con cheddar. No se me olvidan las croquetas que, hacia mi madre, “las mejores”, pero la verdad que las del Rebote están bien, aunque últimamente han bajado de calidad. Mejorable la atención al cliente
Taberna
Oriente Medio. (Juan de Arfe, 8)
Abierto
hace más de 50 años, se puede decir que es uno de los establecimientos más
longevos que hay en el Barrio Húmedo. Su especialidad es el picadillo o la Cecina de Chivo y
su tapa estrella es el Chorizo “al infierno”.
Mesón
Jabugo. (Plaza San Martín, 6).
Buenas las patatas fritas caseras que ponen como aperitivo de la casa. Es otro de los mejores bares de León donde poder degustar la tapa de Morcilla.
La
Rúa 11. (Rúa, 11).
Se
encuentra ubicado en una larga calle peatonal, en la frontera del Barrio
Húmedo. Es conocido por su vermú, del que ofrecen más de 100 referencias,
además de tener una buena cerveza artesanal. Las tapas y tostas de autor son muy
sabrosas (ha sido premiado con el Palillo leonés, que reconoce la calidad de
sus tapas. La tosta de anchoa con calabacín pochado y las sopas de ajo con
bacalao, están realmente buenas.
El
Rincón del Gaucho. (C. Azabachería, 6).
Abrió
sus puertas en 1934, es otro de los bares de toda la vida. Sus tapas
de patatas aliñadas con morcilla están riquísimas, pero sus sopas de ajo son
imprescindibles, especialmente si hace frio. Otra de las tapas peculiares de este bar es “La gaviota” (Huevo
Cocido, Palito de Cangrejo, Mahonesa y Tomate, todo ello en una corteza).
Taberna
Los Cazurros. (Plaza de San Martín, 5).
En esta taberna se combina arte, gastronomía y cultura, en un claro homenaje a la tierra leonesa donde nos encontramos. Un guiño al pasado es el empedrado del suelo que encuentras a la entrada, en honor a San Isidoro y las artesas de madera (donde se hacía la matanza del cerdo) que se convierten en mesas, hacen de la tradición una agradable estancia en este local. Así mismo nos sorprendió de su interior una pared con cerca de 300 madreñas, albercas en otras zonas.
Su tapa estrella es la de patatas con queso de Valdeon, un queso azul muy típico de León o las patatas con morcilla, que acompañan con la consumición. Te recomiendo acompañarlo con un vino Prieto Picudo, una variedad de uva de la Denominación de Origen León. Destacan de la carta los platos confeccionados a base de “huevos” como los huevos con panceta y patatas fritas, así como el bacalao confitado con verduritas.
Bar el Botijo. (Plaza San Martín, 2).
Es otro de los locales interesantes en la Plaza. Buenas las patatas fritas caseras que preparan ellos mismos y que ponen como aperitivo de la casa. Otra opción de tapa son los calamares fritos o la morcilla.
Entrepeñas. (Plaza
de San Martín, 12).
Otro bar de esos que hay que ir, sobre todo por el buen embutido que ponen. Quien desee probar la cecina de León, pero auténtica de verdad, la veteada y jugosa, ha de venir a este pequeño bar, que desde los años 90 lleva trayendo a la capital, desde el pueblo de Geras de Gordón, uno de los mejores embutidos artesanos de toda provincia.
Ezequiel. (Calle
Ancha, 20).
Es más conocido el Mesón Ezequiel de Villamanín de la Tercia, en lo alto del Puerto de Pajares, donde cuenta con una fábrica artesanal de embutidos desde hace 70 años, un lugar donde aconsejo parar cuando pases camino de Asturias. Cuenta con otro local en la capital leonesa con un recomendable restaurante e interesante menú del día, aunque si tomas algo en la barra te lo acompañaran de su correspondiente tapa, un plato que tiene jamón, salchichón y chorizo.
Recomiendo acompañar la consumición con un vino de la tierra !un Prieto Picudo rosado".
La
Trébede. (Plaza Torres de Omaña, 1).
El nombre le viene del trípode metálico que había en todas las cocinas de leña o carbón de los pueblos. Local curioso en cuanto a la decoración donde llama la atención los antiguos telares y numerosos objetos antiguos. La tapa característica del local es el picadillo (magro de cerdo) con patatas, donde la patata se fríe a baja temperatura para que se haga dorada por fuera. Los sábados ponen de tapa, berza con aceite y ajo, que esta realmente buena.
La
Ribera. (Fernando G. Regueral, 8).
Es
famoso por sus patatas con salsa especial. Yo pensaba que las patatas
vendrían aliñadas desde la cocina, pero esa salsa especial está repartida en
botes por la barra y te la puedes servir al gusto. Las patatas, no dejes de
pedirlas, pero los mejillones con salsa son para chuparse los dedos.
Camarote Madrid. (Cervantes, 8).
Es otro de los establecimientos con mas solera y lo que mas llama la atención de este local es su decoración taurina. De las tapas que nos pusieron quiero destacar el salmorejo, la paella y las sopas de ajo. Recomiendo subir a la terraza del ultimo piso del Hotel Camarote, donde disfrutaras de unas espectaculares vistas. Bueno el vino blanco que tomamos, "albarin", una variedad de uva autóctona.
El Gallinero. (Plaza Torres Omaña, 6).
Local decorado con un cierto parecido a un gallinero, donde acompañan cada consumición con pincho tortilla de patata, especialidad de la casa. La tienen de muchos sabores, eso si la sirven medio cruda, sin apenas cuajar.
Otras sugerencias.
* Si quieres comer de manera mas formal en restaurante, Casa Mando, situado a las puertas del Barrio Húmedo, donde podrás saborear lo mejor de la cocina leonesa, eso si precios algo elevados. Pero sin dudar la mejor opción calidad precio es Ezequiel, ya comentado anteriormente.
* La Lola, en la calle Cid 15, pleno barrio Romántico, es el Café de los Quijano, lleno de fotos y recuerdo de este grupo musical. Manolo Quijano, "Papa Quijano", lleva con este mítico local cerca de 50 años, que fue y es la cuna musical de sus hijos.
Espero que esta ruta haya sido de tu interés e utilidad.
Jose Maria Vicente
Valle del Jerte
He regresado a Extremadura para
visitar nuevamente el Valle del Jerte, conocido por
la efímera explosión de color blanco provocada por la floración de unos 2
millones de cerezos, que cada primavera cubren con un manto blanco campos y
bancales y que lo convierten, durante unas pocas semanas, en uno de los
destinos más visitados de España. Valle ubicado en la provincia de Cáceres,
haciendo frontera con la de Ávila, donde encontrarás además de cerezos
en flor, pueblos con arquitectura tradicional, una
naturaleza exuberante, piscinas naturales, impresionantes cascadas y una rica
gastronomía.
La comarca está compuesta por
11 municipios: Barrado, Cabezuela del Valle, Cabrero, Casas del Castañar,
Jerte, Navaconcejo, Piornal, Rebollar, Tornavacas, El Torno, Valdastillas.
(Propuesta de Ruta circular por la sierra: Valdastillas, Garganta y Lagar de
Marta, Piornal, Barrado, Cabrero, Casas del Castañar, Mirador de la Memoria, El
Torno y Rebollar).
Os dejo a continuación alguno
de los rincones por los que pasamos y que no deberías perderte en tu visita al
Valle del Jerte. Como veníamos de visitar Cáceres, iniciamos el recorrido
partiendo de Plasencia, si vienes desde Valladolid el recorrido lo debes
comenzar por Tornavacas.
Nuestra primera parada es en
el Mirador de la Memoria. Este mirador inaugurado en 2008 posee unas
espectaculares vistas al Valle del Jerte y a la Sierra de Tormantos. Se trata
de un conjunto escultórico, cuatro figuras, tres hombres y una mujer, cuyas
miradas se pierden en el horizonte, homenaje a los olvidados de la Guerra Civil
y la dictadura franquista, que gracias a este monumento del escultor Francisco
Cedenilla sirve para que en la memoria tengamos presente nuestra
historia.
Parece que no a todos les gustó
este homenaje, pues a los pocos días de su inauguración, alguien la emprendió a
tiros con las figuras, donde todavía se pueden apreciar los impactos de bala en
las tres estatuas de los hombres. El autor de la obra decidió dejarlas con las
marcas de los disparos ya que, según él, así las esculturas estaban realmente
completas. Hay que recordar que el pequeño parking del mirador es solamente
para personas con discapacidad y autobuses. El resto tiene que ir a un parking
más grande situado a 700 metros.
Desde el anterior mirador
solamente hay un par de kilómetros hasta El Torno. Un pueblo
pequeño, pero desde el que se tienen algunas de las mejores vistas del valle
(de ahí su sobrenombre de Mirador del Valle). A pesar que
durante la Guerra de la Independencia en 1809 los franceses quemaron parte del
pueblo Rodeado de terrazas habilitadas para el cultivo de cerezos, el pueblo
conserva algunos ejemplos de arquitectura tradicional, casas con entramado y
solana de madera con una balconada en el piso superior, que puedes ver en las
Calles Castillo y Portugal. En el centro del pueblo, junto al Ayuntamiento,
está la Iglesia de la Virgen de la Piedad, del siglo
XVI. Si tienes la suerte de encontrarla abierta, no hay que dejar de entrar
para ver el retablo barroco. También en el término municipal de El Torno se
encuentra un parque con circuitos multiaventura y tirolinas.
Rebollar es el
pueblo más pequeño que ver en el Valle del Jerte. Está a 5 kilómetros de
El Torno y desde donde pasando por una carretera estrecha y tortuosa te llevara
hasta al centro de la población. Las casas típicas siguen contando con
entramado y solana. Pero las más originales, son las que parecen colgadas sobre
la roca, por encima de grandes moles de granito, conocidas como “Casas del
Canchal”. Realmente espectacular.
La siguiente parada es otro de
los lugares que no debes perderte en la visita por el Valle del Jerte, la Cascada el
Caozo. Se trata de un espectacular salto de agua de más de 30 metros de
altura. Para llegar a la cascada debes llegar hasta el pueblo de Valdastillas y seguir
la carretera que te lleva a el Piornal, para después de 3 Km. tomar un desvío a
la izquierda en una curva bastante cerrada y en apenas 1 Km llegar a un pequeño
parking donde debes dejar el coche. Desde la zona de estacionamiento junto a la
carretera hay que caminar unos 100 metros por una empinada cuesta entre robles
y castaños para llegar hasta cascada. Una vez en lo alto, para poder admirar la
imponente cascada puedes caminar por una pasarela metálica que te llevará muy
cerca del agua que cubre de blanco una imponente pared de granito pulido por la
erosión. (Por cierto, la horrorosa pasarela se encuentra poco acorde con el
entorno que la rodea). Otra opción más cansada para llegar hasta la cascada es
completar una bonita ruta de senderismo de unos 7 kilómetros (dos horas y
media) que empieza y termina en la localidad de Valdastillas, pasando por los
campos de cerezos.
La Garganta de Marta, uno de los afluentes del río Jerte es otros de los
puntos de interés en la zona. Para acceder a la cascada coge la carretera entre
Valadastillas y Cabrero y a 1 Km de la primera localidad debes dejar el coche
en un parking habilitado y seguir caminando a pie. Un poco antes de llegar a la
cascada, en el camino, se encuentra el lagar del Tío Alicio, lugar al que los
agricultores llevaban la aceituna para depositarla en los “trojes” (estructura
que hacía las funciones de depósito), para posteriormente trasladarlas al
interior del lagar. Más tarde las aceitunas se llevaban al molino para con la
fuerza del agua, convertirlas en aceite. Hoy acoge un Museo Etnográfico.
A poca distancia del lagar, al final de un camino que discurre paralelo al
cauce del rio, entre castaños, alisos y robles encontraras el salto de agua,
donde a través de una pasarela que te sitúa sobre la garganta podrás disfrutar
del espectáculo que nos ofrecen sus aguas.
En la localidad de Valdastillas destacan
sus paisajes en los que los cerezos sobre bancales crecen en la ladera de la
montaña y se convierte en los auténticos protagonistas. Recibe este
nombre por los antiguos pobladores que acudían a esta zona a buscar astillas
para sus hogares dando lugar a esta pequeña población. Merece la pena un paseo
por el pueblo donde encontraras edificaciones típicamente serranas. En la parte
alta del pueblo se encuentra el Lavadero, donde
tradicionalmente las mujeres se acercaban a lavar la ropa. La iglesia
de Santa Maria de Gracia data del siglo XVI y cuenta con dos bonitos
retablos de cerámica de Talavera. Merece la pena también la Ermita del
Cristo situada a unos 500 metros del pueblo en una zona que se conoce
como el Mirador del Cristo, donde podrás disfrutar de unas
hermosas vistas de los campos de cerezos. Se encuentra en la carretera que une
Valdastillas y Cabrero, próximo a la garganta de Marta.
Desde la Cascada del Caozo
puedes subir en coche por una empinada carretera con curvas hasta Piornal, el
pueblo más alto que de Extremadura. Si visitas el Valle del
Jerte durante la floración del cerezo, esta carretera que sube hasta
los 700 metros de altura está rodeada por miles de cerezos, pudiendo parar con
precaución en el arcén y verlos de cerca o hacerte alguna foto.
Antes de entrar en Piornal, se
encuentra el Balcón del Valle, un excelente
mirador que ofrece unas amplias perspectivas del Valle del Jerte. En este
espacio, podemos ver algunos “chozos” (antiguas casas de los pastores) junto a
un cartel donde podemos leer: “Piornal a ras del cielo”. Y es que, si te agachas
lo suficiente, ese cartel quedará sobre las montañas, sólo con el cielo a
ras. Los mejores momentos para visitarlo es por la mañana temprano o a
última hora de la tarde, así se evita tener el sol de cara. Una mesa de
interpretación nos dice que es cada uno de los lugares que tenemos frente a
nosotros, en una vista que alcanza hasta Plasencia.
Te recomiendo recorrer las
calles del pueblo para descubrir el arte urbano que decora más de 20 fachadas,
dando lugar a un auténtico Museo al Aire Libre. El origen de
esta idea fue cubrir los muros de algunas casas y edificios que estaban tapados
con uralita que los vecinos colocaban para protegerse del frio. Sobre las
fachadas se han ido creando obras relacionadas con la cultura y la tradición de
Piornal. Además, mientas se recorre el pueblo se puede ir viendo diversas
fuentes, así como una reguera que cruza el pueblo y pasa junto a la iglesia.
Aunque no seáis muy amigos de
visitar museos, os aseguro que el Museo Jarramplas merece
la pena. El personaje conocido como “Jarramplas”, se viste cada año con un
llamativo y colorido traje con cintas de colores y una máscara que le da un
aspecto demoníaco, siendo «bombardeado» durante dos días por más de 20.000
kilos de nabos. En el interior del Museo podemos ver en una sala la proyección
de un documental sobre la fiesta y en otra, se explica el origen de la fiesta,
además de poder ver de cerca los trajes y las máscaras.
Recorriendo de nuevo la
carretera principal N110 que bordea el río Jerte, llegarás en poco tiempo
a Navaconcejo. El pueblo se encuentra estructurado en torno a
la carretera nacional que actúa como arteria principal. En la parte alta del
pueblo, antes de salir a Cabezuela del Valle, a la izquierda podemos ver la
piscina natural de El Pilar. Para llegar debemos cruzar el Puente Viejo y girar
a la derecha hacia la Avenida del Pilar, en la cual podemos aparcar y disfrutar
de la refrescante agua del Rio Jerte. Desde este punto podemos iniciar la ruta
de las Cascadas de las Nogaledas de las que hablaremos posteriormente. Otra
zona de baño que recorre paralela a la Calle Santísimo Cristo, en plena zona de
bares de Navacocejo, es la piscina natural del Cristo. Bajo la sombra de
frondosos alisos es otra buena opción para refrescarse en verano.
Esta localidad tiene en sus
alrededores las famosas Cascadas de las Nogaledas. La ruta a
esta cascada empieza pasado el pueblo, donde se encuentra un puente sobre el
río Jerte y un parking, perfecto para dejar el coche. Siguiendo siempre la
señalización puedes completar una ruta ascendente entre castaños y de
vuelta, descendiente por una pista entre cerezos, de unos 5 kilómetros y dos
horas y media de duración. A lo largo del camino os iréis encontrando con
impresionantes cascadas y pozas, todo ello, rodeado de una exuberante
vegetación.
Nuestra siguiente parada es
en Cabezuela del Valle, localidad ubicada en la parte central del Valle
del Jerte, sin duda otro de los pueblos más bonitos que ver en esta zona.
Declarado Conjunto Histórico Artístico, su casco antiguo rompe la estructura
lineal de otros pueblos y presenta una forma triangular. Para aparcar
recomendamos dejar el vehículo en la Avda. Plasencia. El pintoresco casco
histórico, cuenta con calles empinadas, vías laberínticas, callejones umbríos
(calleja de la Cárcel o el Portal Viejo) que evocan su diseño medieval de
judería. Como curiosidad puedes ver una de las casas más estrechas de
España, sólo tiene 1,25 metros de ancho.
La calle principal está
constituida por una vía paralela al río, dividida en tres tramos: calle del
Puente, la plaza de Extremadura y calle del Hondón, en cuyo extremo se levanta
un "Crucero". En esta calle tienen asiento los edificios de mejor
porte, algunos de ellos cuentan con soportales, casi todas con solana, con
escudos y anagramas en sus fachadas de las familias nobles esculpidas en sus
pórticos. Merece la pena llegar hasta el puente sobre el río Jerte, desde donde
se tienen bonitas vistas tanto del río como del pueblo. Merece la pena
acercarse hasta la antigua Casa Consistorial, donde llama la atención los
soportales situados en uno de sus laterales, donde a su resguardo se celebra el mercadillo
semanal de los viernes. La iglesia de San Miguel Arcángel, asentada
sobre el solar de una antigua sinagoga. alberga un bello retablo barroco. plaza
coqueta y muy pintoresca, que llama mucho la atención por sus fachadas blancas
con detalles de piedra y madera. La iglesia se encuentra ubicada en un bello
rincón, la Plaza del Portal Nuevo, que llama la atención por sus fachadas
blancas con detalles de piedra y madera. Un rincón precioso. Antes de irte, te
aconsejamos acercarte a la Ermita de San Felipe, a unos 500
metros del Ayuntamiento sobre un promontorio elevado y con bonitas vistas del
valle.
Ya que el producto estrella del
Valle del Jerte es la cereza ¿por qué no visitar el museo dedicado a ella. El Museo de la
Cereza ocupa una casa tradicional al final de la Calle del Hondón, y
recorrerlo es ir descubriendo a través de recreaciones ambientales y recursos
interactivos todo sobre el mundo de la cereza. Cultivo, áreas de producción,
variedades y tradiciones. En las tres plantas que tiene el museo el visitante
va conociendo de una forma especialmente entretenida todo lo relacionado con
las cerezas del valle y la Fiesta del Cerezo en Flor, el momento del año en el
que más visitantes llegan al Valle del Jerte. (Abre sus puertas de miércoles a
domingo, por la tarde solamente viernes y sábado).
En esta localidad se encuentran
varias piscinas naturales entre las que destaca La
Pesquerona. Situada a las afueras de Cabezuela, en dirección a Jerte, se trata
de una gran balsa de agua en un entorno cuidado, junto a la Oficina de Turismo.
Casi seguidamente se encuentra la piscina natural de El Simón o Puente Azul,
también perfectamente acondicionada para el baño y ubicada bajo un puente de
color azul que atraviesa el río Jerte.
Es en Jerte donde el
río que da nombre al pueblo y al valle nuestra próxima parada. Al igual que
Cabezuela del Valle, Jerte se encuentra en la parte baja del valle, aquí las
calles no tienen cuestas, aunque en algunos puntos de la población siguen
siendo laberínticas. Se organiza urbanísticamente mediante dos largas calles,
coronel Golfín y la carretera. Dejo alguno de los lugares de interés: En
la Plaza de la Independencia, se encuentra la Iglesia de
Nuestra Señora de la Asunción y separada unos metros, la torre campanario de
aire defensivo. Desde aquí parte una de las calles más bonitas del pueblo,
la Calle de los Bueyes, ya que por casualidad sobrevivió al saqueo de
las tropas Napoleónicas en el año 1809, durante la guerra de la Independencia,
donde el pueblo fue incendiado casi en su totalidad. Si dispones de tiempo
recomiendo un paseo hasta la Ermita del Cristo del Amparo, patrón del
pueblo. A 2 Km del pueblo existe una piscifactoría visitable, donde se cría la
trucha autóctona con fines de repoblación.
La Reserva
Natural de la Garganta de los Infiernos, junto
con los cerezos en flor, son los dos atractivos principales y más conocidos del
Valle del Jerte. Se trata del mayor monumento natural de la zona, comprendiendo
los términos municipales de Tornavacas, Cabezuela del Valle y Jerte.
A unos 3 kilómetros de
Cabezuela del Valle, empieza la espectacular ruta de senderismo por la Reserva
Natural de la Garganta de los Infiernos, uno de los lugares más bonitos que
ver en el Valle del Jerte. Esta ruta de unos 6 kilómetros y dos horas de
duración, que empieza en el amplio parking del Centro de
Interpretación, te llevará por un sendero rodeado de robles hasta lo
alto de una colina que ofrece vistas a la fantástica cascada del Chorrero de la
Virgen. Después de un tramo llano bajarás hasta la zona de los Pilones, un
increíble paisaje natural de grandes pozas excavadas en la roca por la erosión
del agua proveniente del deshielo, en las que puedes bañarte en verano, aunque
el agua sigue estando muy fría.
Otra opción más cómoda e
interesante, al contar con un guía experto, es reservar esta excursión en
4×4. Partiendo del Centro de Interpretación te llevaran en una ruta corta hasta
los Pilones o esta otra más completa que también incluye además las
cascadas de Calderón y la del Caozo. Mientras el guía nos va dando
explicaciones sobre la fauna y la flora que vamos encontrando en el recorrido,
llegaremos al Mirador del Chorrero de la Virgen, que
cuenta con unas magníficas vistas panorámicas de la cascada del Manto de
la Virgen. Los Pilones, nuestra siguiente
parada, merecen mención aparte, se trata de trece espectaculares pozas y
cascadas naturales que el agua cristalina ha ido creando con el
paso del tiempo sobre las rocas de granito y que también son conocidas como
las Marmitas del Gigante. Realmente espectacular.
Para completar esta lista de
cosas que hacer en el Valle del Jerte durante la floración del cerezo o en
otras épocas del año, te proponemos llegar hasta el mirador del
Puerto de Tornavacas, situado en el límite entre Castilla y León y
Extremadura, en el kilometro 352 de la N-110.
Al igual que los dos pueblos
anteriores, Tornavacas se levanta junto al río
Jerte. Al parecer, su denominación procede de la frase “Ya tornan las vacas”,
una leyenda que se remonta al siglo X. Una calle principal que cuenta con
varios puentes conecta ambos lados del pueblo, los más importantes son el Puente
Cimero, de época medieval y la Puentecilla, que cuenta con un templete del
siglo XVIII. Estos puentes conectan las calles más históricas: Real
de Arriba, Real de Enmedio y Real de Abajo. Precisamente, en ésta última calle
está la Casa de Carlos V, que fue donde se hospedó el Emperador en su
camino hacia el Monasterio de Yuste.
La Iglesia de
Nuestra Señora de la Asunción, es un templo de estilo
barroco con interesantes retablos de los siglos XVI y XVII. Además de la
valiosa talla del Cristo del Perdón, dé gran devoción en el Valle, conserva una
cruz procesional del siglo XVI y una custodia de plata del siglo XVII.
Una ruta de senderismo conocida
como "Ruta de Carlos V", que comienza en Tornavacas y finaliza
en Jarandilla de la Vera, sigue los pasos del Emperador Carlos V en su viaje
hacia el Monasterio de Yuste, donde pasó los dos últimos años de su vida.
Otras sugerencias y
curiosidades.
* Tomando una pequeña
desviación que hay entre Cabezuela del Valle y Jerte, atravesando el Puerto de
Honduras, nos conectara el Valle del Jerte con el Valle de Ambroz y
es la excusa perfecta para visitar Hervás, justo al
final, después de 32 kilómetros de una carretera de montaña, con un trazado
repleto de curvas, entre paisajes espectaculares con amplios miradores, además
de frondosos bosques de robles y castaños.
* Otro de los pueblos que
merecen visitar en esta zona es Casas del Castañar, donde la
mayoría de visitantes vienen a contemplar los castaños
centenarios que hay justo a las afueras del pueblo. La mejor época para
verlos es en otoño, justo cuando el bosque se vuelve mágico con sus colores
ocres y naranjas. Se puede llegar en coche justo hasta un punto en el que una
señal indica que a la izquierda está el camino para los castaños centenarios.
Desde ese punto, una empinada cuesta de 200 metros lleva hasta el primero de
los castaños centenarios conocidos también como “escondelobos”. Recorriendo
otros 500 metros se llega al segundo de estos árboles. Uno de ellos tiene un
perímetro de algo más de 9 metros y el otro de poco menos de 11 metros. Están
llenos de huecos, retorcidos, con partes cubiertas del musgo. Pero a pesar de
todo, visualmente son muy atractivos.
* Una lista de qué ver y hacer
en el Valle del Jerte no estaría del todo completa sin probar la gastronomía en
los restaurantes de la zona. Por aquí te dejo algunas recomendaciones de
restaurantes que hemos probado y nos han gustado:
Restaurante Flor de Cerezo, dentro de la
Hospedería Valle del Jerte, con una carta atractiva que frecen un menú
diario bastante elaborado (de lunes a viernes), merece la pena.
Restaurante Venta Isabel en
Navaconcejo, con productos de primera calidad. Lo mejor son sus hamburguesas.
El Mirador de Aurelio. Se ubica en
municipio de El Torno. Están especializados en carnes de calidad a la brasa.
Además de carne a la brasa probamos el “Zorongollo”, pimientos asados, atún y
huevo cocido.
La Ermita, en Cabezuela
del Valle, situado a las afueras de este precioso pueblo. Las vistas desde sus
mesas sobre el río son el perfecto acompañamiento para una buena comida. Lo
mejor es decantarse por las raciones, de esta manera te permite probar varios
platos. Los chipirones a la plancha y los rejos son dos buenas opciones. A
mejorar el servicio, son un poco lentos.
Restaurante Casa rural Garza
Real en Valdastillas. En un entorno inigualable disfrutaras de una cocina
casera donde se entremezclan platos tradicionales con modernos. Buena la torta
de Casar y cualquiera de las carnes.
Restaurante La Judería, situado
dentro del Hotel del mismo nombre, en Cabezuela. Disponen de un buen menú del
día.
* Dónde alojarse en el Valle
del Jerte:
En nuestro último viaje ya que
veníamos de Cáceres, preferimos hacer base en Plasencia, ubicado a media hora
del Valle del Jerte. Dos buenas opciones son en el Parador de Plasencia y
el Hotel Alfonso VIII.
Si vienes desde Valladolid
otros alojamientos bien situados y con una buena relación calidad/precio son:
Casa Rural La Fuente del Jerte, Casa rural Garza Real, Hotel Valle del Jerte o
los Apartamentos rurales Vega del Jerte.
Espero que la ruta haya sido de
interés e utilidad.
Jose Maria Vicente























